Algo que no me enorgullece reconocer es que, sí, he sido infiel en algunas relaciones. Claro, he sido de esas mujeres que teniendo pareja se ha besado con otros, ha coqueteado e incluso ha puesto el estúpido pretexto del alcohol como tapadera para hacer tonterías. Pero bien, ¿por qué terminamos haciendo aquello que tanto odiamos? Yo te diré porque: POR HIJOS DE LA DOBLE MORAL.

Hay cosas que nos indignan y hacemos aun así por vivir el momento, por no quedarnos con las ganas, pero olvidamos algo de suma importancia: EL COMPROMISO. Claro, ese pequeño detalle al que nos estamos exponiendo al momento de decir que sí a vivir una relación, viene implícito que el tener pareja te compromete a respetar ese nexo que se forma entre ambos, a que sea la única persona que recibirá tu atención, si no, ¿como para qué quieres pareja bebé? Si vas a andar de picaflor pues sinceramente ¡QUÉDATE SOLTERO (A) Y YA! Vas a evitar problemas innecesarios y discusiones sin sentido.

Cabe aclarar que cada persona tiene su concepto de la infidelidad, para algunos se es infiel desde que estando de novios pensamos en alguien más, a veces, lo siento pero es así, es inevitable. Digo ¿¡díganme quién aún teniendo pareja no ha fantaseado con alguien más?! No es pecado, somos seres humanos y por más enamoradas que estemos de nuestra pareja vemos a un hombre atractivo y nuestra imaginación vuela y no digan que no, es como irreal pensar que no sucede.

Entonces ¿se puede ser infiel con el pensamiento? Es debatible, algunos dirán que sí, otros que no. Yo sinceramente, considero que no pues es la acción la que determina la infidelidad, cuando traicionas la confianza y el amor que te brinda tu pareja entonces sí, eso es infidelidad. ¿Por qué? Pues bien, si estás dentro de una relación, se da por entendido que la persona te entrega su confianza, pongámoslo de manera cursi, te da su corazón frágil y delicado en tus manos y confía en que vas a cuidar de él. Es simple, te da el poder de destruir el amor que siente por ti y tú decides si aprovechas la oportunidad para cuidar ese amor y hacerlo crecer o tirarlo a la basura pisoteando todo.

Así que la cuestión es, claro que mandarte mensajes coquetos con alguien que no es tu pareja es infidelidad, le estás dando entrada, lo cual es una falta de respeto para tu pareja. Mandarle fotos sugerentes, es infidelidad. Digamos que lo principal es: NO HAGAS NADA QUE NO TE GUSTARÍA QUE TU PAREJA HICIERA. Esas cosas de las que tú te pones celoso (a) son las mismas de las que ella/él se puede poner celoso. Piensa mil veces antes de hacer algo que lastime a esa persona a la que le prometiste respeto y fidelidad.

Es más fácil de lo que supondrías, no seas hijo de la doble moral, no te enojes si te engañan si tú lo haces también. Simplemente piensa ¿estás dispuesto a comprometerte con alguien? Si la respuesta es no, entonces sé sincero y espera el momento adecuado. No digas que sí para luego tener 15 conversaciones comprometedoras en Whatsapp o comentarios en Facebook donde se nota que eres una “mariposa traicionera que abre sus alitas para que se posen 20 amores”. Realmente relación es: te quiero sólo a ti y prometo no lastimarte ni echar por la borda la confianza que pones en mí y así mismo confió en ti. Punto.

Así que, en resumen bebé, cuerpo y acciones a un sólo amor, enfocate en la relación que tienes, cuídala, respétala y piensa antes de actuar. Y obvio, si la riegas sé honesto, porque ser infiel no es error, es decisión. Suerte.

El amor no duele, la traición sí.

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