Seamos honestos, no todo de esa relación fue malo, existen esos momentos que seguramente te roban sonrisas cuando piensas en ellos. Puedo apostar que con esa persona tuviste experiencias únicas, especiales, cosas que aún recuerdas con cariño y lecciones de vida que nunca vas a olvidar; ese ex al final, bueno o malo, marcó tu vida en algún sentido.

Eso estuve pensando la semana pasada que hice limpieza y me decidí a tirar “recuerdos” a la basura o regalarlos a alguien que realmente fuera a utilizar los objetos en cuestión. Ya lo dijo ese viejo y conocido filósofo y poeta llamado José José, “ya lo pasado pasado“; en la vida hay que aprender a soltar y una vez que el universo ve tus manos vacías entonces sí, te manda en abundancia.

Mientras miraba las cosas y releía esas cartas con palabras vacías pensé: “Cómo cambia la vida“. Ahora que lo veo fríamente y con la cabeza despejada entiendo que esas personas me hicieron más fuerte, que no fallé sino fallamos pues las relaciones jamás son de uno y sobra decir que tampoco son de tres. Hoy que puedo releer esos capítulos de mi libro de vida donde narro relaciones terminadas entiendo perfectamente que todo pasa por algo.

¿Qué aprendiste de tu ex pareja?

Fue así que pregunté a la gente ¿qué aprendieron de sus ex? Las respuestas fueron muchas y variadas, algunos dicen que hoy saben lo mucho que duele un corazón roto, como dañan las mentiras, que ahora ya no dan nada por sentado o que no importa lo mucho que te digan “te amo” si son incapaces de demostrarlo. Así de pronto entendí que todos somos maestros y alumnos de todos, seamos conscientes de ello o no.

Yo les digo que agradezcan todo eso, hoy son mejores personas, están preparados y se han demostrado a ustedes pueden caer y levantarse aún con el corazón sangrante y lágrimas rodando por sus mejillas. La caída no es tan mala y cuando por fin se encuentran de pie la vista es asombrosa; quizá lo hayan oído mucho pero como decía Chavela Vargas “Nadie muere de amor, ni por sobra ni por falta”.

Por mi parte agradezco a cada una de las personas que pasaron por mi vida y entraron por unos momentos en mi corazón formando parte de mi historia de amor y desamor, por formar parte de mis lecciones de vida, por lo vivido, por mi crecimiento y por dejar huella en mí de una manera u otra. Aquí mi lista de cosas que he aprendido de mis rupturas:

  • Las mentiras duelen pero cuando vienen de alguien que amas duelen mucho más.
  • Puedes perdonar pero la confianza no se recupera.
  • No importa lo que digan, cuando se trata de pareja si sólo uno de los dos ama eso no es suficiente.
  • Cuando alguien miente, tarde o temprano lo acabarás descubriendo así que lo mejor es ser honesto
  • La falla en una relación siempre será compartida.
  • No puedes predecir cuándo puedes empezar a cambiar, la gente crece, aprende y cambia muchas veces casi en 180 grados. Si amas debes amar también esos cambios, no puedes esperar que esa persona nunca “madure”.
  • Tenemos que analizar si muchas de las cosas que hacemos realmente nos gustan o sólo “nos gustan” por complacer a la otra persona. Seamos realmente honestos con nosotros mismos.
  • No podemos echarle la culpa al otro ni echar en cara “todo lo que hicimos por ellos” si diste y te entregaste fue por tu gusto, nadie te obliga a nada.
  • Piensa que a futuro tu próxima pareja es la que saldrá ganando, todo lo que has aprendido te ayudará a no cometer los mismos errores que cometiste en el pasado.
  • Si ya no eres feliz con esa persona es mejor terminar la relación, a fin de cuentas ambos tienen derecho a buscar su felicidad en otra persona.
  • El tiempo cura heridas y las cicatrices dejan de doler.
  • Jamás debes “dejarte morir”, este punto sobretodo aplica cuando la relación termina mal porque no debemos darle el gusto a nadie de decir “¡Uff qué bueno que dejé a esa persona! Míralo (a) está hecho (a) una piltrafa”. Mejor que te miren y te vean incluso mejor que cuando estaban juntos.
  • Tienes derecho a guardar “duelo” y permanecer soltero (a) el tiempo que tú consideres necesario, no hay prisa.
  • Jamás supongas que “un clavo saca otro clavo”.
  • Besarás millones de sapos antes de encontrar a la persona correcta.

Espero que estas reflexiones les sirvan y recuerden, el mundo no se acaba por una persona, somos más fuertes que eso. Suerte.

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