Educar a un hijo no es ninguna tarea fácil, criar o malcriar es un arte, más porque cada persona puede tener su estilo y cada niño puede tener necesidades y formas de aprendizaje distintas y lo que le funciona a alguien no sirve para otra persona, es por eso que es importante identificar las características de la personalidad de nuestros hijos, medir su conducta, identificar qué es lo que estimula a comportamientos sanos y tratar de conservar esa conducta.

Si nuestro hijo está pasando por una etapa de rebeldía, aquí te presentamos una serie de conductas que podrían determinar si nuestros hijos están siendo malcriados.

¿Cómo es un hijo malcriado?

  1. Quiere que tú hagas todo

Simplemente no logras que ayude en el hogar, después de jugar deja todos sus juguetes tirados y por más que se lo pidas no logra que los recoja, si necesitas que te pase algo no cuentes con ello, cualquiera de estas cosas terminaras haciéndolas tu porque él no quiere, esta es una conducta constante.

2. Arrebatos de ira constantes

Si no le compras algo, si no lo cargas, si no le das  lo que quiere  en el preciso instante seguramente te va a hacer un berrinche para conseguirlo, lo más fácil es ceder a su ira pero así el abra ganado y lo condicionas que con el berrinche obtiene lo que quiere.

3. Berrinches en público

Como ya aprendió que con el berrinche obtiene lo que quiere ten por seguro que lo seguirá haciendo y cada vez con más frecuenta y más intensos, no va a importar si están en medio del centro comercial lleno, él va a gritar, llorar, patalear, incluso insultarte y decirte malas palabras.

4. Tienes que implorarle

Nada de lo que le digas será suficiente para conseguir algo de él, tienes que ser muy insistente, hablar con mucho cariño y casi rogarle para que haga algo o deje se hacerlo.

5. Hay que sobornarlo

Si rogarle no es suficiente tienes que recurrir al soborno, esto es porque aprendió que él puede obtener algo a cambio de lo que le pides, juega con tu desesperación esperando hasta el momento en que lo ofrezcas algo, te está manipulando.

6. Es imposible de satisfacer

Difícilmente vas a lograr darle gusto, siempre quiere algo más grande de lo que le puedas dar y como no lo complaciste, vienen los berrinches en público y tienes que sobornarlo

7. Intenta controlar a los adultos

¿un hijo malcriado?
¿un hijo malcriado?

No hace ninguna distinción entre los niños y los adultos, a todos los trata por igual, pero todas sus acciones son enfocadas a controlar a los adultos, da órdenes directas, incluso puede llegar a darlas por medio de gritos.

8. Ignora cuando se le habla

No importa quién le hable, lo va a ignorar, sólo va a responder cuando él quiere y a lo que le gusta, si se trata de llamarle la atención o negarle algo, va a hacer caso omiso.

Para tratar de cambiar estas conductas hay que enfocarnos en alentar las buenas conductas y no sólo castigar o prohibir las malas y no hay que subestimar a los niños, a veces sólo hace faltas darles una explicación de porqué lo que hacen está mal.

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