En este artículo me refiero única y exclusivamente al medio cinematográfico (live action), por lo que no entraré en discusiones sobre quién escribe los mejores cómics o tiene las mejores figuras de acción que se exhiben en el Comic-Con por 300 dólares. Lastimosamente no entran las películas animadas (eso necesita un artículo exclusivo).

La industria del entretenimiento, cada vez siguiendo una fórmula para generar más ganancia, nos trae de vez en cuando casos como el siguiente. Compañías rivales que harán todo lo posible por vender sus productos. Al hablar de cine y de dos empresas gigantescas, cabe destacar un poco de contexto para llegar al día de hoy frescos en memoria.

Los 70s no fueron nada fáciles para Marvel, después de numerosos intentos en décadas pasadas, adaptar al superhéroe en una nueva expresión fue una tarea difícil para todo el mundo. La tecnología no llegaba a los estándares deseados, por lo que teníamos versiones en blanco y negro del Capitán América y Superman. Siendo el último más ridículo, al cortar entre animaciones estilo Disney y actores de telenovela.

Mientras se acababa Vietnam, el público necesitaba un héroe en la gran pantalla. Por lo que a finales de década, apareció la primera adaptación aceptable. Superman (1979) asombró al mundo, no por su trama hoy en día absurda, sino por la sensación de ver a un hombre volar por las calles de Metropolis.

Le siguieron tres secuelas igual de exitosas, aunque la franquicia se tuvo que detener por la terrible Superman IV (1987) que es mejor olvidar como un producto que solo podría venir de su generación.

Marvel tenía también películas que ofrecer, aunque esas “películas” consistían en crossovers de series televisivas y un Tony Stark sacado directamente de una porno. Mientras el éxito regodeaba a su competidor, esta se dedicaría más a lo que sabía hacer, los cómics.

Hasta el cambio de milenio, la estrategia de Dc era muy eficaz. Contrataba diversos directores para dirigir adaptaciones de Batman y vendía todo lo posible en figuras de acción. Mientras tanto Marvel dejaba todo lo que tenía en películas que hoy serían consideradas parodias.

El truco de la compañía del murciélago siempre fue el mismo. Una evolución extremadamente pequeña y controlada, daba con cintas que la gente apreciaba porque sabía exactamente lo que le iban a ofrecer. Aunque eficaz, todo se resumiría en un último tropiezo que daría pie a la vomitiva Batman y Robin (1997), un filme muy parecido a la mencionada última aparición del alien de capa roja.

Una explosión surgió en el año 2000, al salir X-Men, al fin era posible una buena película basada en acciones heroicas de otro universo. Llegó después una araña proveniente de Nueva York y finalmente existía un brillo para Marvel.

El único problema era que las ganancias de la compañía eran mínimas, recibiendo casi nada por no tener los derechos de los respectivos personajes. Dos adictos a los cómics y genios del área de negocios se pusieron de acuerdo, y con los años se estableció el universo cinematográfico de Marvel que todos conocemos.

Entre las mejores películas del año con The Dark Knight (2008) y planes grotescos para traer a un Nicolas Cage con melena y traje de látex, las cosas no iban tan mal para ambos rivales. Aunque esa idea de universo cinematográfico permaneció grabada en la cabeza de Dc por muchos años.

Justo lo que pensé…

Y al fin llegamos al día de hoy, donde incluso hay personas que citan la palabra “infierno cinematográfico” cada vez que ven una nueva adaptación. Tanto Marvel como Dc poseen innumerables franquicias, y se ve finalmente ese deseado universo compartido.

Pero claramente algo no va bien entre estos dos. No alabo todo lo que salga del equipo Cap o Iron Man, pero aunque cada vez pierdo un poco la esperanza, han sabido traer todo lo que aprendieron del siglo XX para no cometer los mismos errores.

Por primera vez se toma con algo de verosimilitud una saga, teniendo relaciones y tramas compartidas entre cintas. Reconocemos a los personajes con tan solo ver unos pequeños guiños, hacemos un evento gigantesco con cada nuevo estreno y nos disfrazamos con orgullo.

Aunque mi disfraz de Groot no sea tan bueno…

Claramente ha habido una gran cantidad de fiascos últimamente, pero hace algunos años la idea de ver a todas estas personas en pantalla era impensable. En cambio actualmente, tenemos planes para un posible crossover de los X-Men y Los vengadores en un futuro cercano.

Viendo la reciente Batman V Superman, es evidente cuál es la única productora que no ha aprendido de sus errores.  Incluso Fox se ha arrepentido, teniendo gracias a ello, la mejor película de superhéroes de tiempos recientes. Deadpool representa todo lo que Dc necesita, humor y redención.

Tramas completamente oscuras y adolescentes abundan en el futuro de esta, teniendo a un Superman emo y a su amigo indeciso, ambos tienen cosas en común. Una mamá con el mismo nombre, y un tono sorpresivamente igual.

Los personajes deberían hacer un contraste enorme, y no mezclarse en un universo aburrido, lleno de errores de trama y guiones muy mal logrados. Prefiero ver Iron Man 2 completa y no la pelea de Doomsday y los súper amigos.

Burlarse de uno mismo es esencial si se quiere seguir adelante. Marvel no tuvo buenos momentos en el pasado, pero supo aprovecharse de esto, introduciendo caras frescas y directores capaces de realizar lo que querían.

Zack Snyder no entiende las bases de una buena adaptación, copiando Watchmen cuadro por cuadro, drenó toda posibilidad de contar una historia nueva, de qué me sirve ver una versión bastardeada de una obra maestra. Darle todo el control a una persona como esta es deplorable si se quiere hacer un universo “serio” o “adulto”.

Marvel conoce a su público, y se reinventa a si mismo con el tiempo, acostumbrando a la audiencia con los años. No es lo suficientemente pretenciosa para vestir traje y sombrero siendo apenas pre-adolescente.

Detrás de esa larga historia, podemos ver a empresas desesperadas por el éxito. Pero como en toda tragedia griega, la avaricia y el orgullo conforman los pecados capitales de las mismas, solo es necesario una buena dosis de realidad para actuar diferente.

Las películas son buenas no por el dinero que recaudan, sino por el valor que la gente ve en ellas. Parece que Dc necesita descansar por un tiempo y mantener la cabeza baja, cuando dejemos de ver el valor en sus cintas, quizás seamos nosotros quienes nos tomemos un descanso de ellos e ignoremos sus planes futuros.

Marvel posee docenas de problemas, pero si entrecerramos un poco los ojos, podemos ver la compañía que prevalece después de todo.

Cuando Superman cambió la curvatura de la Tierra para salvar a Louis Lane, consiguió su cometido, pero también dejó morir a todas las personas que había salvado en los últimos minutos.

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