Saludos queridos lectores.

Antes de continuar me gustaría ofrecerles una disculpa por ausentarme tanto tiempo de este blog pero he cambiado un poco mis actividades y eso me mantuvo alejado las ultimas 2 semanas.

Ahora bien a lo que venimos.

El pasado 27 de junio el equipo italiano Juventus presentó a Carlos Tévez como su nuevo y más lujoso refuerzo para la siguiente campaña. En medio de euforia, expectación el argentino fue recibido por los tifossi del equipo de Turín. En la presentación también se dio a conocer que el delantero proveniente del Manchester City portará la casaca “10”, la cual perteneció durante 19 años el máximo ídolo bianconero Alessandro Del Piero.

Bien, más alla de ser un boletín informativo o una recopilación de todo lo acontecido al rededor de ello, fiel a mi estilo, analizaré y criticaré el fichaje y la decisión de que el “apache” porte la 10 de pinturicchio.

El Apache italiano.

Fuente: www.libertaddigital.com
Fuente: www.libertaddigital.com

Carlos Tévez llega al equipo turinense por un traspaso de 12 millones de euros pagados al equipo inglés Manchester City. En Inglaterra militó en 3 equipos. El ya mencionado Manchester City, Manchester United y West Ham United; durante 6 años consiguió 115 goles, siendo su temporada más productiva la 2010-2011 con 21 dianas y logrando no sólo el título de liga, también fue el máximo rompe-redes de la Premier League.

Si bien Tévez es un jugador de gran capacidad técnica y de alto renombre a nivel mundial después de esa temporada sus números han venido a la baja. en 2011-2012 únicamente consiguió marcar 4 tantos en todas las competencias y en la que recién terminó 2012-2013 sólo lo hizo 11 veces.

Cabe recordar que el astro argentino es conocido por su mal comportamiento dentro y fuera de las canchas, un ejemplo claro queda en el recuerdo aquel 27 de septiembre de 2011 cuando no quiso entrar de cambio cuando los citizens perdían 2-0 con el Bayern Munich.

Sobra decir que con la selección albiceleste su máximo logro es la medalla de oro de los Juegos Olímpicos de Atenas 2004, Tévez forma parte de toda esa camada de jugadores argentinos que no han podido ganar un título importante con la selección mayor a nivel tanto mundial como continental.

La 10 del “divo de Turín”.

Para quienes no conozcan la trayectoria de Alessandro Del Piero o no lo ubiquen concretamente, es el máximo ídolo en los ultimo 20 años de la “juve”; el jugador con más partidos disputados y máximo anotador de todos los tiempos con la casaca bianconera. Ganó todo con el Juventus: Serie A, Copa de Italia, Supercopa de Italia, Champions League, Copa Intercontinental, Copa Intertoto, Supercopa de Europa; fue campeón del mundo con la squadra azurra en el 2006 y hasta el año pasado antes de pasar al futbol australiano era el tercer jugador en activo con más participaciones en toda la liga italiana sólo por detrás de Javier Zanetti y Francesco Totti.

Fuente: www.enywulandari.wordpress.com
Fuente: www.enywulandari.wordpress.com

Pinturicchio fue el mote que le dio Gianni Agnelli al describir su estilo de juego como si fuese un pintor siendo sus botas los pinceles y el campo su lienzo. Como ya se ha dicho, Del Piero jugó 19 años para el equipo más ganador de Italia a nivel nacional, a pesar de que la afición y la directiva del equipo le pedían se retirase en el club para las siguiente temporada (2012-2013) no aceptó y tomó la decisión de jugar en Asutralia.

Del Piero no sólo es un referente histórico del equipo sino que dejó una vara muy alta para quien llegue al club y sobretodo para quien quiera portar el 10, que dicho sea de paso él pidió no fuese retirado para que los jóvenes soñaran con usar ese dorsal y llegar a ser tan grandes como él. La directiva consideraba retirarlo al igual que el AC Milán lo hizo con el 3 de Paolo Maldini y la afición lo aprobaba.

El debate.

¿Debe o no portar el 10 Carlos Tévez? ¿Es justo? ¿Le pesará? ¿Será mejor que Del Piero?

Más allá de decidir si debe, la pregunta de fondo es ¿se lo ha ganado?

Al rededor del mundo el dorsal 10 es muy cotizado e incluso sobrevalorado. Se le relaciona con un jugador emblemático y sumamente talentoso. Pelé usaba el 10 en la selección de Brasil y ganó 3 mundiales; Maradona con Argentina y consiguió un mundial; Ronaldinho lo usó en el Barça y en la verdeamarelha; Messi es el actual 10 de Argentina y el Barça; Cuauhtémoc Blanco y Giovani Dos Santos los mexicanos que han usado el 10, etc.

El mismo Tévez declaró en su presentación con el Juventus que el “10” no le pesa ya que en Boca Juniors jugó con ese número mismo que tenía Maradona; pero siendo realistas, los argentinos quieren convertir a cada figura que juega con el 10 en Boca en lo que fue Maradona y únicamente Messi está cerca de igualarlo y superarlo (sin jugar con algún club argentino en toda su vida) solamente tiene que ganar un mundial.

Claro ejemplo es el de Riquelme, un talentoso jugador que al igual que “el apache” su máximo titulo con la selección de su país es una medalla de oro de Juegos Olímpicos, él lo hiciera hace 5 años en Pekín 2008, y portó el 10 tanto en Boca Juniors como en la albiceleste.

Si se hiciera un comparativo de lo logrado por el argentino en lo que va de su carrera y lo logrado por el italiano en cuestión durante el mismo lapso de tiempo encontraríamos que el primero lleva anotados más goles que el segundo; sin embargo Del Piero estuvo fuera de las canchas 9 meses tras una grave lesión mientras que Tévez igual por una lesión estuvo fuera un mes. Los palmarés del divo en 12 años suman 13; los del apache 9. Así se podrían seguir listando estadísticas a favor de uno y de otro hasta que por un volado se decida si el nuevo refuerzo argentino debe usar el tan discutido “10” o no.

Retomando el punto del merecimiento, Tévez es un jugador que no se distingue por su lealtad al equipo para el que juega; le pasó en ambos equipos de Manchester tanto que los aficionados de los clubes quemaron y tiraron camisetas a la basura con su nombre y dorsal que portaba cuando jugaba para ellos (32).

Fuente: www.larazon.com.ar
Fuente: www.larazon.com.ar

Del Piero vio pasar diferentes técnicos y ya fuera de titular o suplente nunca hizo escándalo alguno por querer más minutos o no jugar en la posición que más le agradaba. Tenía el ideal de disfrutar el juego y respetar al aficionado que pagaba para ver triunfar al equipo.

Sin defender al ídolo italiano, está más que claro que Tévez llega a un equipo donde se le exigirá más que en todos sus clubes anteriores, y no sólo por el número que portará, sino porque es el actual bicampeón de liga, y este año aspiran a conseguir el famoso “triplete” (Liga, Copa Nacional y Champions). Si Tévez no se desempeña a la altura de cuando fue campeón goleador con los citizens la afición se lanzará en su contra y demandarán que cambie de dorsal por no honrar al jugador emblema de la institución.

Fuente: www.futbolsapiens.com
Fuente: www.futbolsapiens.com

Así son los tifossi del único equipo en Italia que es dueño de su propio estadio, exigen demasiado porque saben que su equipo es el más ganador de títulos de liga, porque tienen jugadores capaces de lograr cualquier campeonato, pero sobre todo, porque reconocen ese esfuerzo y lo recompensan con idolatría, admiración desenfrenada y apoyo incondicional tanto a la institución como a los jugadores.

Para cerrar…

Como aficionado desde los 5 años de este club tan importante a nivel mundial después de hacer esta breve crítica o expresión de opinión quiero dejar en claro que no por este fichaje dejaré de apoyar al club u odiaré a Tévez. Al contrario, le deseo mucho éxito al equipo a sus jugadores y al apache mismo. Siempre he creído y dicho que en los equipos tanto deportivos como laborales y en la vida cotidiana primero está el éxito colectivo y después el individual. Y en verdad escribo esto para que el argentino me haga ver mi error y dentro de un año yo pueda escribirles y afirmarles que el 10 de pinturicchio tiene un excelente heredero.

Autor: Giovanni Carrada
Autor: Giovanni Carrada
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Comunicólogo. Pocos como yo. (En todos los sentidos) La razón sobre el sentimiento. Algunos dicen que me gusta ser tan exacto que debí haber sido ingeniero o médico. Pero amo mi carrera y lo que hago, no lo cambiaría ni en un millón de vidas.

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