21 años antes de Gravity,  Alfonso Cuarón se estreno en el terreno de los largometrajes con esta comedia, comenzando sin saberlo, historia en el cine nacional.

En 1980, Alfonso Cuarón Orozco era un estudiante del CUEC (Centro Universitario de Estudios Cinematográficos), había realizado su primer cortometraje titulado “Vengance is mine” hablado en inglés y, tras la negativa de la entonces directora del CUEC Marcela Fernández Violante a darle los derechos de distribución de su cortometraje, se decide a no terminar los estudios ni su tesis y centrarse en trabajos en televisión, entre otros, algunos episodios de “La hora marcada” serial de terror que transmitía Televisa, donde conoció a Guilermo del Toro.

Solo con tu pareja

A la par de esto, co-escribe con su hermano Carlos, el guion de “Solo con tu pareja” una comedia de situación que cuenta la historia de Tomás Tomás, un publicista mujeriego que vive una vida sexual desenfrenada sin pensar en las consecuencias, hasta que se enreda con la enfermera asistente de su amigo, un doctor con el que se manda hacer unos estudios de sangre. La chica, despechada  por el rechazo falsifica los resultados para hacerle creer que tiene SIDA, lo que provoca que Tomás Tomás repense sus acciones.

La trama no parece una comedia, pero las situaciones de humor negro y de doble sentido son sobresalientes. Grandes diálogos y un timming actoral que da un gran ritmo a la historia. El reparto, encabezado por Daniel Jimenez Cacho, cuenta también con Claudia Ramírez, Luis de Icaza y Astrid Hadad y fue filmada completamente en la Ciudad de México y fue  fotografiada por el también nominado al Oscar (por sexta vez de hecho) Emanuel “El chivo” Lubezki.

La película es divertida, con un humor algo ácido y si, se nota la falta de oficio en todos pero se alcanza a vislumbrar el talento creativo, la búsqueda de hacer las cosas diferentes y la pasión por contar historias de su México de manera diferente, con muchas escenas divertidas, diálogos inteligentes y una fotografía bonita sin ser espectacular pero con todo lo necesario para que, con esta película, algunos productores de Hollywood se fijaran en ellos y se los llevaran a trabajar para alla, lugar que han abandonado solo una vez para filmar “Y tu mamá también” en 2001.

 

Alfonso Cuarón y Emanuel Lubezki son dos de los cineastas mexicanos mas importantes de la actualidad y, como todos los otros grandes, tuvieron su primer oportunidad y, en su caso, lograron algo en verdad sobresaliente. Tal vez, varios directores actuales que dicen querer hacer cine mexicano deberían observar esta gran obra cinematográfica y tomar notas.

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