Emocionada por la ciudad

Paseaba la Santa Muerte

Pensaba que sin piedad

Se llevaría al del copete.

La flaca buscó en cada rincón

Abrió la puerta de cada baño

Pero la parca en ningún cajón

Encontraba su rastro

Ansiosa la calavera

De cumplir su cometido

Corrió a buscar a “la Gaviota

Y le preguntó por su marido

Está en la biblioteca

La muy ladina mintió

Y la Catrina presurosa

Entre los libros buscó

De repente la huesuda

Escuchó la televisión

Y a la familia de Peña

Encontró en plena diversión

Así los quería agarrar

Rió muy fuerte la calaca

Y sin siquiera saludar

Arrastró a Peña a su casa

Directito al camposanto

Se llevó al presidente

Liberando así a México

De semejante incompetente