Tras aquellas polémicas declaraciones de Quincy Jones sobre básicamente medio Hollywood, el famoso productor dejó entrever bastante sobre cómo había sido la vida privada (y sexual) de Marlon Brando; el periodista y escritor español Juan Sanguino hacia un análisis a partir de de lo dicho por Jones sobre con qué tiempo las estrellas de Hollywood trabajaban cuando vivían de fiesta en fiesta y de escándalo en escándalo. Y es que Marlon Brando no fue el único. Desde que el cine es cine, muchas de sus estrellas se han visto inmiscuidas en escándalos que engloban las palabras: fiestas, sexo, droga y alcohol. Este estilo de vida salvaje entre los actores más famosos se extendió hasta finales de los ochenta. Ahora, irónicamente a pesar de que estamos viviendo en una era dominada por las redes sociales parece que los actores han aprendido a mostrar lo que quieren mostrar. No sabemos a ciencia cierta si esa vida desmesurada que caracterizó Hollywood hasta el siglo pasado aun sigue latente. Donde sí vive, y es esencial para comprender la historia del protagonista es en My Dinner With Hervè la última joya que ha esculpido HBO y que se propone contar el ascenso y desplome de una estrella en desgracia.

¿De qué trata My Dinner With Hervè?

En el verano de 1993, el periodista Danny Tate (Jamie Dornan; Cincuenta Sombras de Grey) regresa a su trabajo tras sobreponerse a sus problemas con el alcohol. Su primera asignación es viajar de Londres a Los Angeles para entrevistar al escritor e intelectual Al Gore y, de paso, mantener un breve coloquio con Hervé Villechaize (Peter Dinklage; Juego de Tronos) para poder escribir un artículo de 500 palabras, alguna anécdota graciosa sobre el enano tal como le pide su jefa. Sin embargo, cuando todo sale mal en la primera entrevista, Tate no tiene más remedio que aferrarse a la historia de Hervè. A medida que el actor se va sincerando con el periodista, lo que inició como un encuentro profesional, acabará dejando huella en ambos.

My Dinner With Hervè es la adaptación del libro homónimo que escribió Sasha Gervasi tras su encuentro con Hervè. Es decir, está basada en hechos reales. Además, Gervasi se encarga de dirigir y escribir el guión por lo que suponemos se trata de un trabajo personal.

Los estragos de la última cena

Todos alguna vez hemos escuchado la célebre frase “El avión, el avion” que catapultó a la fama al actor francés Hervè Villechaize; co-protagonista de la famosa serie de los años setenta y ochenta y la persona con enanismo más famosa del planeta hasta aquel entonces.

La historia de My Dinner With Hervè resulta llamativa por muchos aspectos. En primer lugar, es la iniciación de Villechaize en un Hollywood mucho más hermético que ahora. Hace medio siglo, la industria más importante del cine estaba dominada por actores que respondían a un mismo estereotipo (blanco, muy guapo y heterosexual); quien rompía aquellos parámetros era una rareza y así fue visto Villechaize quien inteligentemente lo supo aprovechar para conseguir su rol debut como villano en una de las tantísimas entregas de James Bond (The Man With the Golden Gun). Pero antes de irrumpir en la meca del cine, Hervè debió superar muchos obstáculos en su país natal; la mayoría ocasionados por su apariencia. Hervè tenía una colección de conflictos con su familia, su entorno, por lo que literalmente huyó hasta el otro lado del planeta a cumplir su sueño.

Aunque My Dinner With Hervè puede perfectamente funcionar como una historia de superación, que hasta cierto punto lo es; da un paso más hacia el precipicio para mostrar lo que hizo a Hervè descender a los infiernos. Después de tener nada, llegó a tenerlo todo. “Un milagro de Dios” lo describiría presuntamente el actor a Gervasi. Puesto que ninguna persona como él podría aspirar a conseguir todo lo que el hizo. Y aún así, en un segundo lo arruinó. Esos errores perseguirían a Hervè hasta el último de sus días impidiéndole conseguir la paz y hacer las pases aun cuando tenía los medios para hacerlo.

My Dinner With Hervè muestra el ascenso y el ocaso de un artista que perdió más de lo que tuvo. Y así, una vez más la historia muestra otro factor interesante: como dos hombres rotos, por cuestiones del destino colisionan. Tanto Hervè como Danny buscan escapar de su pasado, intentan desesperadamente seguir con sus vidas aun cuando sus errores son un pesado grillo que parece mantenerlos estancados. Tal vez por ello ambos, aunque diferentes en esencia, al final del día se dan cuenta de que sus equivocaciones los hacen compatibles.

El Hollywood más salvaje

Al retratar esta vida salvaje, insaciable y por supuesto excesiva de Hervè, la película por supuesto refleja también el Hollywood más desmesurado del que tanto se habla pero como toda buen historia, son casi leyendas. Fiestas estrafalarias, alcohol, drogas, nightclubs, son sinónimos de Hollywood y hay mucho de ello en My Dinner With Hervè. Por lo que la cinta logra consolidar la atmósfera que hasta cierto punto contribuyó a la debacle del actor que dio vida a Tattoo por un lustro.

Mencionan el iconico personaje de Villechaize en La Isla de la Fantasía también hay que mencionar que la ambientación de los estudios también es otro punto en alza dentro de la película puesto que realmente se siente como si estuviésemos viendo un behind the scene de la popular serie. Tal como ocurre en la recién vista The Wife, el diseño de producción termina por coronarse con la recreación de los noventa, una época compleja de emular al ser relativamente reciente.

Peter Dinklage y Jamie Dornan en estado de gracia

My Dinner With Hervè reúne a un basto equipo que se muestra vinculado con el proyecto incluso a modo personal. Además de contar con Sasha Gervasi, el Danny Tate de la vida real, como director y guionista; también cuenta con Peter Dinklage como protagonista y además como productor quien se interesó en sacar el proyecto adelante. Dinklage saltó mundialmente a la fama en 2011 al dar vida a Tyrion Lannister en otro éxito de la HBO, el fenómeno Game of Thrones. Desde entonces Dinklage ha acumulado tres premios Emmy por el mismo personaje y se ha consolidado como uno de los mejores actores de la actualidad; algo que vuelve a demostrar como Hervè Villechaize donde pierde su acento, su tono de voz y sus ademanes para resucitar a base de un inmenso talento histriónico al intérprete francés.

Luego está Jamie Dornan en su primer rol tras la insulsa trilogía de Cincuenta Sombras de Grey. Aunque Dornan estuvo vinculado al proyecto por cuatro años, el irlandés ha sabido equilibrar la calidad de su filmografía con trabajos bastantes solventes como la serie The Fall, el drama El Asedio de Jadotville y por último My Dinner With Hervè donde brinda su interpretación más vulnerable y la más solvente.

Hervé y Sasha Gervasi

Aunque My Dinner With Hervè carece de originalidad narrativa, puesto que apela a hechos sucesivos, no busca la manipulación ni victimizar ni mucho menos ridiculizar al personaje. My Dinner With Hervè trata a Hervè con el respeto que el actor merecía recibir durante su vida, tanto como actor y como persona; por ello se hace grata de ver. Y para aquellos nostálgicos de “el avión, el avión” probablemente les sea un regalo inesperado. Un buen reparto, buen ritmo y una mirada valiosa de los años de un hombre que solo conocemos por avistar aviones y luchar contra 007, pero que era mucho más y que merece su tiempo para brillar. Un hombre que con equivocaciones, como todo ser humano, supo ponerse de pie, vencer todas las dificultados y cumplir los sueños que un día parecían imposibles de alcanzar.

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