Quien haya dicho que la vida era cualquier cosa, está muy equivocado. Es la experiencia más fantástica que existe, es un juego de resistencia en el que si no entiendes de qué se trata, ahí te puedes quedar por años; a veces se trata de crear estrategias de ataque para sobreponerte a lo que ella te lanza, otras veces se trata de ver cómo te adaptas a lo que te viene encima, y hay otras en las que simplemente tienes que resistir, como puedas pero aguantar hasta el final. Lo más increíble de esto, es que las pruebas no tienen descripción, tú mismo tienes que descifrar qué tipo de prueba estás viviendo y si bien te va, después de varias “vidas perdidas” (como en los videojuegos) logras empezar a entender de qué se trata el asunto.

Para esto cuentas con muchos apoyos, como la familia, los amigos y tu propio autoanálisis, las típicas consultas con la almohada; pero a veces nada de esto es suficiente, a veces nada te libra de vivir una gran arrastrada no importa cuán estudiado seas, o cuántos títulos te cargues en tu vida; simple y sencillamente la vida te demuestra que cuando empiezas a entenderle al juego, es hora de cambiar de reglas.

Sí señores, en este juego la única que sabe lo que está haciendo es la misma vida, y a lo más que podemos aspirar es a llegar al final de ella con una sonrisa en la boca y decirle: “¡qué bárbara, eres increíble! ¡Quiero jugar otra vez!”

Siempre irá un paso delante de nosotros y más vale aceptarlo, aquí estamos para aprender y si a alguien no le gusta cometer errores, está en el lugar equivocado, pues aquí los errores son armas valiosas, la experiencia es lo único que nos hace dignos, junto con las decisiones que tomamos, buenas o malas, finalmente son el resultado de juntar valor, tirar los dados y avanzar las fichas en alguna dirección, y el no saber qué vendrá o cómo saldremos de ello, nos otorga un visión digna de admiración para con nosotros mismos.

Los invito a jugar este juego, no vengan con nada preparado, al contrario, entre más ligera sea la mochila, mejor para todos, pues en este viaje ella se encargará de darnos todo lo que vayamos necesitando, a veces es desorden, pero créanme que todo lo que nos dé, nos será necesario en un futuro no muy lejano.

¿Me acompañan? Vamos a vivir como si fuera la última vez, sonriendo y andando, brindando y cantando.

6 Comentarios

  1. Te puedo aconsejar que leas un poco de metafísica, ya que el tema de tu artículo trata de ello.

    Muy bonito, sigue así y me encanta que me dediques tus esritos.

    Saludos desde el Puerto de los bellos atardeceres

    Mi querida tripita lavada, cómo extraño nuestras pláticas……

    • Amiga querida, es un gusto podernos comunicar aunque sea de esta manera, a la distancia. Yo también extraño nuestras largas y profundas conversaciones, así como nuestras carcajadas. Deseo de corazón vernos pronto, mientras tanto te agradezco todo tu apoyo y mientras haya oportunidad aquí estaremos. ¡Un abrazo fuerte!

    • ¡Muchas gracias por tu comentario! Como siempre es un gusto conocer tu opinión y contar con tu visita. La vida es una experiencia digna de sentirse con todo el corazón. ¡Un abrazo y muchas gracias!

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