Con la designación (meramente protocolaria) de Héctor Yunes como candidato del partido oficialista, el periodo electoral veracruzano arranca oficialmente, y como dicen en el pueblo: la caballada está muy flaca.

El peor enemigo al PRI gobernante en el estado es el propio PRI. Trae a rastras dos pésimas administraciones al hilo. Y no es que las de Gutiérrez Barrios, Patricio Chirinos y Miguel Alemán hayan sido precisamente ejemplares. Fidel Herrera entregó el estado a la delincuencia organizada descaradamente, el propio ex gobernador ha sido señalado de sus nexos con el cartel de la última letra y fue a toda luz, cínico, su enriquecimiento a partir de las arcas del gobierno del estado.

Fidel Herrera es ahora cónsul de México en Barcelona, en la vieja táctica del PRI gobierno de alejar a los problemáticos – sí, tío Fidel, eso eres para Peñita- y a los perdedores del ojo público – saludos a la flamante embajadora de México en Brasil- , a través del cuerpo diplomático.

Fidel Herrera no sólo dejo al estado bañado en sangre, sino con las arcas vacías, y dio el relevo a su secuaz, digo, colaborador de confianza, Javier Duarte. La “gordobesa”; como cariñosamente le llaman los veracruzanos, ha superado a su predecesor en corruptelas y represión.

Enemigo declarado de la prensa y de la universidad que lo cuestionan y lo critican, Duarte no tiene la única cualidad de su ex jefe el de Nopaltepec: el tacto político. Javidú se muestra colérico, cínico, desvergonzado y en pocas palabras, “valemadrista” ante las severas crisis (de seguridad, de derechos humanos, financiera) que enfrenta el estado.

Hoy la gordobesa se encuentra solo, ni el gobierno federal del presidente Chong, digo, Peña, se arriesgaría por salvarle el cuello a este personaje. El PRI le cerró las puertas a los pre candidatos cercanos a Javidú (entiéndase, a la pandilla del Capo Herrera Beltrán) y designó al senador con licencia Yunes Landa como su candidato.

El turco nacido en Soledad de Doblado, ha sido moderadamente crítico a la administración duartista. Hectorín, vestigio del mesozoico (entiéndase, de la huestes alemanistas) ha sido un político más bien gris, de discurso efectivo y dedo fácil a la cargada en los congresos (ha sido diputado local, federal y senador). Ha hecho carrera en diferentes cargos dentro de la mastodóntica organización priista.

Yunes es hoy, la cara más conveniente, entiéndase, la menos quemada, del priismo en Veracruz. Pero por mucho que mi paisano sea un hombre elocuente, sigue siendo el PRI, y el PRI ya ha hecho mucho daño a Veracruz. El estado necesita un rumbo distinto, pero los veracruzanos la tienen difícil, pues simplemente, no hay pa’donde hacerse.

En la lógica de “hay que sacar al PRI del gobierno del estado a como dé lugar”,  el PRD –la pseudo izquierda- decide hacerse el Harakiri en una nefasta y antinatural alianza con el PAN – la derecha-; que postula a un tenebroso personaje, otro choleño, el otro Yunes, Miguel Angel, primo de Hector, ex priísta, desde muy joven ocupó cargos dentro de la mafia llamada PRI. Fue el poder detrás del poder durante el sexenio del dipsómano Chirinos, época en la que, irónicamente en el estado se golpeaban y encarcelaban a perreditas a diestra y siniestra (¿te mandaron a madrear Basave para que promovieras la alianza con los panuchos?).

A Miguel Ángel Yunes se le ha vinculado con delincuentes de la talla del rey de la Mezclilla, Kamel Nacif y Jean Succar Kuri, pederastas procesados (léanse “Los demonios del Edén” de la periodista Lydia Cacho, que fue merecedora de las atenciones de parte de estos señores).

Cercano además a la ex lideresa magisterial Elba Esther Gordillo y por intermediación de ella llegó al PAN durante el sexenio foxista ocupando una subsecretaría en la tétrica SSP. Fue en el periodo calderonista en el que se afilia al partido de la vela perpetua y llega a ser Director General del ISSTE, señalado además por el desfalco a dicho organismo. Una verdadera fichita el candidato amarillo-azul.

Los primos Yunes, orgullosos hijos de… Soledad de Doblado, son hoy los candidatos punteros a la gubernatura de Veracruz. Ambos representan lo peor de la política nacional: corrupción, tráfico de influencias, clientelismo… (Curiosamente, representan a los tres partidos “grandes” del país).

Mientras tanto, los discípulos del mesías de Macuspana, los morenos, lanzan a un perfecto desconocido Cuitláhuac García, diputado federal por obra y gracia de MORENA , por el décimo distrito (leído y estudiado de Xalapa), al ruedo; y haciendo comparsa en el carnaval electorero, Movimiento Ciudadano aparentemente ya se cansó de postular a su candidato perpetuo (a gobernador, a senador, etc) y fundador Dante Delgado y apuesta por un candidato, salido quien sabe de dónde, llamado Armando Méndez.

Gris panorama se avecina en Veracruz, con esos candidatos ¡triste tu calavera veracruzano!

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