Una de las (tantas) cosas de la última temporada de Game of Thrones que enojó a más de uno fue el hecho de que Jaime Lannister “no tuvo redención”. Bueno, personalmente creo que tampoco lo necesitó. Jaime Lannister fue siempre un héroe aunque un héroe con una debilidad: Cersei Lannister. Pensé en escribir sobre los hermanos en un mismo post pero preferí hacer este sobre el significado de redención en el mundo de George R.R. Martin y explicar -desde mi punto de vista- porque Jaime no la necesitó en comparación a Theon Greyjoy, sin duda el redimido por excelencia.

Jaime Lannister analisis

Jaime Lannister un héroe anclado a un final fatídico

Tal como comenté en el post sobre Sandor Clegane nuestro antihéroe favorito, Game of Thrones fue rico en personajes tridimensionales y Jaime Lannister fue uno de ellos.

Cuando conocemos a Jaime en la primera temporada sabemos que mató al Rey Loco; lo vemos tramando algo con su hermana que claramente involucra a Jon Arryn; más tarde nos enteramos que su hermana es también su amante y por último lo vemos empujando a Bran Stark, de diez años, desde la ventana de una torre. Son demasiadas malas acciones en muy poco tiempo y por consiguiente señalamos a Jaime como un villano de la historia. Pero si echamos un vistazo de cerca, todas y cada una de estas cuestionables acciones, Jaime las ha hecho por su hermana o por su familia.

Jaime está realmente enamorado de su hermana y por ello arrojó a Bran por la ventana; mató al Rey Loco cuando este le pidió que asesinara a su padre, Tywin Lannister, y así cada acción tiene un por qué. Esto no nos dice que sea una buena persona pero sí una que está dispuesta a hacer lo que sea por proteger a sus seres queridos.

Lo que sí deja en evidencia el lado benevolente de Jaime es su encuentro con Brienne de Tarth en la tercera temporada. En el camino para ser escoltados a Desembarco del Rey por Brienne, los dos son capturados por un grupo de soldados de Bolton. Es aquí donde Jaime comienza a mostrar compasión hacia Brienne, advirtiéndole que los Bolton la violarán esa noche; sin embargo no lo hacen porque miente para protegerla. Incluso termina perdiendo su mano a causa de ello. Pero esto deja ver a una versión de sí mismo menos petulante, mucho más humana y compasiva. Jaime empieza a mostrar rasgos de heroicidad porque por primera vez está haciendo algo con buenas intenciones pero esta vez sin beneficiar a los malos (los Lannister) ni afectar a otros.

Cuando Brienne y Jaime arriban a Harrenhal y él finalmente cuenta la historia de cómo y por qué se ganó el apodo de Matarreyes empezamos a sentir empatía hacia él. Jaime Lannister ahora parece un hombre bueno que ha tenido que cometer cosas malas. A partir de ese momento Jaime no deja de mostrar su valía como héroe: su amor por su hermano pequeño Tyrion es evidente cuando intenta apelar por la vida de Tyrion después de ser acusado por la muerte de Joffrey; en la séptima temporada muestra compasión cuando se niega a darle una muerte dolorosa a Olenna Tyrell; y al final de esta misma, cuando descubre que Cersei ha mentido y no piensa mandar a su ejército a pelear al norte contra los caminantes blancos, decide dejarla y cumplir su promesa de pelear por los vivos.

Esa última acción parece crucial: Jaime Lannister no solo demuestra ser un hombre de honor sino que por primera vez se aleja de Cersei voluntariamente. Su transición a héroe definitivo parece completa porque ya no es secreto que es un mejor hombre cuando está lejos de su hermana. Jaime pelea en Invernalia cumpliendo su palabra y lo hace junto a Brienne incluso su vínculo con ella se fortalece. Jaime Lannister ama a Brienne de Tarth. Pero también ama a Cersei y lo hará hasta el último día de su vida. No importa cuán bueno sea, Jaime es adicto a su hermana y él lo sabe.

Antes de marcharse de Invernalia, Brienne le recuerda que es un buen hombre pero él refuta esto enumerando todas las cosas malas que ha hecho, pero estas acciones tienen un factor común: Cersei. Su amor por su hermana no lo ha empujado a destruir la vida de otros y la suya también. Cuando él decide regresar a Desembarco del Rey sabe que no hay vuelta atrás pero va a morir de la mejor manera posible “en los brazos de la mujer que ama”. Y Brienne también sabe de esa muerte segura y por eso llora cuando este marcha: no solo se dirige a Cersei, va directo a su muerte y ella no puede hacer nada.

Jaime Lannister no necesita redención porque en realidad nunca fue malo, fue un adicto a un amor que estaba destinado a un final fatídico pero ese era el final que él había elegido.

Theon Greyjoy o cuando los héroes se hacen

Cuando Theon Greyjoy, al final de la quinta temporada de Game of Thrones, empujó a Myranda a su muerte y rescató a Sansa, a muchos les pareció que la muerte de Theon era inminente. Su arco redentor estaba completo ¿verdad? Pues no. Theon fue uno de los que cometió más atrocidades pero fue uno de los pocos que se arrepintió y sin duda fue él único que pagó por sus acciones. Acciones que afectaron directamente a los Stark y por ende su redención dependía del perdón de estos. Pero antes debía ganárselo.

Las fechorías de Theon no comenzaron con su traición a los Stark, por lo que su historia no debería terminar con el perdón por esos crímenes en particular. Hay mucho más para excavar. Dicho esto, hacer las paces con los Starks tenía que ser un componente importante de su viaje.

La imposibilidad de enmendar a aquellos a quienes ha perjudicado y, en consecuencia, de encontrar un verdadero cierre es una parte importante del personaje posterior a su etapa como rehén de Ramsay. Theon reconoce que no hay forma de compensar la causa de daños irreparables, no hay forma de pedir perdón a los que has matado. Theon internaliza este conocimiento apropiadamente. En La Batalla de los Bastardos este le dice a Tyrion que no asesinó a Bran y Rickon, pero admite que lo que hizo fue «igual de malo o peor«. En «Home» le dice a Sansa: «Yo no quiero ser perdonado«, pero… por supuesto que sí, es la única forma de encontrar paz. Eso es evidente en la expresión de su rostro cuando Jon lo perdona en «El dragón y el lobo«. Jon no puede absolverlo de todos sus crímenes, ninguna persona viva puede, pero el perdón que puede ofrecer tiene que ser suficiente. La conversación de Theon con Jon efectivamente cierra su arco con los Starks, pero su cierre sigue siendo incompleto. Siempre lo será.

La redención de Theon no es ordenada como tampoco lo fueron sus acciones. Un error lo llevó a otro. Ahora Theon tiene que seguir adelante porque sus crímenes cubren solo una parte de los hechos por los cuales está buscando perdón. Tiene sentido que su relación con su hermana, Yara Greyjoy,cobre impotencia en la penúltima temporada. Yara es la única persona que ha amado a Theon incondicionalmente. Ella arriesgó su vida para rescatarlo cuando no le ofreció ningún beneficio. Es hora de que sea él quien demuestre su afecto hacia ella.

La expiación de los pecados de Theon fueron las torturas que experimentó a manos de Ramsay y su arco redentor comenzó de manos de Sansa, literalmente cuando decidieron saltar del puente en Invernalia hasta el perdón de Jon, el rescate de Yara y sobre todo la protección a Bran. Theon sabe que no puede retroceder el tiempo pero puede evitar cometer los mismos errores. Una vez desterró al menor de los Stark de su propio hogar, ahora está dispuesto a defenderlo con su vida. “Eres un buen hombre, gracias” son las últimas palabras de Bran hacia Theon, lo último que alguien podrá decirle pero se lo ha ganado porque gracias a los errores Theon Greyjoy aprendió a ser mejor persona.

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