Un cuento corto titulado El llanto
Nunca la había visto llorar; no fue un llanto desconsolado, más bien lágrimas de nostalgia, de impotencia, quizá. En ese momento, al verme, sus ojos se enrojecieron, y poco a poco, gota a gota, derramaron un par de lágrimas. Me sorprendió: una mujer con su carácter y actitud no parecía frágil por donde se le viera. … Leer más