antro

Me miras y sé que entraremos en un juego llamado seducción, ése mismo que mezcla ilusiones y sentimientos vacíos. Yo voy a jugar a que me creo todas tus palabras de amor y cada una de tus movidas. Voy a hacer como que no sé que tienes a alguien y que no he visto la marca del anillo en tu anular. Voy a hacer como que me trago cada cuento y me enamoro de tu sonrisa, dejaré que tus manos se entrelacen con las mías y haré como que ese roce accidental de tu mano con mi pierna no ocurrió.

Sonreiré con cada uno de tus halagos y te dejaré invitarme copa tras copa, ignoraré que tu celular ha sonado cada hora sabiendo perfectamente que tu pareja te está buscando mientras tú intentas que acabemos en un motel cercano. Bailaremos pegados y tus manos se perderán sin saber si tienen permiso de tocar mi cuerpo que se mueve al ritmo de cada canción, intentarás seducirme y convencerme de irme contigo. Me prometerás una noche inolvidable y yo te haré creer que tienes posibilidades, mojaré mis labios para provocarte y tú harás el intento de besarme.

Cuando te acerques, pasearé las yemas de mis dedos por tus labios y bajando a tu cuello, te pondrás nervioso y yo me pegaré más a ti besando la comisura de tus labios. Me abrazaré a tu cuerpo y sentiré que lo he logrado; tú te habrás excitado ante mi coqueteo y creerás que me tienes en tus manos. Me invitarás otra copa y aceptaré gustosa mientras te miro y acomodo mi cabello hacía atrás acariciando mi cuello.

Las gotas de sudor en tu frente revelaran tu nerviosismo y sin hacerlo notorio pedirás la cuenta, te acercarás a mi oído y susurraras que quieres ir a un lugar más intimo. En ese momento morderé mi labio inferior y te recorreré completo con mis ojos mientras una de mis manos bajan de mi cuello hacia mi escote, ése que has estado mirando discretamente desde que entré al lugar y me senté en la barra. Sabré que se acabo el juego, finalmente sonreiré acercándome a tu oído, deslizaré mi mano dentro de la bolsa de tu chaqueta tomando la sortija entre mis dedos, la pondré en tu mano y  te diré “Lo siento, parece que alguien te espera en casa”.

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