Este año HBO reincide nuevamente en la comedia y busca repetir el éxito alcanzado con otros trabajos como Silicon Valley. Barry, cuya primera temporada, goza de ocho episodios combina la acción y la sátira de una manera efectiva y sobre todo disfrutable, convirtiéndose en uno de los mejores estrenos del año.

¿De qué trata Barry?

Barry Berkman es un marine retirado, quien desde su regreso de la guerra ha trabajado como sicario para Fughes, un viejo amigo de la familia que además finge las veces de una figura paterna. Fughes se encarga de conseguir los clientes, mayormente “hombres malos” vinculados a la mafia. La última misión de Barry es matar a Ryan Madison, amante de la esposa del jefe de la mafia chechena pero para llevar a cabo su trabajo, Barry deberá infiltrarse a la clase de teatro a la que Ryan Madison asiste. El problema es que Barry descubrirá su interés por la actuación tanto que buscará la forma de dejar en el pasado su vida como asesino a sueldo, lo único que sabe hacer, para dedicarse a la actuación aunque en el proceso haga enojar a más de uno.

Directa y concisa

Entonces Barry gira alrededor de Barry Berkman, o Barry Block su nombre artístico, un hombre entrado en los cuarenta, severamente trastornado por sus días de soldado y por su trabajo actual. Barry no es feliz pero le resulta imposible dejar su trabajo porque “es lo único que sabe hacer”. Su dificultad para socializar, bastante torpe para las pláticas, le ha condenado a un solo amigo, Fughes, un señor bastante insufrible que a pesar de demostrar afecto por Barry, principalmente ve a este como una máquina de matar y por lo tanto de hacer dinero.

El último “encargo” de Fughes a Barry introduce a la mafia chechena, personajes que gratamente rompen con el estereotipo al que estamos acostumbrado, obviamente por la dosis de comedia que ensalza la historia, y son mostrados como señores de poco pensar e incluso torpes que resuelven todo a balazos sin pensar demasiado en las consecuencias que parece importarle poco. Así mismo conocemos el grupo de teatro, en su mayoría treintañeros que aspiran aun llegar a Hollywood, donde destacan a Gene, el profesor, de la clase, un señor con complejo de divo y Sally quien se esfuerza constantemente por ser la mejor de la clase lo que la hace ver como alguien un poco petulante. Por último está la comisario Moss, con señales de inexperiencia pero enfocada en su trabajo, es decir, conseguir el asesino de Ryan Madison, mientras se rodea de compañeros directamente ineptos.

La serie no se anda con rodeos y el caso Ryan Madison es el detonante de la historia que se extiende en ocho episodios de media hora y su ritmo, pareciendo casi un sit-com en el buen término, se las arregla para que cada episodio funcione como uno y a la vez mantenga conexión con el resto, haciendo que el espectador espere por el próximo.

Se ríe de las desgracias ajenas

Con recursos como la mafia chechena, la mafia boliviana, los asesinatos por encargos, entre otros, la serie se regodea de un tono bastante retorcido con escenas un tanto sangrientas pero la comedia es lo que realmente predomina en Barry gracias a un humor negro que se ríe con y de los personajes expuestos en situaciones completamente embarazosas y es que a nadie en la serie las cosas le salen bien y la serie aprovecha las desgracias de los personajes, algunas claramente exageradas, para sacar las líneas más hilarantes.

Por ejemplo, vemos a Barry en un intento de encarrilar su perturbada vida, socializando con sus compañeros de teatro que si bien no son del todo normal, al menos no son asesinos. Fughes es el blanco fácil de la mafia cada vez que Barry hace algo que no los deja contento. Los chechenos están encabezados por un señor no muy astuto capaz de [spoiler] dispararse a si mismo por error [fin del spoiler] y Hank su mano derecha, un tipo amanerado, amable y exageradamente sensible. Mientras que en la clase de teatro vemos como Gene, tratado por sus alumnos como una leyenda viva de la interpretación, aun sigue haciendo castings para personajes acreditados como “Señor en la fila #1” y Sally quien no sólo lucha a contrarreloj por cumplir sus metas, también debe lidiar con las insinuaciones de su publicista, la competitividad del medio y lo que significa para una mujer, actriz, pasar los treinta sin haber logrado nada importante. Y por supuesto, el cuerpo policial que no da paso sin tropiezo y no hay escena donde no evidencien su ineptitud. La serie también recurre a las referencias de películas u obras de teatro que siempre son una apuesta segura en trabajos de comedia.

Bill Hader a por todas

Bill Hader es uno de los mejores comediantes en los Estados Unidos actualmente. Curtido en el mítico programa Saturday Night Live, también ha trabajado en películas como Superbad, Trainwreck e incluso ha incursionado en dramas como The Skeleton Twins. Pero Barry es su trabajo más importante hasta la fecha. En la serie de HBO, Hader es el creador, guionista, productor, protagonista y director de los dos primeros episodios. Hader ha generado críticas entusiastas siendo Barry una de las mejores estrenos del año gracias principalmente a la combinación que muestra la historia de dos géneros que en teoría son completamente opuestos.

Sin embargo Bill Hader no es el único nombre a resaltar, el actor se ha rodeado de un batallón de actores como Stephen Root en la piel de Fuches y Henry Winkler como Gene respectivamente. Sarah Goldberg curtida en Broadway es Sally y Paula Newsome que viene de recibir alabanzas por su intervención en How to Get Away with Murder junto a Anthony Carrigan como Hank son los encargados de las escenas más hilarantes de la serie.

Aunque se desconoce la fecha se sabe que Barry ha sido renovada para una segunda temporada.

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