Te dejé ir,

separé mi camino del tuyo para que volaras libre,

para que volvieras sólo si querías.

Dejé que conocieras gente,

que la quisieras, que la amaras,

que formaran parte de tu vida

por el tiempo que tuvieran.

Tu partida no dolió,

más bien me abrió el corazón,

dejó que salieras tú

y alguien más llegara a mí.

Cuando volviste,

ya no había lugar en él,

para nadie más,

nadie más que él.

Y en el tuyo

entró alguien más,

a quien amo que ames,

porque te hace feliz.

Hoy te digo adiós,

sin rencores,

sin dolores.

Con buenos recuerdos

y muchas sonrisas,

te digo gracias,

por haber sido uno de mis amores.

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