*** NOTA: Si no has visto la película, es mejor que no leas esta nota. No quiero reclamos después…***

Pues, resulta que Letty no estaba muerta, andaba de parranda y, ¡Vaya parranda! Así es como abre la sexta entrega de la saga de grandes bíceps, bellezas latinas y automóviles veloces.

Esta película, en específico, es clave para la saga, ya que, por fin, después de algún tiempo (para ser exactos, desde 2006, año en que se presentó Tokyo Drift), se amalgaman esas dos vertientes de la historia, me refiero a la historia de Toretto-O’Conner y la de Sean Boswell.

La historia se desarrolla en Londres, lugar donde Owen Shaw (Luke Evans, a quien anteriormente vimos como Aramis en la versión de 2011 de Los tres Mosqueteros), ex-militar, planea un ataque a gran escala a instalaciones de la OTAN. El agente Luke Hobbs (o mejor conocido ahora como el Thor Samoano, Dwayne Johnson), busca a Dominic Toretto (Vin Diesel) ya que encuentra fotos donde se ve a Letty Ortiz (Michelle Rodríguez) entre los integrantes del equipo de Shaw. Al ver esto, tanto Toretto como su incondicional amigo, cuñado y ahora padre de su sobrino, Brian O’Conner (Paul Walker), se trasladan a dicha ciudad para armar de nuevo el “4-Wheels Dream Team” para fastidiar los planes de Shaw, reunir a Letty con su “familia” y, de paso, conseguir indultos para que todos puedan regresar a casa, ya que al ser considerados criminales internacionales, el gran equipo se ha esparcido por todo el globo.

Una vez reunidos, Tej (Ludacris), Rome (Tyrese Gibson), Han (Sung Kang) y Gisele (Gal Gadot), se enfrascan en una persecución con la gente del ex-militar, OBVIAMENTE armados con potentes BMW M3, tras unos autos a los cuáles les han puesto “The Flip-cars”, mismos que fueron construidos especial y únicamente para esta película, y que son autos similares a los de F1, V8 con un desempeño de poco más de 500HP, y con dirección trasera, unas verdaderas “joyitas”. Durante esa persecución, Dom se reencuentra con Letty, misma que le dispara sin ningún tipo de miramiento o remordimiento.

Pues la cosa está así: Letty perdió la memoria, no recuerda nada, es parte de la banda de maleantes de Shaw, ya que Braga (Sí, el Narcotraficante que apareció en Fast & Furious de 2009, aquella donde “matan” a Letty), es quién le lleva los negocios a Owen Shaw, y este, al darse cuenta que Letty tiene el cerebro en “reboot mode”, pues decide que sería una buena “inclusión” a su equipo. Sin embargo, el ver a Toretto la mueve, correr con él en un circuito callejero de nuevo hace que empiece a retomar “el camino”. Para esto, usan un par de automóviles emblemáticos, auténticos clásicos… Ella a bordo de un Jensen Interceptor ’71 y él a bordo de un Dodge Charger Daytona ’69. Una bella escena.

Y de ahí se desarrolla toda la trama, la cual llega a un punto bastante lento, como ha pasado en las demás entregas. No todo puede ser carros veloces y cuerpos muy, pero muy atractivos. Lo que ha distinguido a las últimas dos partes de esta saga es que han metido un poco más de contenido “sentimentaloide”, lo cual está haciendo un poco más complejo e interesante el script de estas películas.

Lo interesante es cuándo Shaw busca escaparse… Nada más y nada menos que en un Antonov 225. Aquí es donde empiezan las escenas “exageradas”, que tanto nos gustan (No se engañen, yo sé que es así). Una persecución para que el avión de 640 toneladas no despegue, logrando esta hazaña entre un Alfa Romeo Giulietta TCT, un Dodge Charger, un Jeep y un par más de autos.

Después de 50 kilómetros de pista recorridos, logran tirar el avión, no sin antes mostrarnos unas escenas de pelea a “melee”, como no se había visto anteriormente, incluso hay golpes entre la Rodríguez y el personaje que hace Gina Carano (Agente Riley Hicks, que inicia como mano derecha de Hobbs y termina siendo “el topo” de Shaw al interior de la operación del mismo Hobbs). En definitiva, y desde mi muy particular punto de vista, es de lo más rescatable de la película,  ya que es un deleite ver a Vin Diesel y a Dwayne Johnson trabajar en equipo para terminar con Kim Kold (la masa de músculos de Europa Oriental del equipo contrario a nuestros “anti-héroes”). Finalmente Toretto termina con la vida de Owen Shaw, se rescata el paquete importante que podría terminar con la humanidad, de estar en manos equivocadas, y se le otorga el indulto a toda la “Familia” rápida y furiosa… Un final “ad-hoc” para esta película, donde todos “cotorrean” en una parrillada, en la casa de los Toretto…

Sin embargo, y como “Easter Egg” (Aclaro, un “easter egg” es el mensaje o escena con material de interés para el espectador, muchas veces estos son avances de la secuela o algún detalle que haya faltado por cubrir en la trama original), nos muestran esa “amalgama” que comentaba al inicio de este palabrerío. La escena clave, y para todos aquellos que han visto Tokyo Drift y que sufrieron como yo el destrozo del bellísimo Mazda RX-7, es el aparatoso choque y muerte de Han, después de la persecución de Sean Boswell y Takashi.

Por si no lo recuerdan o no han visto esa película:

Muerte de Han – Fast & Furious: Tokyo Drift

Pues, resulta que quien choca finalmente a Han, es nada más y nada menos que el hermano mayor de Owen Shaw, y quién será interpretado por Jason Statham… Y manda un mensaje a Dominic: ” Toretto, no me conoces, pero estás a punto de hacerlo…”

La expresión de los asistentes, junto con la de su servidora, es la misma que la mostrada en este video:

Jason Statham – PostCredits F&F6

No sé a ustedes, pero a mí me agradó muchísimo que se considerara a este actor para continuar la saga, ya que se ha hecho de renombre por películas como “El Transportador”, “Crank” y “Death Race”, en las cuales ha habido un común denominador, aparte del guapísimo británico, ¡LOS AUTOS!

LO QUE EXTRAÑÉ: Las bromas y picardía que brindaban Don Omar y Tego Calderón, si bien las mejores líneas y los chistes ahora corren a cargo de Ludacris y de Tyrese Gibson (no me quejo, ambos son unos “tipazos”), se extrañarán sus estupideces en español. Aún no he encontrado información de por qué dejaron de ser parte de la saga.

LO QUE NO EXTRAÑÉ: El protagonismo del romance entre Paul Walker y Jordana Brewster… ¡Dan flojera!, qué bueno que les quitaron relevancia.

LO MEJOR: La excelente dupla que resultó unir a “The Rock” y a Vin Diesel, ¡excelente trabajo en equipo! #TEAMBIGBICEPS

LO PEOR: No podría decir que es lo peor, pero… Unos carros no pueden detener a un Antonov, eso es un hecho. Demasiada exageración para mi gusto.

Es una película recomendable, muy dominguera. Pero, para los fans de la saga, como yo, definitivamente es una película que querrán ver más de una vez.

¡Nos seguimos leyendo!

 

Le Geekerette – TW: @ConnieAlcantara

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