Big Little Lies regresa con una segunda temporada cargada de mucho más drama y un interesante agregado que todos esperábamos ver con ansias: Meryl Streep. Como si ya no fuera suficiente con el elenco espectacular que se gastan, todavía quedaba espacio para otra gran interpretación.

Luego del éxito que significó su primera temporada, a pesar de que estaba pensada como una miniserie ya finalizada, HBO confirmó esta segunda poco después de arrasar en los Emmys, Golden Globes y Critics’ Choice de su respectivo año. Reese Witherspoon y Nicole Kidman como productoras ejecutivas expresaron la emoción por trabajar en una nueva entrega, adaptada de otra parte que escribiría Liane Moriarty, la autora de la novela principal.

Jean-Marc Vallée, el director de la primera temporada de Big Little Lies, esta vez cede la silla a Andrea Arnold (directora de películas como Fish Tank y American Honey), mientras él se queda como productor, productor ejecutivo y también forma parte de la edición. Mientras que David E. Kelly, el creador, sigue a cargo del guion.

Nueva temporada ¿nueva dirección?

¿Nueva dirección? uhmmm… más o menos. Como ya mencionamos, Andrea Arnold fue la encargada de dirigir los 8 episodios de esta segunda temporada. Sin embargo, su característico estilo de dirección realmente no se notó demasiado. En la post-producción se encargaron de eso; alegando que a Arnold jamás se le prometió mayor control creativo e incluso se re-grabaron algunas escenas.

En definitiva, un tema que causó algo de controversia en las redes y una lástima para los que nos emocionamos con el anuncio, esperando distinguir un poco más de su visión para la serie. Parece que incluso en la producción de Big Little Lies hay drama.

No obstante, aparte del revuelo, realmente la dirección que tomó esta temporada tuvo un resultado muy positivo, en parte también gracias al guión, que a diferencia de la primera entrega que tuvo un tono más novelesco, esta nueva temporada sigue fiel a su esencia, el drama predomina con giros y escenas sacadas de una novela, pero lo hace de forma más equilibrada, nuevamente con un soundtrack especial (con Sufjan Stevens y hasta Cigarettes after Sex), pero sin llegar a sentirse exageradas.

Mary Louise (Meryl Streep) y Celeste (Nicole Kidman)

Interpretaciones abismales y construcción de personajes

El elenco es sin duda de lo mejor que tiene Big Little Lies. Nicole Kidman vuelve a brillar con una actuación algo contrariada por su relación, dividida entre un trauma psicológico donde el difunto padre de sus hijos (y del hijo de Jane) todavía la acecha con un recuerdo que no sabe si suprimir o recordar con cariño. Celeste es un personaje muy bien escrito, desarrollado y excepcionalmente interpretado.

Al mismo tiempo, Shailene Woodley como Jane, también entrega una interpretación sobresaliente. Su personaje también lidia con un fuerte trauma psicológico y su trabajo sin duda destacó mucho. Igualmente Jane aún batalla con las secuelas que le dejó el esposo (Alexander Skarsgärd) de Celeste, además de lidiar con el hecho de que su hijo Ziggy sepa la verdad de su padre. ¿Cómo explicarle a un niño de unos 9 años que es producto de una violación? Aparte de soportar los prejuicios y excusas de la propia abuela de su hijo.  Las escenas de Shailene y Nicole son de las más dolorosas de la temporada.

Jane y Ziggy, Big Little Lies 2

Con un carácter más extrovertido tenemos a Reese Witherspoon como Madeline, quien esta vez se enfrenta con sus actos de la temporada pasada (concernientes a su esposo) y con la aparente obligación de hacer que su hija mayor (quien se rehúsa) entre a la universidad. Interesante referencia a cómo los padres suelen tratar de vivir lo que ellos mismos no pudieron a través de los hijos, y las preocupaciones de estos para tratar de evitar que comentan los mismos errores de ellos.

Interesante imagen donde Madeline se refleja en otra parte de sí misma. Se ve fraccionada.

Laura Dern (Renata Klein) está más deslumbrante que nunca. Histérica, sobreprotectora y sin duda un personaje sumamente divertido de ver. Sus diálogos y escenas son el perfecto comic relief para todo el drama que sigue Big Little Lies. Sin embargo, también tiene su trasfondo no tan gracioso. La cómica declaración de Renata sobre “rehusarse a no ser millonaria” (al más puro estilo de Vivien Leigh) nos deja imaginar parte de su historia al hacernos saber que su estilo de vida no siempre fue tan acaudalado, y ahora, volver a los cimientos no es sólo una caída súbita, también una lección de vida. Eso sin mencionar la magnífica escena final donde por fin salda la deuda con su ira y revierte la respuesta que le dio a Jane cuando esta le preguntó sobre por qué seguir con su marido después de todo ese cataclismo. El engaño con la niñera por “servicios desestresantes” y sobre todo la injusticia de quedar absolutamente en bancarrota mientras él podía quedarse con sus juguetes, fue la gota que rebasó el vaso y nos regaló esa icónica última escena.

Por otro lado, bastante distanciada… está Bonnie (con otra muy buena interpretación de Zoe Kravitz). Muy alejada del drama que la hace recordar esa trágica noche en la fiesta temática de Audrey y Elvis. Sintiéndose ahogada con la culpa, la presencia de su madre y su relación marital. Importante acotar que a Bonnie solo se le nota pasando un buen rato durante la fiesta de Renata, donde está disfrazada, sin la responsabilidad de ser ella misma, evadiéndose. Interesantes trasfondos que le da más matiz a su personaje.

Renata (Laura Dern) y Bonnie (Zoe Kravitz), Big Little Lies 2

Y por último, la que más esperábamos ver: Meryl Streep como Mary Louise, la tormentosa suegra de Celeste que toma en parte el papel de villana esta temporada, pero al mismo tiempo, con un tono totalmente real, conflictivo, pero en parte entendible.

Drama y psicología – Big Little Lies 2

La serie gira en torno de un homicidio culposo, pero no es de eso de lo que trata. Big Little Lies no es más que un perfecto retrato social y familiar, después de todo, “la familia no siempre lo es todo, pero a veces lo es” (una línea de esta entrega que describe gran parte de su argumento).

Al final de esta temporada, por fin la marea está más en calma y las olas dejaron de estrellarse contra las rocas. Un recurso metafórico utilizado desde la primera entrega, que finalmente se asienta un poco al momento en el que todas entran a la comisaría a quitarse de encima la culpa que las carcomía… pero la marea siempre vuelve más fuerte, y todo indica que una tercera temporada puede ser una gran probabilidad para dar cierre definitivo a Big Little Lies.

Big Little Lies 2

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