¿Sabes? Dicen que antes los amantes conquistaban con rosas y cartas, que se desvivían en versos y prosas, que existían canciones que hablaban de eso llamado amor, que se usaban para entrar en el corazón de las personas y que eran letras tan apasionados que parecían no existir palabras suficientes para revelar todo aquello que guardaban en sus almas.

Se rumorea que aquellos amantes gastaban horas del día viendo formas en las nubes, soñando imposibles y creyéndose capaces de bajar todas las estrellas del cielo por el roce de los labios de aquella persona que encendía el fuego de la pasión en el alma del soñador. Que se era capaz de morir por amor y de amor, y que sin importar nada cuando se eran el uno para el otro nada podía separarlos. Y no sé si sabes que eso es lo que quiero para mí.

Es simple, a veces despiertas y sabes que esa primera persona que llega a tu mente se está volviendo especial. Sabes que extrañar sus brazos mientras te rodean es porque está generando la confianza que creías perdida y eso, eso te hace bien. Tus pies despegan del suelo y sólo deseas verle sonreír cada día, haría todo por ver esa curva que ilumina mi vida.

Por ti, decidí empezar a seguir mis propios consejos, pues tengo ante mí un lienzo en blanco y las posibilidades son infinitas, como cuando decidí esa tarde tomar tu mano y entrelazar mis dedos con los tuyos y comprendí que justo así debió ser siempre.

No hay límites, hay que dejar fluir la imaginación, somos un lienzo y juntos podemos pintar absolutamente todo lo que queramos. Eso porque decidí compartir la pintura con otro artista igual de loco y creativo, ese otro que había estado esperando para darle un espacio en mi lienzo, para que aporte, para crear juntos siempre, y mira que siempre es una palabra demasiado grande.

Tú eres ese artista roba mis noches de sueño, quien posee aquellos ojos los que me inspiran a pintar estrellas, y los labios los que me llenan la mente de palabras que ansió susurrarte al oído sólo para verle sonreír. Ese que hace que mi corazón vibre de muchas maneras, algunas totalmente desconocidas hasta este momento y por lo cual me faltan colores para darle sentido a la explosión de emociones que surgen cuando me miras a los ojos.

El amor es así, infinidad de colores, roces momentáneos al cielo. Es eso que te hace sentir invencible, el mejor artista. Cada amor merece ser único, especial, infinito como el brillo de la luna, como las ideas que me llegan a la mente y lo que hago con tal de llenar de luz mi vida, por ti, por tu amor, por nuestros sueños, por lo planeado, porque me llena estar a tu lado.

Quiero hacerte feliz, quiero esmerarme por nunca perder tu sonrisa y escuchar el sonido de tu risa, por mí, por nosotros, por nuestro pequeño infinito.

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