Este artículo contiene spoilers.
Durante décadas han surgido decenas de series de televisión sobre agentes policiales o miembros del FBI, convirtiendo al género policial en uno de los más concurridos y consumidos por el público. La clásica historia del gato y el ratón ha sido representada desde todos los puntos de vista (los buenos, los malos, héroes, antihéroes…) pero recientemente Netflix, que se ha paseado por el fenómeno ‘true crimes‘ con docuseries como Making a Murderer o The Keepers, ha tenido la oportunidad de mezclar ambos géneros con su más reciente producción ‘MINDHUNTER’. La serie escrita por Joe Penhall y producida, entre otros, por Charlize Theron y David Fincher (quien también dirige cuatro episodios) se sitúa a finales de los años 1970, donde dos agentes del FBI se reúnen con asesinos y violadores encarcelados para desarrollar perfiles psicológicos de criminales.

MINDHUNTER‘ es una adaptación del libro Mindhunter: Inside the FBI’s Elite Serial Crime Unit escrito por el agente retirado, John Douglas, y el cineasta Mark Olshaker. El texto publicado en 1996, recopila las memorias del mismo Douglas durante el tiempo que trabajó para el FBI. La gran incógnita es si realmente todo lo que vemos durante los diez episodios que dura la serie sucedió en la vida real. La respuesta es sí. Porque al menos la mayoría de los hechos narrados son verídicos así como las personas vinculadas a los mismos.

LOS BUENOS

La serie opta por un retrato bastante explícito del FBI donde denota la burocracia, el juego de poder y las estrategias -a veces poco ortodoxas- de las que se valen para cumplir sus objetivos. Es así como el calificativo de “buenos” es valedero solo cuando están sentados frente algún criminal, no junto a otro agente. El director, estricto y retrógrado, y sus subordinados, los ávidos de información, representan el Lado A de los hechos. Dentro del Buró Federal destacan los tres miembros de la Unidad de Ciencias del Comportamiento, los protagonistas, todos reales.

Holden Ford/John Douglas

Holden Ford (Jonathan Groff) está basado en el Agente John Douglas (sí, el autor del libro) uno de los mayores expertos en el campo de criminología en Estados Unidos. Fundó el Programa de Perfiles Criminales dentro de la Unidad de Ciencias del Comportamiento del FBI. Su trabajo ha inspirado otros personajes ficticios como Jack Crawford de las novelas sobre Hannibal Lecter.

Bill Tench/Robert K. Ressler

Tench (Holt McCallany) es un veterano de la guerra quien se unió al FBI en 1970, su experiencia brinda madurez y racionalidad al dúo que conforma con Ford. En la vida real Bill Tench fue Robert K. Ressler, un policía militar proveniente de Chicago quien se convirtió en el miembro más allegado de Douglas. Aunque en la serie Bill es 22 años mayor que Holden, en la realidad la diferencia era solo de 8 años.

Wendy Carr/Ann Wolbert Burgess.

La verdadera Wendy Carr (Anna Corv) es la Doctora Ann Wolbert Burgess, una leyenda viva en el mundo de la enfermería, la psicología y la medicina quien ha pasado años trabajando como terapeuta de víctimas de abuso. Entre su extensa lista de publicaciones destaca el libro Sexual Homicide: Patterns and Motives co-escrito precisamente por Douglas y Ressler.

LOS MALOS

La década de 1970 fue un período bastante agitado en los Estados Unidos, así como los años previos. El término “asesino en serie” se acuñó por primera vez para entonces, tal como se evidencia en la serie, debido al incremento de homicidios a manos de este tipo de sociopatas. La Unidad donde trabajan Ford, Tench y Carr se especializa en estudiar e investigar a criminales ya sentenciados, autores de los crímenes más atroces, a modo de reconocer y prevenir actos y actores de la misma calaña. Charles Manson (un nombre peliagudo en Hollywood) y David Berkowitz, “El Hijo de Sam“, son uno de los nombres más famosos que solo mencionan, mientras que la atención, en esta temporada, va disparada a otros cuatro criminales bastante impopulares también, que se convierten en los cuatro primeros entrevistados. Curiosamente, la serie (así como Douglas en el libro) mantiene intacto los nombres reales de “los malos”, tal vez para mayor veracidad o simplemente para atraer al público.

Ed Kemper

Tal como se describe en la serie, Edmund Kemper asesinó a sus abuelos cuando aún era adolescente; luego asesinó a su madre (y llevó a cabo todos los detalles expuestos en el drama) y finalmente acabó con la vida de cinco jóvenes durante las décadas de los 60 y 70. Actualmente paga cadena perpetua en la Prisión Estatal de Vacaville. Kemper, quien se entregó a la policía y se le conoce por su alto coeficiente intelectual, y la extraña conexión que desarrolló hacia John Douglas que se ha mostrado en la serie y desde luego es una de las bases (más sórdidas) de la trama.

Monte Rissell

Rissell (Sam Strike) violó y asesinó a cinco jóvenes entre 1976 y 1977, antes de cumplir 19 años. Su patrón de operación, torpe y descuidado, sirvió para originar el concepto de crimen desorganizado.

Jerome Brudos

Comparte características con Kemper, calculador y organizado, pero de personalidad extrovertida. Brudos (Happy Anderson) fue un fetichista y necrófilo que asesinó a cuatro mujeres en 1960. Su estampa familiar (casado con dos hijos) distrajo a la policía durante años.

Richard Speck

Richard Speck no encaja con el perfil de asesino en serie pero su crimen es calificado como uno de los más atroces en Estados Unidos. Speck (Jack Erdie) tenía previsto asaltar la residencia pero terminó asesinando a ocho estudiantes que vivían en ella. El tatuaje mostrado en la serie, ‘raise to hell‘, sirvió para que la única sobreviviente ayudase con su captura.

Dennis Rader

Ocho de los diez episodios de Mindhunter inician con la estampa de un hombre desconocido (Sonny Valicenti), un trabajador de ADT, que resulta bastante perturbador. No habla, no tiene nombre pero si está en la serie probablemente no sea por nada bueno. En efecto, este misterioso sujeto sería Dennis Rader, también conocido como The BTK Killer, iniciales de Bind, Torture, Kill (Atar, Torturar, Matar) lo que describe su patrón criminal con el que acabó la vida de mujeres y niños durante dos décadas, los 70 y 80. En el primer lustro de 2005, la policía reabrió el caso para recolectar muestras de ADN en las pruebas. Muchos hombres se sometieron a los exámenes requeridos, algunos para limpiar sus nombres, ya que sus familias estaban convencidas de que algo tenían que ver con el caso. Rader, en cambio, ni siquiera estaba en la lista de sospechosos ya que su intachable personalidad y su fama de hombre de familia y trabajador le sirvió para cubrir sus fechorías; sin problemas, tuvo la idea de enviar un disco a la comisaría con un documento word donde se mofaba de la ineptitud del cuerpo policial. A propósito o no, el archivo contenía el nombre de la persona que lo había escrito, Dennis, fue así como acortaron la lista de sospechosos hasta capturarlo. El historial de Rader suma casi 20 víctimas.

LOS CASOS

Durante toda la primera temporada, Holden y Billy se pasean por gran parte de la geografía estadounidense, recopilando información, entrevistas, dictando clases y teniendo la oportunidad de poner en práctica sus nuevos conocimientos adquiridos. Cuatro casos, uno más brutal que el otro, son expuestos a lo largo de los diez episodios y al menos tres sucedieron en la vida real.

El Director Wade

Como parte de una especie de programa educativo, Holden expone una charla sobre las primeras características para reconocer a un criminal en una escuela primaria. El curso de la historia toma un giro inesperado cuando una maestra de la misma escuela le comenta a Holden que el director, Roger Wade, tiene un comportamiento extraño: les da monedas a los niños a cambio de que estos les den permiso de hacerle cosquillas en los pies. Holden, convencido de que se trata de un gesto inapropiado habla con los padres de los niños y llega a hacer uso de sus influencias como agente del FBI para detener al director que acaba perdiendo su trabajo. Douglas relata la misma historia en su libro, donde asegura que debió cambiar el nombre del exdirector por seguridad del plantel y los niños involucrados.

Beverly Jean Shaw/ Betty Jane Shade

En el cuarto episodio, Holden y Bill, se detienen en Altoona, Pennsylvania para ayudar con la investigación del asesinato de la joven Beverly Jean Shaw, niñera local que presuntamente estaba a punto de casarse con su prometido, Benjamin Barnwright, quien acabaría siendo el autor de los hechos en complicidad con su hermana y cuñado. Según un artículo en el Altoona Mirror, el 2 de Junio de 1979, una joven de 22 años, Betty Jane Shade, tuvo una pelea con su novio, Charles Soult. Ella planeaba terminar la relación. Sin embargo, Shade accedió a tomar un paseo con Soult y los hermanos de este, Michael y Catherine. En vista de que Betty Jane y Charles se alejaron y no regresaban, Catherine fue a buscarlos y consiguió a su hermano golpeando a Shade casi hasta matarla. Shade falleció por contusiones en la cabeza. El trío, Charles, Catherine y Michael, llevó el cadáver de la joven hasta el botadero de basura, tal como sucede en la serie.

La policía primero capturó a Michael y Catherine, luego arrestó a Charles mientras huía a Pittsburgh. A pesar de que Charles fue sentenciado a morir, el juez decidió darle cadena perpetua. Actualmente Soult paga su condena en la Prisión Estatal de Huntingdon, Pennsylvania.

Como dato adicional, el nombre de Beverly Jean puede ser también una referencia a Beverly Jean Hope, una madre de tres hijos que fue asesinada en Dallas, Texas en 1970. Aunque el caso nunca fue resuelto, nuevas evidencias que surgieron en 2016 apuntan hacia el cuñado de la víctima como principal sospechoso. En Mindhunter, uno de los cómplices de Benji no es su hermano, sino su cuñado.

Mary Frances Stoner

La primera temporada de la serie culmina con el caso de Mary Frances Stoner, una niña de 12 años que fue violada y posteriormente asesinada por Darrell Gene Devier un joven que trabajaba podando los árboles cerca de la residencia de Stoner. Douglas habla de este caso en su libro para recalcar que se trató de la primera vez que pudo interrogar a un sospechoso por lo que las carpetas con hojas en blancos, para hacerle creer a Devier que tenían mucha información sobre él, y la recreación de la escena del crimen se llevó a cabo tal como se muestra en el episodio.

En una entrevista concedida por IndieWire, David Fincher admite que lo que más le atraía al proyecto era la idea de que “[el público] pudiese entender como piensan estas personas que… No tienen nada en común con nosotros”. Fincher regresa a la televisión para demostrar que su buen pulso para narrar historias sórdidas y desgarradoras, como Fight Club o Gone Girl, sigue intacto. En esta ocasión se rodeó de talentos jóvenes, Jonathan Groff y Hannah Gross, y veteranos de la pantalla chica como Anna Torv y Holt McCallany como protagonistas y secundarios como Cameron Britten, una auténtica revelación, Happy Anderson y Jack Erdie que representan un enorme acierto de casting.

Fincher ha hecho saber que espera realizar, al menos, cinco temporadas más y por ahora solo se sabe que la segunda entrega se centrará en Wade Williams, un hombre que asesinó a niños de color en Virginia. Suficiente para esperar lo nuevo nuevo de ‘MINDHUNTER‘, una serie que llegó para recordarnos que, a veces, la realidad puede ser más retorcida que la ficción.

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