Para muchos que gustan del fútbol y sobre todo para aquellos que no disfrutan tanto de él, al quedar México eliminado del Mundial, esta competición ha llegado a su fin, se pierde el interés al saber que el representativo nacional ha sido derrotado por Holanda, en un partido lleno de circunstancias, las cuales no han favorecido a México.

Como siempre, al finalizar un ciclo y sobre todo en la derrota, llega el momento de hacer un análisis de lo vivido, en este caso del Mundial.

El Mundial reflejo del fútbol

Para mí, según lo visto en la competencia, en la fase de grupos, pero sobre todo en lo que va de los Octavos de final, el fútbol mostrado por las selecciones es una gran copia de lo que acontece, el espectáculo se ha perdido, la especulación y el “aguantar” al rival es lo que domina, no sólo a nivel de selección, también a nivel de clubes. Italia vs Uruguay, último partido de fase de grupos, Italia especuló y le costó la eliminación, Colombia vs Uruguay, en el que Uruguay esperó a Colombia, el golazo de James Rodríguez valió aguantar ver el partido, Holanda que jugó a espera que México cometiera un error para anotar el gol, prácticamente jugo sólo 15 minutos, el resto de bostezo y Brasil, que ya no intimida, ya no tiene alegría ni gambeta, el único contacto con ese Brasil de antaño es Neymar, quien vive en el suelo.

No hay justicia con la pelota y en la cancha

Chile jugó mejor que Brasil, México dominó el partido durante 75 minutos contra Holanda, selecciones que jugaron mejor pero se vieron superadas por el rival, por propios errores, por errores arbitrales o por la suerte o por el abolengo de antaño de esas míticas selecciones, hoy Holanda dista mucho de ser la “Naranja Mecánica”, Brasil está muy alejado del “Jogo Bonito” pero son candidatos fuertes para ser campeones del mundo ¿dignos campeones? No lo sé, tal vez no.

Poca credibilidad

La pasión, la credibilidad y la alegría del fútbol ha disminuido, el juego vistoso prácticamente desvanecido,  la aparición constante de argumentos que dicen que los juegos son arreglados, la FIFA manchada por las insinuaciones de corrupción, en la elección de cedes, de arreglos y de beneficiar a las amistades deportivas, todo en aras de la obtención de beneficios fuera de fútbol. Aquí podemos hablar también de esos errores arbitrales que ponen en duda todo un año de competencias, errores tan básicos y sencillos que es difícil no dudar, el árbitro, como todos, se puede equivocar.

La política se mezcla en una amalgama irreal

Durante el período que duró el mundial (para México) me tocó leer en muchas ocasiones en diarios digitales de clara especialización deportiva comentarios sobre la política interna del país, las reformas, la venta del petróleo, cómo los políticos roban mientas el país estaba distraído viendo el futbol, hasta teorías conspirativas del alto nivel que aseguraban que el buen paso de México se debía a que el mundial estaba comprado por México para distraer a los mexicanos, esta mezcla extraña ha hecho que haya fricción entre ese sector pseudo intelectual y revolucionarios políticos con aquellos que disfrutan del futbol, ya que lanzan ofensas y consignas asegurando que los amantes del deporte son ignorantes y viven en una burbuja de futbol sin conocer nada de sus interlocutores. En Brasil se pudo ver la gran carga política que hubo detrás del Mundial, un país amante del fútbol por naturales, con futbolistas ídolos en todas las latitudes protestaba porque no quería el Mundial, estaba en desacuerdo con la inversión hecha por su presidenta para traer el mundial.

No existe el “Fair Play”

La ambición de ganar lo supera todo, la trampa aparece, se simulan faltas, se muerde al rival, se hacen tocamientos para desconcentrar y molestar al adversario, se insulta despistadamente, aparecen los cortes de manga, las mentadas de madres y demás cosas que dañan la competencia leal y el honor, pero si se gana se puede olvidar todo eso porque se ganó y eso significa ser canchero, saber jugar, utilizar todos los recursos para ganar. La FIFA se niega a introducir la tecnología para minimizar la trampa y los errores arbitrales. Ganar a como dé lugar, es lo importante.

En la derrota de la selección se tiene que buscar un culpable, hoy en la figura del árbitro aparece ese ser que nos robó la historia y que nos convierte en victimas en un partido que se tenía ganado y que el exceso de confianza, la historia y la mentalidad nos lo arrebató. No hay más culpable de la derrota más que la propia selección que dejó de hacer todo lo que hizo durante el mundial, adueñarse de la pelota, pasearla de un lado a otro, ser paciente y buscar la oportunidad, quiso devorar y humillar a su rival con la idea de que el partido estaba acabado y ya pensaba en Costa Rica, pero las estrellas de Holanda aparecieron y cambiaron la historia del partido, la de México sigue igual. 

Por: Josué González

Twitter: @joss_gonzalez

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