En la actualidad mucho se habla sobre problemas de salud, tanto físicos como mentales, generados por varios factores determinantes que se hacen presentes en la ajetreada vida “moderna”.

Todo empieza cuando en las fiestas decembrinas se gana peso, la desidia como principal aliada del mexicano se hace presente y es casi imposible deshacerte de esos kilitos de más que habías adquirido, la palabra gimnasio la ves muy lejos, a veces por flojera otras veces porque “no hay tiempo”. Vivir con la mentalidad de “no hay tiempo” para uno mismo es como despreciarse, siempre hay tiempo con una sana organización.

Todo esto se envuelve en un círculo vicioso conocido como rutina que genera desesperación y finalmente estrés. Pero ¿Cómo combatirlo?

Fácil no es, y menos cuando te ves gordo o te sientes pesado para realizar tareas cotidianas.

mini_200_854_1237559623666849La respuesta para romper este círculo de perdición es “la actividad física”,  “ejercicio”. Esto no se trata solo de ir al gimnasio y andar de “poser” unos cuantos minutos, ¡NO! El ejercicio se debe de tomar con seriedad, como si fuera una tarea muy importante que cumplir, y es obvio que no se necesita ir a un gimnasio para hacerlo.

Estudios revelan que la actividad física hace que el estrés se reduzca ya que reorganiza el cerebro, ayudando así a combatir trastornos psicológicos como la depresión y enfermedades peligrosas como la diabetes tipo 2.

Tener un cerebro saludable y una buena condición física ha de ser el camino más apto para llegar a la felicidad. Es por esto que la OMS recomienda hacer actividad física diariamente, ya sea salir a caminar, correr, nadar, hacer aerobics, yoga, etc.

También si se quiere tener una ejercitación total no se debe de olvidar hacer sudar al cerebro y esto se hace por medio actividades que representen un desafío intelectual, ya sea jugar sodoku, ajedrez, completar crucigramas, aprender un idioma, tocar un instrumento, etc.

Estar en movimiento y mantener nuestra atención en cosas que nos hagan mejorar es lo de hoy, mañana y siempre.

Así que si quieren acabar con emociones negativas y destructivas, no hace falta que gasten en fármacos o cosas que solo sirven  como placebos que generalmente acarrean graves efectos secundarios.

La solución siempre está en uno mismo, ¡ANIMO!

 

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