¿Recuerdan esas clases de historia en donde nos enseñaban las virtudes más importantes del ser humano a lo largo de sucesos importantes? Puede que ninguno de nosotros lo haga, ya que toda esa introvertida serie de fechas y datos mayormente inventados constituyeron la mayoría de nuestra educación de secundaria.

Claramente ignoraba totalmente estos hechos, pensando en una historia clara y resuelta llena de personajes extraños de lo que solo conocía su fecha de nacimiento y nombre completo. Pero gracias al dichoso Internet—y diversos libros de los que tu profesor de historia no te quiso contar—hemos podido comprender lo equivocado que estábamos.

Napoleón era un gracioso enano francés que hizo toda clase de valentías montado en su famoso caballo blanco, sólo miren esa foto

De las pocas cosas que aprendí en clase sobre la segunda guerra mundial—y sobretodo de Bastardos sin gloria—no hay ninguna duda de que en Alemania aterrizó un brutal demonio de bigote amorfo que gracias a sus grandes discursos engañó al pueblo y llevó al mundo a una de las mayores batallas de su historia, sin mencionar sus grandes dotes militares para combatir al gran Estados Unidos por tanto tiempo.

No tengo intención de pintar a Hitler como algo diferente al bastardo que fue, pero nunca está de más hablar de hechos y no basar todas nuestras opiniones en un documental de History Channel. Como he mencionado en artículos anteriores, el grande de Adolf se parecía más a tu amigo de la escuela de artes que a ese “genio malévolo de los libros de texto.

Mejor representación…

El amante y defensor de los animales

Ya habiendo conocido su faceta de cinéfilo y artista, esa historia extraña y cada vez menos concisa nos ha traído otra cara del Führer, trayendo consigo un lado extraño pero terriblemente moderno al estandarte de genocida. En este episodio nos encontramos con el vegetariano y gran defensor de los animales, que en más de una ocasión hizo frente a su causa hasta tratar de erradicar el consumo de carne de sus conocidos, y quién sabe, de toda Alemania.

Hacia el final de su vida, la dieta vegetariana de Adolf se estableció como un mandamiento, consagrándose a su causa como un fiel activista en pro de los animales. Según reportes de amigos y diarios de conocidos, esta nueva tendencia le surgió cíclicamente, teniendo diferentes episodios de abstinencia hasta llegar a la meta del defensor.

Para 1942 él mismo se proclamaba vegetariano y defensor de la causa, sumando a su identidad de no-fumador, una imagen más limpia y cercana a instructor de yoga. No podemos dudar que aunque asesinó a millones de personas, por lo menos amaba a su perro Blondi, quien tiene una página de Wikipedia en su honor si le quieren echar un vistazo.

“Puedes juzgar el verdadero carácter de un hombre por la forma en que trata a sus animales” —Paul McCartney

Se puede saber con algo de exactitud que no era una faceta o un logro al que atribuirse falsamente, teniendo afirmaciones como la de Margot Wölk. Una de las 15 jóvenes seleccionadas para probar la comida del Führer, quien aclara que toda la comida que probó para Hitler era vegetariana, sin tener rastro alguno de carne o pescado.

Como mencioné anteriormente, tenemos registro de sus diferentes opiniones sobre el vegetarianismo, y múltiples veces trató de convertir a sus allegados. Pero en conversaciones que se remontan al 11 de noviembre de 1941, Hitler dijo: “Uno puede lamentarse vivir en un período donde es imposible formar una idea sobre la forma que el mundo asumirá en el futuro. Pero hay una cosa que puedo predecir para los consumidores de carne: el mundo del futuro será vegetariano.”

El futuro ideal si agregamos una que otra esvástica y algunos tanques de guerra, no muy diferente a la foto…

También estamos plagados de historias como la de Marlene von Exner, su nutricionista en 1943, quien colocaba diferentes tejidos de vaca en la sopa de este sin el previo conocimiento de Adolf por su “odio” personal a la dieta vegetariana.

O diferentes descripciones sobre su dieta, que aunque no incluyan pizza vegetariana o alguno de esos brebajes extraños que venden en las plazas, es planeada minuciosamente por su chef personal Herr Kannenberg. Incluso tenemos una descripción que podría traducirse a algo como: “una formación de platos vegetarianos, ricos y sabrosos, agradables a la vista al igual que al plato.”

Además de tener diferentes testimonios sobre el magnífico conductor de fiestas que Hitler solía ser, también tenemos diferentes historias sobre lo molesto que se volvía al hablar del tema de la carne. Mientras este seguía su estricto régimen alimenticio, veía comer a los demás y les describía escenas gráficas de tortura a animales, causando una especie de disgusto que se extendía hasta la noche.

Hitler en la fiesta de navidad Nazi, seguramente jugando al cínico y haciendo vomitar a sus compatriotas…

Conclusión y pensamientos finales

Si nos ponemos a reflexionar un poco sobre el tema, sería interesante encontrarnos con diferentes lecciones de historia y de nuestra propia formación estudiantil. Hagamos un breve análisis de lo que aprendimos hoy.

¿La imagen del demonio genocida sigue en tu cabeza? Lo más probable es que sí, y espero que así sea, pero el objetivo de este artículo no era en ningún momento hacerte creer que el gran Adolf era un hombre excepcional. Mas sigue siendo vital que aprendamos más datos de este tipo, porque finalmente comprenderemos que detrás de cada gran héroe—o en este caso villano—se halla un ser humano, lleno de aspiraciones, sueños y creencias, y con un poco de influencia puede llegar a lavar esa humanidad de todos bajo su cargo.

Ninguna cantidad de pantalones cortos hará que olvide las millones de muertes que causaste…

Algún criticismo a la figura amigable y respetuosa del Fhürer, afirma que su conducta de no fumador, vegetariano y sorpresivamente anti-alcohol, está ahí por alguna errónea suposición de que le darán más energía para subir de posición como el Reich Alemán. Pero sinceramente, después de tantos testimonios y el amor que tenía por su pastor alemán, me cuesta creer un poco una faceta pagana anti-vicios. Supongo que esta era sólo otra característica del fiestero, cinéfilo y artista que no te muestran en los libros de historia.

¿Pero por qué no vi nada de esto en clase? Puede que no sea igual en todos los casos, pero en su amplia mayoría todo se encuentra en una simple razón ya mencionada por otros sitios, no será correcta pero por lo menos contendrá algo de lógica dentro de sí. Un salón de clases lleno de adolescentes será más fácil de controlar si son obligados a memorizar y aprender fechas sin sentido que a encontrar esa historia asombrosa y extraña que habita en los rincones de la misma.

Si te sientes indignado espero que mantengas este sentimiento por un rato largo, tomes a ese niño inseguro que sigue memorizando fechas y lo obligues a comprender que el mundo es totalmente diferente a lo que se aprende en un libro de texto. Sigan conectados…

Napoleón era un hombre de tamaño promedio, que por su enorme valentía e inteligencia, comprendió lo estúpido que era cruzar los alpes en una pose tan absurda…

Comenta en el recuadro