“Yo sólo quería buscar más información sobre lo que sentía; ya no sabía si estaba bien o mal. Lo único que quería era saber lo que me estaba pasando. Salen páginas de todo tipo, yo ni sabía que había gente tan  a favor de lo que muchas vivimos; lo convierten en un estilo de vida y si estabas confundida terminas por convencerte de que vas por buen camino, ellas se hacen tus amigas, todas se ayudan, todas se comprenden, te sientes aceptada.”  -PerfectBones

Así se expresa una muchacha de 20 años que era una ávida lectora de los llamados blogs pro Ana y Mía. Estos son sitios en internet creados por jóvenes, en su gran mayoría mujeres, con el fin de permitir la interacción entre quienes padecen de anorexia y/o bulimia y facilitar no sólo el intercambio de experiencias para sentirse apoyados sino, además, compartir consejos y alentarse a mantener ese estilo de vida.

“Porque la comida es como el arte, existe sólo para mirarla”

   Eso es lo que reza, a manera de subtítulo, el blog Mis Amigas Ana y Mía princesas de internet (amigasanaymia.blogspot.mx) que corre a cargo de “GODESS_PRINCESS”, una chica que con su página tiene la intención de contactar a más gente que se encuentre en su misma situación y fomentar el apoyo a través de los comentarios o el intercambio de dietas y otros tips, también se organizan concursos para fomentar la pérdida de peso.

   Así como Mis Amigas Ana y Mía, la red está plagada de miles de sitios, más de 500 mil de acuerdo al portal en línea de Noticieros Televisa, dedicados a aquellas personas, principalmente mujeres jóvenes, que padecen de anorexia y/o bulimia y se consideran a sí mismas como princesas y, en ocasiones, príncipes que están en el camino hacia la perfección, cosa que sólo puede ser alcanzada con pesos extremadamente bajos y cuerpos casi desfallecidos.

   Aunque a ciencia cierta no se sabe cómo o por qué se autodenominan de esa manera, algunas de las “princesas” entrevistadas como “PerfectBones” y Miana10, comentan que éstas se consideran enfermedades de princesas porque muchas de ellas las han padecido o se rumora que son víctimas de las mismas; no es algo relacionado al nivel socioeconómico.

   “Ana” es la palabra corta para referirse a la anorexia, que como lo menciona la Licenciada Guadalupe Santander en su tesis El imperativo social de ser delgado. Anorexia y bulimia, una perspectiva socio-jurídica, es una enfermedad que consiste en dejar de comer, temerle obsesivamente al aumento de peso, distorsión de la imagen corporal propia y puede ser restrictiva o purgativa.

   En el primer caso sólo se rechaza la ingesta de alimentos o se limita la ingesta de ciertas cosas y se abusa de las dietas y los ayunos; en la segunda modalidad lo poco que se ingiere es eliminado mediante purgas naturales o artificiales.

   “Mía” es la abreviación que refiere a la bulimia y quienes la padecen son personas que, de según el Doctor Francisco Tinahones, frecuentemente tienen ataques de ansiedad bajo los cuales consumen grandes cantidades de alimentos y posteriormente tienen periodos de culpabilidad durante los cuales purgan inadecuadamente su cuerpo para eliminar todo lo que no debieron comer.

   De acuerdo con un reportaje publicado en “Tras la verdad” del 22 de junio del año pasado, desde el 2001 se conoce la existencia de este tipo de blogs y páginas en redes sociales que permiten la interacción entre las princesas; desgraciadamente, muy poco es lo que se ha hecho ante esta situación.                                                                                                       Bulimia Cartoon

Internet: ¿Herramienta o arma?

El Internet es una gran herramienta que facilita muchos aspectos de la vida del  hombre y se ha vuelto parte, casi indispensable, de la comunicación humana. Sin embargo, en los últimos 6 años se ha expandido tanto mundialmente que también ha permitido la proliferación de las páginas pro Ana y Mía.

   Las páginas pro Ana y Mía se encuentran a un teclazo de distancia de aquellas personas que padecen esas enfermedades; esos sitios se vuelven un grupo de apoyo no para mejorar ni superar la situación, sino para que esas personas se unan y se tornen una comunidad que fomente estas enfermedades como un estilo de vida; poco a poco convierten esos padecimientos en sus aliados y compañeros.

   Muchas mujeres, y algunos hombres, comienzan con esas conductas desde muy temprana edad, incluso a los 11 años, debido a la presión social y a problemas psicológicos y de autoestima. Como el primer testimonio lo indica, algunos sólo tienen curiosidad sobre lo que padecen y quieren encontrar un círculo con el que se sientan identificados.

   De acuerdo con“PerfectBones”, en medio de la soledad y la culpa o vergüenza que las princesas sienten, estas páginas son sus botes salvavidas: “Es difícil hacerlo solo pero si se lo cuentas a alguien nada más piensan en quitarte esos hábitos. Luego encuentras estas páginas y puedes decir todo lo que sientes sin que se enojen contigo y hasta te dicen qué hacer para que sea más fácil o mejores los resultados.”

   Lo que encuentran va mucho más allá de sus expectativas y, de pronto, se ven atrapados en un mundo que propicia el crecimiento de sus trastornos y pone en peligro su vida. Al principio solo son lectores, después se vuelven más atrevidos y comentan las publicaciones agradeciendo el contenido o pidiendo ayuda… Ayuda para seguir bajando de peso o limpiar sus culpas.

   Posteriormente eso ya no les es suficiente y crean su propio blog, decorado a su gusto propio, con imágenes e incluso música. Ahí se sienten personas libres y comprendidas; aligeran su carga, “guían” a los demás, tienen la oportunidad de relacionarse y se sienten protegidos al ocultar su identidad tras la gama de nombres de usuarios posibles.

   La comunicación y la interacción casi inmediata entre los usuarios se vuelve en su contra y provoca que el individuo afectado no pueda salir de esa situación o, en caso de ya haberlo “superado”, se vuelve vulnerable a las recaídas e impide su completa recuperación.

   Desafortunadamente, a pesar de existir diversos cortometrajes y películas como “Malos Hábitos”; o campañas en contra de la anorexia y la bulimia, encabezadas por artistas como Anahí, y clínicas como “Ellen West”, ésta problemática afecta a miles de personas mundialmente, pero no ha logrado obtener mayores reflectores. Por ejemplo, en Perú hay al menos 800 mil jóvenes afectados con estos padecimientos y en nuestro país hay tres millones de personas con estas enfermedades de acuerdo a los resultados arrojados por la Encuesta Nacional de Salud.

   El internet es un espacio público que tiene grandes carencias en cuanto a la regulación de su contenido y a las restricciones que ofrece para su uso; es por eso que aunado a la falta de atención hacia esta temática, muchas personas no conocen la existencia de este tipo de grupos  y muy pocos están conscientes del daño tan grave que estos contactos virtuales puedan ocasionar ni de las dimensiones de estos trastornos a pesar de que, al menos en México, cada año se registran 20 mil casos nuevos y sean la tercera causa de muerte en adolescentes según la Organización Mundial de la Salud (OMS), así lo han dicho medios como Universia, Esmas y El Universal, al igual que “Associació Contra l’Anorèxia i la Bulímia”.

 Estas enfermedades no son un juego aunque, desafortundamente, no se les suele dar la importancia adecuada y cada vez ganan más terreno en la lucha de la salud. Si quieren saber más sobre estas enfermedades, los blogs pro Ana y Mía y lo que se puede hacer al respecto, no se pierdan la  segunda parte de este reportaje.

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Mariana Huerta
Soy Mariana, estudiante de la escuela y de la casa, de las amistades y del día a día, estudiante de la vida. Quizá mis cortos años; porque sí, son pocos; no me permitan decirles todo lo que he hecho pero sí todo lo que soy. Me gusta sorprenderme pero me gusta aún más sorprender. Escribir es un lujo, mi pasión, mi escape y contacto con la Mariana de adentro, con todo lo que me rodea. Un gusto estar aquí.

4 Comentarios

  1. Me parece un reportaje muy interesante sobre padecimientos que cada vez más afectan a las niñas y adolescentes, y tal vez también a varones, aunque en diferente proporción. Lo que es lamentable es la falta de regulación de la forma en la que algunas personas utilizan estos medios lo que conlleva que estas problemáticas sean cada vez más graves. Ante este riesgo es importante concientizar a los padres de familia para que cuiden y supervisen a sus hijos. Fortalecer la red primaria de apoyo haría menos vulnerables a los jóvenes en cualquier tipo de riesgo. Felicidades Mariana, ojalá cada vez fueran más los jóvenes que pensaran como tú, siendo más críticos en la información que reciben.

    • Gracias por tomarte el tiempo de leer y contestar, Lety. Estoy totalmente de acuerdo contigo, lo primordial es fortalecer la autoestima y elevar la seguridad de los niños y jóvenes; además de hacer lo necesario para evitar que caigan en este tipo de redes y, peor aún, que caigan en ellas estando mal informados o poco preparados. Saludos, Lety.

  2. Mariana:
    Leímos juntas tu artículo mi hija y yo.
    Qué bueno que uses tu juventud, ideas y conocimientos para difundir temas tan importantes en la vida. No me cabe duda de que la perfección está sobrevalorada; de hecho estoy segura de que ésta no existe en la tierra, sólo en el cielo y es muy importante que se sigan difundiendo estos datos así, como tú los dices: Con un lenguaje claro, comprensible y cercano.
    Cada vez hay más presión para alcanzar las medidas “perfectas” y ésto se agrava aún más con el photoshop, venden una imagen irreal que a fin de cuentas es sólo una imagen. Posiblemente este problema se empiece a erradicar cuando comprendamos que no necesitamos compararnos con nadir, en ningún aspecto!
    Te mando muchos saludos y…sigue escribiendo, Mariana!

    • Muchas gracias por tomarte el tiempo de leer esto Cyn; de verdad me parece muy importante que la gente se entere de estas cosas porque no deberían pasar desapercibidas; y sobretodo hay que estar muy al pendiente de los niños pequeños para que no caigan en este tipo de problemas.
      Gracias por tu comentario, Cyn, te mando muchos saludos

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