Existen momentos en que cierro los ojos e imagino todo lo que pudo sucedernos, todo lo que fuimos y todo lo que dejamos de ser. Recuerdo todas esas personas que se cruzaron en nuestro camino, los que formaron parte de nuestra historia y me pregunto cuántas apostaron que íbamos a ser felices por siempre.

Estoy segura que yo nos hubiera apostado a favor, pero de igual forma lo hubiera hecho con los anteriores. Así es el amor, cada segundo lo vivimos intensamente. Piensa, ¿cuántas personas han pasado por tus brazos? ¿A cuántas has besado? ¿Cuántas veces has dicho “te amo”? Cometimos errores, tuvimos aciertos; nos dejamos llevar y vivimos al máximo cada segundo al lado de ellos.

Agradezco a cada una de ellas porque nos han permitido llegar a este segundo, te agradezco a ti porque ahora eres parte de mis experiencias. ¿Recuerdas cuando yo no era nadie en tu vida? ¿Quién iba a pensar que íbamos a llegar a tanto? Cuando te conocí, he de confesar que nunca creí que llegarías a ser tan especial para mí. Te convertiste en parte de mis sueños, en mi universo, incluso en mucho más.

Te metiste poco a poco en mis pensamientos, en mi corazón, hasta que no pude evitar el decir “te amo”. Tomaste mi mano y claramente imaginé como sería volar junto a ti, abrí mis sueños, mis anhelos. Te regalé mis éxitos y me acompañaste en mis fracasos. Estuviste ahí cuando te necesité, espero también haber estado contigo cuando me llamabas, decidido a dejarlo todo y salir de tu casa por sentir que nadie en el mundo te comprendía. Recuerdo mis palabras dulces pronunciadas para calmar esos momentos y tu calma cuando lo lograba.

Te volviste perfecto, único. Te volviste el motor de mis ilusiones y protector de mis sueños, compañía en mis desvelos y cómplice de mis locuras. Mi droga, mi complemento, la persona que deseaba en mi presente y mi futuro, el mensaje más esperado, la llamada más esperada y mi duende de la noche cuando podía escuchar la voz que había deseado todo el día.

Multiplicabas mis sonrisas y todos notaban mi ilusión al hablar de ti porque no podía evitar suspirar al pronunciar tu nombre. Fallamos, perdimos todo eso. Pero ¿sabes algo? No me pesa, fuiste de lo mejor que ha pasado por mi vida. Me has dado armas para seguir adelante y espero haber ayudado con tus miedos, tus errores, tus defectos y haber sacado lo mejor de ti en algún momento.

Eres más de lo que pude imaginar en el primer instante y ahora que sigues adelante espero haber significado más de lo que creo. Haberte ayudado tanto como tú lo hiciste conmigo, dejarte en perfecto estado para lo que sigue. Podría decirte que te olvidaré, pero no es así. Lograste cautivar mis sentidos por algún tiempo y sembrar recuerdos.

Sí, es verdad. Existen momentos donde cierro los ojos e imagino todo lo que ya nunca va a ser. Pero ya no es igual que antes, ahora visualizo todo lo que puede suceder. Simplemente ya no queda más que dar; entiendo que algunas personas están destinadas a enamorarse una de la otra pero no a estar juntas. El pasado se supera y de repente, sólo importa lo que vendrá.

Comenta en el recuadro