Con la intención de seguir preservando esa tradición de las calaveritas, esos pícaros textos que reflejan la osadía mexicana ante la muerte, presentamos dos de ellas, con la única idea de divertir.

Calaverita a Peña Nieto

Con mucho dinero llego a la presidencia,
también ayudó que en TV siempre salía,
se sabe que es un hombre sin conciencia,
pero aun así, la gente su voto le vendía.
 
Se sabe que no ha leído nunca un libro,
pero no importa, él es guapo y copetón,
del tipo que algunos llaman “sincerebro”,
de los que La Catrina se lleva con bofetón.
 
La Catrina llego por él antes del sexenio,
el presidente mucho lloraba y suplicaba,
su tristeza la actuaba con mucho ingenio,
pero su merecida partida nada la paraba.
 
Trató de resolver las cosas como él sabe,
le ofreció con su gobierno una gran estadía,
ella se negó, el soborno en ella no cabe,
el final llegó y al país lo invadió la alegría.

Aquí está el Tri, ¡oh!

Mucho dinero los que creen saber le invirtieron
llegaba, según dijeron, un muy buen entrenador,
no ganaba ni un partido, aun así no lo corrieron,
lo esperaron hasta que necesitaba a un salvador.
 
Al fin el Rey llegó cuando la Huesuda ya rondaba,
rápido su primera víctima cobró y al Rey se llevó,
dicen que fue por malo, porque mucho le fallaba,
la huesuda debe ir por todos, eso mucho la motivó.
 
El equipo tiene un piojo, que parece ser el bueno,
la Huesuda ya lo espera pa´ cobrarle sus errores,
dicen lo impusieron y que lleva un equipo ajeno,
a la Huesuda no le importa ella quiere dar dolores.
 
Todo el país espera que la Huesuda no los cargue,
quiere seguir teniendo tan bello entretenimiento,
desean que sea ella quien sus lágrimas enjuague,
y esperando que esta vez no haya tanto sufrimiento.
 
Por: Josué González
Twitter: @joss_gonzalez

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