Bienvenidos, amables lectores que se atraviesan con esta breve reseña. En esta ocasión hablaré sobre Chicza, un chicle mexicano que hace poco -relativamente- empezó a darse a conocer por medio de redes sociales.

¿Qué hay de especial en él que me hace escribir una reseña?
Este chicle es creado de manera sustentable por productores mexicanos, es completamente orgánico, no contiene conservadores… suena a una maravilla, especialmente cuando te enteras que al comprar este producto apoyas a la conservación de la selva maya y a la mejora en la calidad de vida de los chicleros.

Pero está complicado y aburrido que te lo escriba todo, te invito a ver este video para que entiendas un poco más del producto antes de que te cuente sobre su sabor.

 

Ahora que sabes un poco más sobre su origen, te contaré sobre el sabor, el precio y todas esas cosas que son las que a uno le interesa cuando se mete algo a la boca.

1. Este chicle es bastante más duro que cualquier chicle comercial que puedas encontrar. Toma en cuenta que no tiene productos agregados para darles suavidad.

2. Con este chicle no se pueden hacer bombitas. Por la misma razón del punto anterior.

3. El sabor es diferente a otros. Para probarlo, he comprado los de yerbabuena. Inicialmente se siente un sabor mucho más natural porque claro, no tiene saborizantes artificiales.

4. El sabor dura poco. Aunque no seas fan de la goma de mascar, seguramente cuando eras un niño/ una niña mascaste chicle. La industria chiclera ha pasado años y años tratando de que la duración del sabor sea mayor. En las marcas más conocidas se ha hablado de microcápsulas de no sabemos qué para que dure más. Si hablamos de un producto totalmente natural, es difícil que logren tal duración, pero eso no quiere decir que sea de menor calidad, ¿verdad?

5. Es relativamente difícil de conseguir. No dudo que haya lugares en los que se pueda conseguir en la tiendita de la esquina, pero no es así en todo México. Eso sí, lo puedes comprar en varios países.

6. Es más costoso que el chicle comercial. Volveré a la comparación y esta vez pondré precios. El paquete de Chicza de 8 piezas tiene un peso neto de 15 gramos. Donde lo conseguí tiene un costo de 30 pesos. Para hacer una comparación, compré un paquete de chicle comercial en una tienda de conveniencia, este paquete contiene 30.6 gramos y 18 piezas pequeñas. Por este pagué 20 pesos, pero tiene costo menor en supermercados y tienditas “de la esquina”.

En conclusión, Chicza es más costoso y su sabor dura menos. PERO no tiene conservadores ni saborizantes artificiales, de modo que no estás metiendo químicos a tu cuerpo y al comprarlo sabes que tu dinero va a ir a pagar a los productores un precio justo por su trabajo y está contribuyendo a la conservación de selvas. ¿Sabías que una vez se ha obtenido la materia prima del chicozapote lo dejan descansar 7 años?

Ahora queda en ti saber si lo comprarías o no. ¿Qué tanto te importa el precio comparado a la calidad del producto?

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