Desde su salida de Los Pinos ya hace casi siete años, el expresidente Vicente Fox no ha dejado de estar en los encabezados de la prensa para hacer declaraciones, al parecer cada vez más desafortunadas conforme avanza el tiempo.

Desde las incendiarias declaraciones de “los dados cargados” en la elección de 2006, hasta lo que panistas distinguidos han llamado traición al adherirse a la campaña de Enrique Peña Nieto, Fox está ahí ocupando planas en los diarios y espacio en los noticieros.

Lo cierto es que este oportunista exmandatario no ha dejado pasar ocasión alguna para estar en los medios de comunicación y en sus más recientes delirios se ha subido al tren sobre la legalización de la mariguana. Fox, en una lógica meramente mercantil, como buen hijo de Coca Cola, apuesta por la legalización para la producción en masa de hierba con el fin de la comercialización a gran escala en su delirio post Prozac.

Fox olvida que siendo el presidente del país vetó una iniciativa de ley propuesta por el hoy extinto Partido Social Demócrata sobre legalización del consumo de ciertas sustancias, donde se planteaban las dosis que serían legales para el consumo personal. El veto de la presidencia argumentaba que el uso de drogas atentaba contra los principios morales sobre los que la nación se cimienta.

Sin embargo, pareciera que esos principios morales que tanto defendió el otrora presidente pueden cambiar obedeciendo a la lógica del mercado, y lo que negó a ultranza en el ámbito del derecho público, lo defiende y toma como estandarte en lo privado.

Su incongruencia, su insensibilidad, su delirio lo hacen, desde mi perspectiva un personaje desdeñable, no comprendo en realidad por qué la prensa sigue haciendo eco de sus declaraciones, acudiendo al templo de su megalomanía llamado Centro Fox a escuchar el vómito verbal que emana de su boca.

En su último arranque de verborrea se dice mejor presidente que Benito Juárez, reniega en la lógica de la derecha mexicana de los logros juaristas, y se pone a la par que grandes líderes mundiales; cuando su sexenio fue un mal chiste, plagado de declaraciones que dan pena aneja, de exhibir su ignorancia alrededor del mundo, del enriquecimiento descarado de su familia política (entiéndase lo hijos de Martita), donde su inacción deja crecer el flagelo del narcotráfico a su anchas. No señor Fox, usted es un desacierto en la historia de México, una desilusión del cambio que abanderó en su campaña.

Durante su sexenio trascendió en algunos medios que el exvendedor de Coca Cola, o presidente de México, estaba bajo medicación, utilizaba Prozac para combatir los ataques de ansiedad y la depresión que lo agobiaban. Hoy me pregunto si a parte de este medicamento, ¿no estará olvidando tomar sus antipsicóticos?

La imagen es del monero El Fer, y lo publicó en Facebook

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Miguel Pérez
Miguel Pérez, profesional del comercio exterior subempleado con una malsana obsesión por ser escritor. Ensayista, narrador y cuentero totalmente desconocido y parcialmente deslactosado. Escribe en su blog Gegenverfrendungs-Effectk (http://www.en-el-divan.blogspot.mx/) desde 2005. Ha colaborado en varias revistas electrónicas.

3 Comentarios

  1. Muy bueno tu artículo Mike, concuerdo con lo que dices. Si algo cuerdo había dicho Fox en muchos años era sobre la legalización de la hierba. Con su último disparate de Juarez tiró todo a la borda!

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