Silencio.
Me asomé por la ventana que daba hacia la calle, todo estaba silencioso. No había absolutamente nadie. El ambiente se sentía pesado y era extraño no ver a nadie a esa hora de la tarde, aunque acabara de llover. Llevaba dos días en cama después de terminar con Alejandra, no quería ni despertar. Seis años tirados … Leer más