¡Hola de nuevo neostuffers! Como bien sabemos los mexicanos tenemos una festividad poco común, por decirlo así y ésa es “Día de Muertos”, a muchos les asusta hablar de ella, a mí en lo particular no me da miedo, ya que es lo único seguro que tenemos todos en esta vida, a mé me da miedo más bien el como bien o mal morir, la verdad yo no quiero una agonía, quiero que sea rápidito y sin tropiezos jajajaja.

Ok ya hablando en serio, sabemos que esto viene desde nuestros antepasados prehispánicos, todos creían y algunos siguen creyendo que después de morir hay otro mundo, un lugar al cual uno llegará.

Según los mexicas había varios universos y dependiendo de la forma en la que morías era a la cual accedías, pero hablaré del llamado Mictlán, que en nahuátl significa Lugar de los muertos, ya que “Micqui” significa Muerto y “Titlan”  Lugar; ellos referían que existían nueve mundos, que le llamaban más bien pisos, o sea que eran nueve pisos, pero en vez de subir, bajaban. Y al parecer el Mictlán era una especie de matriz o de cueva en donde se recibían a los muertos, pues como la tierra era considerada la matriz, es por ello que era donde se depositaban los granos para la siembra del maíz, para que así nacieran los difuntos que están en espera de regresar a la vida.

En el Mictlán vive la pareja Mictlantecuchtli y Mictecacihuatl.

Si lo ponemos así es como el cielo en la era moderna. Cabe mencionar que todas estas creencias fueron desapareciendo con la llegada de los españoles, puesto que gracias a sus ideas religiosas sólo existían el infierno, el cielo y el purgatorio.

Ya que antiguamente se creía en un universo místico donde la muerte era el fin de la existencia en la tierra y una vía de acceso a dimensiones invisibles y según la forma de morir era como se accedía a determinado lugar en el inframundo.

El antiguo calendario indígena marcaba tres fechas especiales en honor a los niños difuntos “La pequeña fiesta de los muertos” (Miccailhuitontli), en honor a los difuntos adultos “La gan fiesta de los muertos” (Hueymiccaithuitli) y “La caída de la fruta” (Xocotl Hoctzi).

Y los mexicas ofrendaban a sus difuntos con frutas, legumbres, guajolotes, ropa, mantas, tamales y tortillas. Y estas ofrendas se realizaban en periodos de 20, 40, 60 y 80 días después del deceso y luego cada año en la fecha prevista por el calendario azteca.

Es por eso que debemos de tener en cuenta qué es lo que nuestros antepasados realizaban y porqué es una festividad para nosotros y no lo vemos como algo malo, sino lo vemos como la entrada a otro universo, del cual hasta ahora sigue siendo desconocido para los que seguimos vivos.

Espero que les haya gustado lo que todos escribimos esta semana para todos ustedes con motivo de día de muertos y que les hayan parecido de interés y que los que no conozcan este tipo de festividades, pues sepan que aquí en México celebramos a la muerte, no como algo malo, sino como una transición más de la vida a otro universo.

Gracias y ya saben cualquier comentario aquí abajo.

¡Adiós!

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