Netflix parece estar enamorado de Noah Centineo, y honestamente, no les culpo. Pero es que A todos los chicos de los que me enamoré, Sierra Burges is a loser y, ahora, The Perfect Date fácilmente podrían ser películas que Netflix se ha inventado para construirle una carrera a Centineo o para demostrar que estamos ante la nueva estrella de las comedias románticas.

Sea buena (To All The Boys I Loved Before), malisima (Sierra Burges) o simplemente entretenida pero olvidable (The Perfect Date), Noah se las apaña para ser lo mejor de la película y cargar con todo el peso, tal como lo hace en esta ocasión.

¿De qué se trata The Perfect Date?

La premisa de The Perfect Date es bastante básica pero actualizada para la era de las redes sociales. Brooks (Noah Centineo) de clase media baja sueña con ir a Yale para escapar de su vida de pobre. Así que trabaja duro, ahorra y se enfoca nada más que en su futuro. Un día, oye por casualidad a un compañero decir que le están pagando para llevar a su primo a un baile, Brooks se ofrece a sí mismo, a cambio del mencionado pago.

Su ‘cita’ con Celia (Laura Marano) es un éxito rotundo, ya que después de todo consigue el pago que le prometieron. Entonces se da cuenta que puede convertirlo en un negocio. Con ayuda de su mejor amigo Murph (Odiseas Georgiadis), desarrolla una aplicación para ofrecer sus servicios de chaperon (“algo inocente, solo compañía”) para así reunir el dinero que necesita para asistir a la universidad de sus sueños.

The perfect Date La película que juega sobre seguro

La idea funciona. Brooks está inundado de ofertas de chicas con razones totalmente diferentes para querer contratar una cita. Honestamente, es increíblemente dulce, sincera e hilarante a veces, y definitivamente se aleja de los territorios inapropiados con increíble facilidad. Pero juega sobre seguro todo el tiempo y se abstiene de arriesgar.

Personajes trillados, conflictos que se resuelven en dos o tres escenas, situaciones que hemos visto otras veces. La película sabe que tiene una premisa simple y no trata de alejarse demasiado de sus propios límites. Sin embargo sabe contarlo con encanto y lo convierte en su punto fuerte. Podrá ser olvidable pero jamás aburrida.

Parte de ese encanto o esa inocencia se percibe gracias a la química de Brooks y Celia, tanto la fusión de los personajes como la personalidad aportada por los actores. Mientras que Celia es bastante firme en quién es ella, temiendo que esa persona sea rechazada, sí, pero relativamente segura; Brooks está tan obsesionado con quién será en un futuro que se ha olvidado quien es en él presente. Ella confiada, él en busca de una identidad. Esa disparidad construye el núcleo de la película, muy dulce sí, aunque por momentos se siente desperdiciado.

No todo es encanto

Si bien hay mucha química entre los personajes es frustrante ver como él, Brooks, tiene un desarrollo completo mientras que ella, Celia, parece por momentos ser un mero recurso. Celia es el tipo de personaje que podría estar en cualquier película. La razón por la que digo eso es que no aprendemos mucho sobre ella. Sus padres parecen agradables y eso es todo. Ella es irreverente, privilegiada, sarcástica, pero puede ser amable. Pero aparte de mencionar que quiere ir a la Universidad de Michigan, esta película apenas la construye. Es decir, incluso Shelby, a quien apenas vemos, aprendemos a qué escuela quiere ir, su especialidad, por qué, y entenderla mejor en unos 5 minutos que Celia en toda la película. Aunque hay atisbos de un gran personajes (más por lo que dice que por lo que llega a mostrar) se siente desperdiciada.

Creo que deberíamos estar en un punto en el que tanto el protagonista masculino como el femenino deberían crecer por igual; pero aquí  Brooks tiene un arco completo (motivaciones, aspiraciones, aprendizaje, etc…) Celia es una especie de recurso para que el alcance todo lo que anhela.

Otra cosa que no me gustó fue el personaje de Murph. Al ser negro, gay y disléxico -todo en uno- se siente como un comodín que cumple una cuota entre tantos personajes blanco que como un personaje real. Y mientras que Mendes es brasileña en la vida real, no hay nada acerca de Shelby Pace que empuje la idea de que no es blanca en la película.

Noah Centineo, Rey de Netflix y las comedias románticas

Creo que todos podríamos estar de acuerdo, Centineo como el Rey de Netflix y nueva estrella de las comedias románticas, es un movimiento ganador, para la plataforma y para el público. Ya sea que esté compartiendo escenas con Marano o Mendes -que apenas aparece en esta película-, verás que siempre hay conexión. Y esto es gracias a la envidiable combinación de carisma y naturalidad que emana Noah frente a la cámara.

Centineo puede fácilmente llevar una película sobre sus propios hombros. Es sumamente encantador, pero no de una manera arrogante como otros de sus colegas contemporáneos. A diferencia de la mayoría de las jóvenes promesas de Hollywood, el chico parece estar bastante plantado en la Tierra, y no tiene ningún aire o parece que se esfuerza demasiado. Eso es exactamente lo que impregna a cada uno de sus personajes y lo que hace que sea un deleite verle actuar. Su presencia en la pantalla es extremadamente sencilla y tengo curiosidad por ver qué más hace con su carrera.

The Perfect Date es un visionado súper ligero y para entusiastas de la comedia romántica o audiencias a quienes les gusta una película de romance adolescente rápida y alegre.

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