Noche de monstruos
Noches así me resultaban aterradoras, noche de tormenta torrencial. Mis padres habían salido a su “cita mensual” dejándome al cuidado de la vecina, Natalia o «Naty» como yo la llamaba; una chica de 18 años que después de darme de cenar y contarme alguna historia ñoña como si de un bebé de 6 meses se … Leer más