¿Cuántas veces nos pasó por la mente escribir un libro? Ser los autores de una historia fantástica que les llegara a gustar a propios y extraños; y tal vez, si lográbamos hacerla tan buena como imaginábamos, llegaría un estudio cinematográfico y nos diría “quiero convertir tu obra en una película” y así dar un salto enorme hacia la fama, el éxito, y no nos hagamos los humildes, a una fortuna por todo lo que generaría el film.

¿Cómo? ¿Sólo me pasó a mi?

No lo creo, tan es así que hay miles, sino es que millones de bloggeros al rededor del mundo buscando ser leídos y conocidos por sus escritos (posts).

Que nadie me diga que hay algunos bloggeros que no lo hacen por la “fama” o la posible remuneración económica, que lo hacen porque quieren compartirle sus experiencias o su conocimiento a cualquiera que tenga acceso a Internet. Siendo honestos puede que eso suceda al principio, que sea el motor que da inspiración y ánimos a todos o a la mayoría de los bloggeros del mundo. Pero la verdad es que con el paso del tiempo y si se van abriendo puertas lo que se busca es satisfacción, primero personal y después económica. Como diría un personaje de una de mis películas favoritas: “si eres bueno en algo, nunca lo hagas gratis”.

Pero retomando la pregunta inicial de este post, ¿quién realmente no ha pensado en escribir un libro? Y no me refiero a que tiene que ser algo digno de competir el Cervantes, el Nobel, incluso ganarlo, o algo por el estilo; sino por el simple hecho de decir “escribí y publiqué un libro”. Puede ser una colección de cuentos o experiencias; de cocina, autobiográfico, etc., sin embargo la pregunta va orientada a cómo vemos o imaginamos lo que escribimos en nuestras mentes y cómo lo hace la demás gente.

Si les preguntarán a algunos de los autores que han visto sus obras hechas películas, creo que muy pocos dirían que esas representaciones visuales, o mejor dicho interpretaciones, son exactamente iguales o demasiado parecidas al como ellos lo veían en su mente al momento de redactarlo. (Digo interpretaciones porque al final la película o serie de televisión es la forma de cómo lo ve el guionista, director, productor, etc.)

Un caso que recuerdo es el del escritor alemán Michel Ende, autor de “La Historia Sin Fin” (1979), quien se molestó con el trabajo hecho las dos adaptaciones cinematográficas que tiene su novela. En la primera pidió que se le retirase de los créditos.

Anne Rice, famosa escritora de novelas vampíricas, escribió el guión de la adaptación de su obra “Entrevista con el Vampiro” (1976), cortando algunas partes de los hechos y cambiando otras.

J.K. Rowling supervisó los guiones de cada una de las 8 películas de Harry Potter, al igual que Rice aceptó cambios en los hechos y quitar partes para no alargar la cinta.

Stephen King, uno de los autores con más adaptaciones al cine y la televisión se mostró en desacuerdo con la versión de su obra “The Shinning” hecha por Stanley Kubrick y protagonizada por Jack Nicholson. Así que cuando el director de televisión Mick Garris decidió hacer una miniserie de la misma obra, el autor supervisó personal y cuidadosamente el guión para esta vez no estar de acuerdo con la nueva adaptación.

Stephanie Meyer, escritora de la saga Crepúsculo también se involucró en el desarrollo del filme invitada por los realizadores para no recibir malas críticas por parte de los fans de los libros.

Gabriel García Márquez se mostró contento con la adaptación de su obra “El Amor en Tiempos de Colera”, aunque la cinta tuvo críticas negativas en Estados Unidos.

Y así podría seguir nombrando autores (aún con vida) que se han manifestado a gusto o decepcionados con las adaptaciones ya sea en cine o en televisión de sus obras. Porque los que fallecieron y no tuvieron la oportunidad de ver o saber que sus obras se convertirían en filmes o series de televisión no pueden dar su opinión al respecto, como el inglés Arthur Conan Doyle, el autor más adaptado; o qué decir del sueco Karl Stig-Erland Larsson, que falleció al día siguiente de entregarle el tercer volumen de la saga “Milenium” a su editor de un paro cardiaco y no pudo siquiera ver publicadas sus obras.

También hay varios casos de adaptaciones fílmicas de sagas literarias que no cumplieron con la expectativa y se quedaron en una sola cinta como Eragon, Lemony Snicket, La Brújula Dorada, Percy Jackson, Criaturas Hermosas, por nombrar algunas.

Más allá de “casarnos” con la imagen mental que cada uno de nosotros podamos tener sobre las obras que leemos o con lo que escribimos, debemos tener en cuenta que cuando se lleva a cabo una versión audiovisual las cosas cambiarán. Y no es una regla, pero simplemente la interpretación que cada uno le damos a las cosas que leemos o escribimos es muy diferente a las del resto de la gente.

Ahora el punto medular de este post.

Todas las personas a las que nos gusta escribir y ser leídos idealizamos que lo nuestra redacción es impecable, nuestra narrativa es excelsa y que somos todos unos amos de la ortografía. Sin embargo no es así. Ese es el idealismo que nosotros percibimos por los comentarios de las personas allegadas que nos alientan a seguir haciéndolo y en verdad dedicarnos a ello.

Lamentablemente como ya lo dije, son seres allegados a nosotros, que rara vez nos dirán que estamos haciendo mal, que debemos dedicarnos a otra cosa, o que podemos mejorar pero necesitamos ayuda, más vocabulario, definir un estilo, corregir la gramática, etc. ¿Y quién nos puede decir esto? La gente que no nos conoce (en este caso ustedes que me leen).

Y es que ninguno tiene reparo alguno en señalarme mis errores de cualquier tipo; habrá quien pudiera decir que lo mejor sería que ya no publicará e hiciera otra cosa; o alguno notará mis errores pero le agrada la temática de mis escritos y me dará retroalimentación para mejorar y seguirme leyendo, algo que a final de cuentas es lo que yo espero como escritor/bloggero.

Y es por ello que comparto esta experiencia y tal vez consejos al momento de escribir desde un resumen, ensayo, carta, cuento, blog o libro cualquiera que sea su caso.

  • Una vez que hayan empezado a escribir, no se detengan. No me refiero a que escriban hasta que acaben, más bien al hecho de no cortar el hilo conductor que se desarrolla en su mente. De lo contrario tendrán problemas para reanudar la escritura y tal vez el ritmo o sentido de la misma ya no sea el inicial.
  • No dejen de escribir a mano. Sé que con cada gadget o app que sale es más fácil incluso dictar lo que queremos escribir, pero el ejercicio de la escritura a mano genera un proceso creativo diferente al de estar enfrente de un monitor y un teclado, que incluso puede resultar mejor , aparte de no tener tanta distracción entre correos, redes sociales, juegos, etc.
  • Si están escribiendo o pretenden escribir un libro/novela no es necesario ir en orden, a excepción del final ya que es más complicado tener un final y hacer que las piezas encajen para que tenga coherencia. Pero pueden ir escribiendo conforme las ideas lleguen a su mente o las imaginen, y después irlas uniendo una por una para no olvidarlas en el futuro.
  • Es difícil crear algo totalmente nuevo, pero lo que sí pueden hacer es darle una autenticidad, es decir, que se note que pensaron en cada línea, cada detalle, el orden, el lenguaje; cualquier cosa que consideren única para su escrito que sólo ustedes le puedan dar, eso ayuda a evitar comparaciones y plagios.
  • Leer ayuda a tener más vocabulario, inspiración, mejora la redacción, pero siempre es bueno tener un diccionario a la mano, tanto de sinónimos como de significados. No es lo mismo “pasta” en México, España, Argentina e Italia. Toda va de acuerdo al contexto, sí, pero hay que saber como no confundir a nuestros lectores.

Como opinión personal (esto no lo hago seguido), una taza de café o un whisky (mi caso) en las noches al momento de escribir y música ayudan a que las ideas lleguen de manera diferente. Tampoco se trata de acabarse la botella de alcohol, sólo un poco, es para degustar no empedar / embriagar.

Ya por último y para que no se queden “picados / encarrerados” con el tema de las adaptaciones de libros al cine, les dejo las que a mi parecer son de las mejores.
(El orden no tiene valor de calificación, fue el orden en el que me acordé de ellas)

1. Dracula de Bram Stocker 1992.

2. Frankenstein 1994.

3. Harry Potter y el Prisionero de Azkaban 2004

4. Silver Linnings Playbook 2012.

5. Los Juegos del Hambre 2012.

*Ojo, sé que hay muchas más adaptaciones pero no puedo decir que son mejores que las que menciono dado que o no he leído la obra (mayoría de los casos) o no he visto los filmes.

Me despido y espero les haya gustado el post en general. Espero sus comentarios. Excelente fin de semana.

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Comunicólogo. Pocos como yo. (En todos los sentidos) La razón sobre el sentimiento. Algunos dicen que me gusta ser tan exacto que debí haber sido ingeniero o médico. Pero amo mi carrera y lo que hago, no lo cambiaría ni en un millón de vidas.

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