Una de las facetas más interesantes del ser humano es que la mayoría somos muy antojadizos en lo que en lo que se refiere a comida, pero hay veces que ciertas conductas rebasan lo “normal” y es posible que se empiece a crear hábitos raros en la sociedad, como ver a la gente comer y que esto produzca una especie de placer.

Está muy de moda, programas de televisión donde salen preparando comidas o comiéndolas. Al parecer estos programas han sido muy exitosos y lo más extraño es que su éxito no radica en que se aprenda a cocinar, su éxito radica en ver y disfrutar el resultado final (la presentación del platillo acabado) y experimentar reacciones de placer mientras el presentador del show culmina con la degustación del suculento platillo, donde acaba disfrutándolo con un “mmmmm..”, produciendo en el espectador mil y una sensaciones de placer, un ejemplo de esto pudiera ser los programas donde el gurú de la comida Anthony Bourdain, hace de las suyas, incluso él mismo ha dado declaraciones en su programa [highlight ]Sin Reservas[/highlight], diciendo: “Somos pornógrafos de la comida”.

Por otro lado se encuentra [highlight ]Man vs Food[/highlight] que trata  sobre un señor que  come por reto y gula, al parecer no lo disfruta, y pudiera parecer algo asqueroso, pero presenta una apetitosa comida que se antoja y a muchos le resulta placentero ver lo que come y como lo hace.

3Otra caso interesante es el de una cuenta de twitter llamada [highlight ]“Food Porn”[/highlight] @ItsFoodPorn, donde básicamente presentan comidas que pudieran parecer irresistibles y deliciosas para cualquiera, provocando así una serie de reacciones extrañas que generan antojo y placer, impulsando la gula a niveles extremos.

Quizá por esto es común que en Instagram o sitios parecidos, siempre este saturado de imágenes de comida, donde no sólo es presumir que comes rico, si no querer despertar ciertas reacciones en otros,  claramente esto  va más allá (son demasiadas imágenes de lo mismo para que todo sea en vano).

El voyerismo es una palabra que viene de  la palabra “voyeur” es del fránces. Una traducción literal podría ser “mirón” u “observador”. Lo que hace un voyeur es observar cosas que le hacen sentir placer desde un lugar alejado como una ventana, una cámara, internet,  etc, algo así como si estuviera espiando. No es necesario ver personas desnudas o teniendo relaciones para sentir la excitación que muchas personas buscan, un claro ejemplo sería voyerismo gastronómico, con los casos ya mencionados.

Últimamente ha llamado la atención el voyerismo gastronómico que se vive en Corea del Sur y que al parecer está de moda, donde una especie de vloggers o personas que en tiempo real ponen su cámara web para estar siendo vistas por miles de curiosos mientras comen, esto al parecer ha resultado redituable para Park Seo-yeon “la diva”, quién ha optado por compartir con otros internautas sus momentos de comida, se filma hasta tres horas al día y al parecer los que la ven le mandan regalos virtuales que llegan hasta los US$9.400 mensuales. Eso no es todo, se dice que en este país hay alrededor de 3500 programas en internet que hacen lo mismo y tienen grandes cantidades de audiencia. Los expertos de aquellas regiones dicen que eso se debe a que se está viviendo en una sociedad cada vez más sola, donde comer solo se “siente feo” y por lo tanto si está otro comiendo da más hambre y te sube el ánimo. Fueron entrevistadas personas que ven esto, preguntándoles  ¿por qué lo ven?  y ellos dicen que comen al mismo tiempo que ella y  así se siente acompañados. Esto podría ser real o un buen justificante para no aceptar que se siente placer al verla comer.

Al final te das cuenta que todo parece extraño y te llegas a preguntar entonces si en realidad es voyerismo gastronómico, hambre, soledad, ganas de reconocimiento, un vacío social, una herramienta de ventas, aburrimiento, antojo, angustia, gula,  o ¿qué será?…

 La comida seduce a cualquiera y como seres visuales corremos el riesgo de caer en las redes del voyerismo culinario, que no está mal, pero si es un poco raro, aunque también lo raro es subjetivo.  En fin, ¡que viva la libertad!

Fuentes:

  • www.bbcmundo (información)
  • www.imagenysalud.com (imágen principal)

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