Los tiempos han cambiado, eso es innegable y evidente para todos los que vivimos los 90’s e incluso es mucho más claro para la generación de los 80’s. Al menos que yo recuerde mis fotos de generación de la secundaria estuvieron libres de niñas embarazadas, era raro ver gente con celulares y casi era impensable antes de 3º de secundaria ir a una fiesta donde hubiera la más mínima posibilidad de beber alcohol.

Cuando era niña yo recuerdo que era común ir a casa de alguna de mis compañeras a “jugar”, incluso mi hermanita todavía gozo de ello. De ir a casa de esa amiga que adoptabas casi como sombra y sacar las muñecas, los juegos de té, las pistolas de agua, cobijas y todo lo que encontraras para construir fuertes y dejar volar la imaginación.

Los noviazgos eran de palabra, pues aun eras demasiado niña para pensar en algo formal antes de la preparatoria. Todos sabían que eran novios pero sólo porque se tomaban de la mano, los besos eran discretos y dulces y no el atasque de hoy en día.

Todo eso se ha ido perdiendo, hoy puedes ir por la calle y ver “niños” casi en el faje en cada esquina, las idas a casas de los compañeros es para encerrarse con el vídeo juegos. Incluso puedo decir que hemos perdido ese respeto que se tenía por nuestros mayores, pues hoy día no es culpa del niño si saca malas notas, es culpa del profesor a quien se le trata como si estuviera acusado de herejía por la inquisición.

Es más común ver a los niños gritándoles  a sus padres, que padres reprendiendo a sus hijos por sus malas acciones. Parece que en nuestro afán de modernizarnos y hacernos “más humanos” hemos dejado de lado los valores y principios de convivencia básicos. Queriendo dar libertad hemos caído en el libertinaje, buscando mejoras tecnológicas hemos olvidado nuestro lado humano, artístico y familiar.

¿A dónde queremos llegar? ¿Realmente buscamos ser un mundo lleno de tecnología pero vacío emocional y humanamente? Comparen su antes y su ahora, comparen sus catorce años y los niños de catorce de ahora, vean sus primeras borracheras y las borracheras de ahora, pregúntense el por qué de tanto embarazo precoz en niñas cuyos cuerpos no están preparados para ello, observa cómo te vestías de niño y como se visten ahora, de tantas madres solteras y de que haya más baby showers que bodas.

¿Somos una sociedad moderna? ¿Hemos dado libertad a nuestros niños o libertinaje? ¿Ha habido mejoras reales? En pleno siglo XXI y con tantos “avances” ¿realmente somos un mundo moderno?

Comenta en el recuadro