Reúne todas las características del coming of age (adolescentes que creen saber todo sobre la vida cuando en realidad están a punto de descubrir que no saben nada) pero gracias a su humor ácido y el descaro de su narrativa, el trabajo más reciente de Max Winkler va más allá siendo una comedia de momentos hilarante pero a la vez resulta bastante retorcida por diversos temas que refuerzan la historia y las decisiones de la protagonista.

¿De qué trata la película Flower?

Erica Vandross (Zoey Deutch) es una adolescente bastante peculiar. Cuando se acaba el periodo escolar, sus dos mejores amigas y ella se dedican a seducir a hombres adultos para luego chantajearlos. Este comportamiento se lo achaca al abandono de su padre biológico, que está en la cárcel y ha dejado que su madre (Kathryn Hann) la críe sola. Sin embargo, el novio de su madre trae a casa a su hijo con sobrepeso que acaba de salir de rehabilitación para reintegrarle en una familia estable. Esto le lleva a entablar una relación inesperada con un hombre mayor que acabará destapando un secreto perjudicial para ella y su recién llegado hermanastro.

El concepto redefinido de heroína

Max Winkler además de dirigir firma un guión en compañía de Matt Spicer quien el año pasado estrenó Ingrid Goes West, una película que comparte con Flower el tono satírico sobre las deficiencias de la sociedad más joven. En esta ocasión se centran en Erica una adolescente que alarde de (lo que ella cree es) conocimiento de la vida y quien está deseosa de tomar el mundo por sus propias manos.

Erica es ese tipo de adolescentes cada vez más presentes en las coming of age recientes, como la maravillosa Lady Bird, que son conscientes de sus defectos pero no se acomplejan de estos, al contrario, se aferran a los mismos como virtudes. Se rehúsa a caer en el menosprecio o en hacer de ella misma una víctima. Por lo tanto vemos como Erica quien proviene de un hogar disfuncional no se cataloga como una víctima, simplemente excusa su personalidad con esto, y es esa personalidad la que la lleva a meterse en situaciones truculentas para conseguir lo que quiere, en su caso, dinero para un propósito mayor.

Más de una vez Erica acaba en situaciones comprometedoras, a veces por su propio beneficio, a veces por un bien común y aunque ella sabe que muchas de las cosas que hace son de una moral cuestionable, ella acabará justificando todo con el feminismo moderno. Y de hecho, la historia introduce un debate interesante sobre el doble rasero respecto a la sexualidad y como puede vista a modos desiguales cuando se trata de hombres y mujeres siendo iguales. Lo que nos dice que aunque Erica en realidad sabe menos de lo que cree (básicamente porque le falta crecer) se presenta como una adolescente con determinación.

Adolescencia pérdida

El humor que destaca en la película no distrae del trasfondo social de la historia. Aunque por una parte Flower retrata el empoderamiento femenino de la protagonista también expone temas de abuso en adolescentes (chicas y chicos) y las consecuencias a las que estos conllevan. Es interesante ver como la adolescencia es a veces el blanco de diversos problemas, que van más allá del bullying, las inseguridades o las adicciones.

La falta de comunicación entre padres e hijos también se refleja en la historia. A veces el problema no es la falta de afecto sino de atención. Erica y Luke, su hermanastros, dan señales constantes de comportamientos erróneos para jóvenes de su edad y aunque sus papás muestran interés en ello nunca hay una conversación real o, como es el caso de Erica y su mamá, que no acabe en gritos y reproches.

Interpretaciones memorables

Flower puede ser una película tramposa. Abundan las películas que buscan desesperadamente desmarcarse de su propio género y mostrarse como una propuesta más innovadora, irónicamente, el trabajo de Wrinkler es un caso contrario. Aunque sea vendida como una coming of age, normalmente con finales esperanzadores, Flower lleva a su personajes a escenarios extremos (inicia con una felación que vincula a una adolescente y un policía, mostrando desde el minuto uno sus desenfadadas intenciones) por lo que ese tono agridulce poco visto en el género puede ser recibido con cierto recelo.

Pero el principal acierto de Wrinkler es contar con un elenco que al igual que los personajes no tienen miedo a nada. Por ello destacan una maravillosa Zoey Deutch cuya carisma no tiene límite y su trabajo puede ser comparado perfectamente con el de Saoirse Ronan en la película de Greta Gerwig; Kathryn Hann, quien siempre está bien, vuelve a ser una secundaria de lujo así como.

Flower es más comedia negra que coming of age, y de hecho es una opción perfecta para los amantes del género. Su hora y media pasa bastante rápido y resulta entretenida durante todo el metraje.

Ver trailer de película Flower

Comentarios

Ingresa tu comentario!
Por favor ingresa tu nombre