Ir al cine a ver La Bruja de Blair definitivamente me trajo muchos recuerdos. ¡Qué rápido se va el tiempo! En un abrir y cerrar de ojos han pasado 17 años desde el estreno de El proyecto de la bruja de Blair en el ya lejano 1999. Una película de la que si bien no fui el mayor fan, si reconozco que fue pionera del marketing viral en el aquel entonces incipiente internet (Su estrategia de marketing fue por mucho más costosa que realizar la película en sí), además de que popularizo el género del falso documental y el manejo de las cámaras hand-held.

Recuerdo perfecto cuando se discutía antes de su estreno si en realidad eran las cintas encontradas en un bosque de Estados Unidos y las personas se habían reportado desaparecidas, o si era solo un truco publicitario. Por supuesto, no pasó mucho tiempo para conocer la verdad, pero el hecho de que en algún momento se haya puesto a debate denota la buena estrategia y ejecución que tuvieron los realizadores y el estudio encargado de promocionarla.

Pero ya no estamos en 1999, ahora por momentos parecemos vivir en una época con mucha menos imaginación disponible, y en donde tomar la fórmula que funcionó antes y repetirla, suele ser un lugar mucho más común del que quisiéramos. Si mucha gente se quejó de que The Force Awakens tomara elementos de las viejas películas de Star Wars, o de que Buscando a Dory fuera demasiado parecida a la primera parte, quiero ver que dirán cuando se den cuenta de que ésta nueva entrega de la Bruja Blair es casi una copia al carbón de la película original.

¿De qué se trata la película La Bruja de Blair?

La historia nos sitúa en el 20 aniversario de la desaparición de los 3 jóvenes en el bosque de Burkittsville, Maryland, tiempo en el cual, James, el hermano de Heather Donahue (protagonista de la primer película) ha vivido intrigado en relación a la desaparición de su hermana, y ahora se ha decidido ha ir en su búsqueda con un grupo de amigos, luego de haber visto en un video de Youtube una grabación encontrada en el mismo bosque en el que aparentemente ha sido captada en una de las imágenes.

Heather Donahue
Heather Donahue

Es así como James, Lisa, Peter y Ashley se adentran en el bosque, acompañados también por una pareja local, quien fue la que encontró el video y han visitado en diversas ocasiones el lugar.

Algo que demuestra uno de los cambios temporales entre las dos películas es la tecnología usada en cada una de ellas. Si en la primera parte parecía inverosímil el que lograran documentar todo con aquellas pesadas cámaras a las que nunca parecía acabárseles ni las baterías ni los casettes, y que continuaran grabando aún cuando corrían por sus vidas perseguidos por una maldita bruja, ahora esa parte queda mejor resuelta, al utilizar los protagonistas micro cámaras colocadas a manera de auricular e incluso los tan populares drones controlados por apps de celular. Todo esto hace bastante más creíble el hecho de que todo quede grabado sin importar la situación.

Lo que no ha evolucionado en éstos años es la estupidez humana, especialmente en películas de horror. Porque claro, es totalmente lógico pensar que es una buena idea alejarte completamente solo de noche en un lugar oscuro, desconocido y probablemente embrujado para ir a buscar leña o ir a…vaciar el agua de las tuberías. ¿En serio a nadie se le ocurre que deben estar juntos en todo momento, montar guardias o algo similar? Bueno, parece que a nuestro ‘Capitán Campamento’ y a sus amigos no les parece buena idea, así que el acto ilógico que se te pueda ocurrir, ellos lo hacen. “Atravesémos descalzos un río lleno de piedras filosas, ¿qué podría salir mal?”

Clichés aparte, una vez que la historia toma velocidad, no hay marcha atrás. La versión del ’99 se desenvolvía de manera un poco más sutil, recurriendo más a efectos sonoros extraños durante la noche y algunos encuentros de figuras alrededor del campamento. En ésta ocasión, el director Adam Wingard es bastante más directo y utiliza un acercamiento más tradicional del género, por momentos abusando de los sustos baratos. Vamos, que es imposible no brincar de tu asiento cuando te suben el volumen del nivel 10 al nivel 50, pero es una forma tramposa de asustar a la audiencia. Por otro lado, hay momentos mucho mejor manejados en donde construye realmente suspenso y logra ponerte de nervios. Cuesta más esfuerzo y toma más tiempo, si, pero se nota que cuando va por esa ruta, el director sabe perfectamente lo que está haciendo. No es un novato en el género.

La Bruja de Blair tiene en su contra la poca originalidad, repito, su argumento es un copy-paste de la anterior. Sin embargo no es un desperdicio total. Tiene sus buenos momentos. El último acto es bastante frenético y al menos si introducen algunos elementos nuevos dentro de la historia, como el mostrar un poco más el embrujo dentro del bosque o hasta un par de escenas bastante más gráficas. Una de ellas hará desviar la mirada de la pantalla a más de uno.

En definitiva me pareció más divertida que la anterior. Si bien aquella se iba más por el camino psicológico y sutil del horror, recuerdo que me pareció hasta cierto punto lenta y me aburrió. Ha pasado ya mucho tiempo y tendría que darle una nueva visita para confirmar o cambiar esa percepción con la que me dejó hace ya casi dos décadas.

Una película bastante dominguera, recomendable si eres fan de la anterior o te gusta el que te hagan brincar más de una vez de la butaca, independientemente del método con el que lo logren. Si no entras en esa categoría, déjala pasar.

Ficha Técnica La Bruja de Blair

  • Título Original: Blair Witch
  • Director: Adam Wingard
  • Guión: Simon Barrett
  • Fotografía: Robby Baumgartner
  • Música: Adam Wingard
  • Actuaciones: James Allen McCune, Callie Hernandez, Corbin Reid, Brandon Scott, Wes Robinson, Valorie Curry

Trailer La Bruja de Blair 

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