En su forma más general el fenómeno del mobbing consiste en hostigar de modo verbal o físico por parte de un superior con poder hacia otro trabajador con menos poder. Este desequilibrio de poder entre los trabajadores es la característica más relevante, con independencia de la edad o del tipo de conductas específicas.

El acoso laboral puede ser directo, con agresiones intimidatorias, que a su vez pueden incluir un daño físico o verbal o bien indirecto, como el aislamiento y la exclusión social. Ambos se consideran como las dos caras del mobbing, ya que la presencia de uno está condicionada por la presencia del otro (Carreras y otros, 2002).

En todo caso, se podría decir que las conductas de mobbing se clasifican de la siguiente manera:

  • Atentados contra las condiciones de trabajo, retirándole la autonomía a la víctima, asignarle tareas por debajo o por encima de su capacidad o no permitiéndole hacer nada. Criticar duramente, negarle el acceso a los instrumentos de trabajo e incluso ocasionarle desperfectos en su lugar de trabajo.
  • Atentados contra la dignidad. Se utilizan observaciones despectivas para calificarla, desacreditándola ante el resto de los compañeros, se hacen circular rumores y críticas relativos a ella. Se critica su vida privada.
  • Limitar su comunicación y contacto social. El acosador impone con su autoridad lo que puede decirse o lo que no, se le niega el derecho a expresarse. No se dirige la palabra a la víctima, se le cortan fuentes de información.
  • Ataques directos a la salud. No se le respetan las indicaciones médicas (incapacidades, tiempos de descanso, etc.).
  • Impedir su promoción o intentar su despido. Las conductas de mobbing se deben a una intencionalidad: liberarse de la víctima, para ello el acosador no duda en utilizar los recursos necesarios que faciliten a la empresa el despido legal de la víctima.

Tipos de Mobbing

  • Acoso laboral ascendente

Un trabajador de nivel jerárquico superior es atacado por uno o varios de sus subordinados. Se explica fundamentalmente por la dificultad por parte de los subordinados de aceptar a la persona que ocupa el nivel superior.

  • Acoso laboral descendente

Un trabajador de nivel jerárquico inferior es atacado por uno o varios trabajadores que ocupan posiciones superiores en la jerarquía de la empresa. Se ha afirmado que puede tratarse de superior que  realiza conductas de acoso por miedo a perder el control o puede obedecer a la necesidad de un superior perverso que necesita maltratar al subordinado para destacar (Irigoyen, 1999).

  • Acoso laboral horizontal

Un trabajador es acosado por uno o varios compañeros que ocupan su mismo nivel jerárquico.
Piñuel y Zabala (2000) cita varias de las razones argumentadas por Leymann para explicar este tipo de acoso: para forzar a un trabajador a conformarse con determinadas normas, por enemistad personal, por discriminación, por aburrimiento o por falta de trabajo.

Características de la víctima

González de Rivera (2002) destaca de las víctimas tres características principales:

  • Inocencia (no son capaces de dañar y no detectan en los demás las intenciones malévolas).
  • Dependencia afectiva (tienen tendencia a proteger y conservar sus lazos interpersonales; son hipersensibles al rechazo y buscan constantemente el apoyo de los demás).
  • Autenticidad (persiguen la autorrealización y el autoconocimiento).

Otros afirman que las víctimas de mobbing son sujetos con ciertos rasgos depresivos, con baja autoestima, con tendencia a autoculpabilizarse y están necesitados de afecto y aprobación constante, en definitiva dan la impresión de ser inofensivos y de encontrarse indefensos (Schuster, 2002).

Características del acosador

Field (1996) describió al acosador como mentiroso, encantador, con falsa apariencia de seguridad, controlador, crítico, irritable, buen actor, líder convencido, vengativo, violento, irritable, agresivo e incapaz de asumir las culpas.

Por su parte, Rodríguez López (2004) señala que son personas resentidas, frustradas, envidiosas, celosas o egoístas, teniendo uno, varios o todos estos rasgos en mayor o menor medida. Están necesitadas de admiración, reconocimiento y protagonismo y lo que quieren es figurar.

De manera que Piñuel y Zabala (2004) llega a denominar como jefes tóxicos a aquellos nuevos jefes “psicópatas” que triunfan en las empresas, convirtiéndolas en campos de concentración.

Características de los cómplices

Para que se produzca el mobbing son necesarias tres condiciones: el secreto de sus actuaciones, la culpabilización de las víctimas y la existencia de testigos mudos, es decir, de compañeros que sin formar parte del grupo de acoso, presencian los ataques pero no dicen nada, respondiendo a mecanismos de atribución erróneos que culpabilizan a las víctimas (Piñuel y Zabala (2001).

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elempresario.mx

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