Oh, tiempos modernos, ¿en qué momento a los padres se les ocurrió decirles a los hijos “no hablemos como si fuera tu padre, somos amigos”? ¿Real? ¿Amigos? Analicemos esto antes de que me linchen por no compartir la idea de que padres e hijos pueden ser amigos.

Amigo es una persona con la que llevas una relación de iguales, es decir, se encuentran en un mismo plano, son dos personas la cual ninguna tiene autoridad sobre la otra, tienen el mismo derecho de tomar decisiones sin que ninguno sobresalga. Además siendo honestos con nuestros amigos nos comportamos de formas que quizá no lo haríamos con nuestros padres.

En el caso de los padres, deben ser vistos como una figura de autoridad, sé que se oye rígido pero es el papel que les toca dentro de la familia. Ellos ponen las reglas de convivencia, los horarios, que está bien o que está mal dentro del hogar, de los padres se aprenden las reglas de conducta y como portarse en sociedad, es decir, de ellos depende que tipo de persona llegue a ser el niño en un futuro o, ¿acaso queremos una ovejita descarriada?.

Actualmente sabemos que los padres trabajan y los niños son cuidados por otras personas, pero ojo, esto no los justifica para perder su rol de padres, siguen siendo la autoridad, siguen decidiendo el futuro de los hijos hasta en lo más sencillo, como qué pueden o no comer. No te sientas culpable, mejor ese tiempo que tienes con tu niño, haz que valga la pena, que sea de calidad y te deje convencido de que estas contribuyendo a que ese pequeño sea una persona de bien. Si esos, no sé, treinta minutos que estas con el niño los dedicas no solo a consentirlo sino también a crear un lazo con él, entonces esos minutos habrán valido la pena y estás dejando tu “granito de arena” para criar a un “buen ciudadano” por decirlo de algún modo.

No estoy diciendo que seas la persona más rígida e inflexible del mundo, para nada es así, a menos que quieras un niño resentido, eso es poco recomendable. Pero si quieres la idea de “seamos amigos”, mejor ten la idea de ser un “papá cool”, si quieres verlo a así, todo está en la comunicación, en acercarte a tu hijo para ver cómo le fue en su día, que hizo, que aprendió, conocer a sus amigos y acercarte a ellos (todo sin ser invasivo), mostrar interés en lo que le gusta y en lo que no, que sueña, que espera, que opina.

Tenga la edad que tenga, tu hijo tiene que notar que tiene la libertad de expresarse contigo sin temor a que te molestes a la primer palabra que pronuncia. Si hay algo que no te parezca y lo regañas inmediatamente sin dejarlo terminar su oración perderás su confianza; puedes aconsejarlo, darle tus puntos de vista indicándole el camino que sugieres seguir, se empático, recuerda que tú alguna vez tuviste esa edad; como diría el Principito: “Todas las personas mayores alguna vez fueron niños, aunque pocas de ellas lo recuerden.”

Nunca es tarde para establecer un lazo con tu hijo, recuerda NO SON AMIGOS, pero si eres un padre amigable, confiable y “cool” con el que puede conversar y con quien puede acudir en busca de consuelo y consejo, ya sea que las cosas vayan bien o vayan mal. Mucha comunicación, esa es la clave del éxito en cualquier relación. No digo que no puedan salir y hacer actividades que hacen con sus amigos, estaría totalmente mal, pero esto podemos hacerlo sin perder de vista el rol primordial.

Dale responsabilidades, reglas, horarios, y poco a poco, conforme crezca, increméntalas, demuéstrale que confías en sus capacidades, después de todo, TÚ LO CRIASTE. Sé claro y firme con los limites que establezcas, ojo, no estricto ni impositivo cual prefecto de escuela o carcelero, no queremos que te tenga miedo solo que siga lo establecido. Sí, habrá castigos de ser necesario, pero los gritos y los golpes no nos llevarán a nada, recuerda que siempre hay otros métodos.

¿Qué puede pasar si quiero ser amigo de mi hijo? Bueno,  primero que nada, estás restándote jerarquía.  Te estás poniendo a su nivel y eso no es sano ¿Quieres que te pierda el respeto como autoridad? Felicidades, vas por excelente camino. Sobre todo en la adolescencia esto podría ser critico; créanme, he visto casos en los que los hijos le hablan a sus padres por su nombre, exacto, no son mamá ni papá, son Fulano y Mengana, por tanto, también les pueden hablar con malas palabras. Pueden tratarlos como a cualquier otra persona. ¿Sus opiniones? Es como si no opinaran. Muchos adolescentes se van por el libertinaje y claro, como sus padres quieren ser sus amigos pues los dejan.

Me tocó ver recientemente a una puberta con su madre haciendo sus compras, lo que pasó fue lo siguiente, discutían por equis causa; no, más bien la chica gritaba y la mamá escuchaba en silencio cabizbaja, ante las curiosas miradas de quienes pasaban. La hija en numerosas frases se dirigió a ella como “goey” y por el nombre de la señora. En un momento dado, la madre se incorporó y le dijo: “No soy Fulana (omitamos el nombre de la dama) ni “goey”, soy tu mamá”. La chica ante esta respuesta sonrió y le contesto “¿Desde cuando?“. Ejemplo claro de lo que es no haberte dado tu lugar como padre desde el principio. No esperes que te respete ni te de tu lugar como autoridad si tú te la quitas desde un principio.

Consejo

Tu hijo no necesita más amigos, necesita padres. Esas personas únicas que te hacen sentir seguro al llegar a casa. En quienes puedes confiar y acudir en busca de consejos, esas personas que te guían y te dicen que es bueno y que es malo. Se un “papá cool”, no un “padre – amigo”. Desde su nacimiento, ese pequeño esta en tus manos para hacerlo una persona de bien. Una persona ubicada, que saldrá al mundo para decir: “Fuiste un gran ejemplo y gracias a ti soy lo que soy” o “Por tu culpa soy lo que soy”.

Si bien son personas con libre albedrío que deciden por sí mismos, recuerda que basan sus decisiones en lo que aprenden los primeros años de vida. Eres su ejemplo y tus decisiones y forma de actuar, guiarán su futuro. Recuerda: establece límites, no dejará de amarte solo por reprenderlo de vez en cuando, cuida establecer perfectamente porqué lo estás castigando para evitar los resentimientos y que esté establecida la causa. No gente, los niños no son tontos y sí entienden. Por otro lado, cuida tu lazo afectivo y de comunicación con tu hijo, procura que sepa que te interesa lo que le pasa y estas ahí para aconsejarlo siempre que lo necesite.

Padre, eres mucho mejor que un amigo, ERES PADRE. Suerte.

 

 

 

Imagen de: http://revistatrendy.files.wordpress.com/2013/04/padres-e-hijos.jpg

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