¿Acaso creías que todo sin ti se estaba derrumbando? No sé si esperabas que me quedara aguardando tu regreso, o si pretendías que nunca olvidara que prometiste volver. Déjame decirte que las cosas cambian, el mundo sigue girando sin ti aunque no lo creas, y yo, pues yo necesito seguir viviendo.

La verdad no he olvidado lo que vivimos juntos, pero esos recuerdos ya no son tan pesados ni me atan a nada, los llevo conmigo como parte de mi experiencia; como parte de lo que soy ahora. A veces pretendo que nunca ocurrieron, no voy a negarlo, pero es sólo cuando insisten en dar vueltas en mi memoria por haberme topado con la banca del parque donde solíamos sentarnos.

Sigo mi vida, no pretendo seguir esperanzada con un imposible, tú eres eso, un imposible. No te dejé de amar, pero me di cuenta que sólo que juegas con mi vida y haces un remolino con mis emociones, porque no puedes decir si quieres quedarte o irte con ella. Ya no estoy dispuesta a dar vueltas en este tornado que es tu “amor”, si es como le llamas. Se acabó.

A veces el amor no basta para aferrarte, no basta con las sobras de tu cariño y de tu tiempo, no me gusta más este juego. La partida está bien para dos, pero ¿tres? Tres es multitud y siempre he sido mala en eso de compartir. Conmigo es todo o nada y tú siempre has sido muy cobarde para decidir.

Me quité la venda y no voy a frenarme más. Un consejo, ata bien los ojos de quien está contigo para que no se caiga; ya ves, no hiciste un buen trabajo conmigo. No seas tan obvio y pide que no se entere que la mitad de tus besos eran míos, la mitad de los “te amo” y los juramentos de amor eterno, la mitad de tu pasión o no se quizá toda era para mí, ahora todos serán suyos. Me di cuenta muy a tiempo o, ¿es a ella a quien le tengo que agradecer por eso? Es igual, no cambia el resultado.

Me voy porque me quedan muchas cosas por vivir, muchos amores que conocer, muchas miradas, muchos lugares donde no he estado y ya no quiero que vayas conmigo. No puedo ser parte de lo que te entretiene ni quiero jugar tu juego, lo siento, se me hace tarde para vivir y aquí no queda nada para mí.

 

 

Imagen extraída de: http://www.xtraingresos.com/image-files/libertad-financiera.jpg

Comenta en el recuadro