Breaking Bad  volvió a posicionarse este año con el anuncio de la película El Camino, una historia escrita y dirigida por el mismo Vince Gilligan, a quien ya conocemos como la mente detrás de una de las mejores series de la historia.

El anuncio de esta película obtuvo una reacción divida, tal y como las recibió en 2015 el spin-off Better Call Saul. No obstante, incluso luego de haber dejado la vara tan en alto con Breaking Bad, Gilligan demostró que su nueva apuesta con Saul Goodman está totalmente a la altura, precisamente lo mismo que esperamos de El Camino.

Pero es que ¿A Breaking Bad le hacía falta algo? Para muchos fanáticos la curiosidad por saber qué había sido de Jesse debía ser respondida, y finalmente, 6 años después sabemos qué fue de él tras escapar por los pelos en ese último episodio.

El Camino es ese epílogo (necesario o no) que de alguna forma complementa la historia como en su momento lo hizo la película de Twin Peaks: Fire Walk with Me. Sin embargo, a veces saciar la curiosidad y matar los finales abiertos puede ser una jugada en contra.

El Camino (2019)

Tal y como lo demuestra también en Better Call Saul, Vince Gilligan tiene un estilo de dirección fijado que ha utilizado en todo lo relacionado con la serie principal. De ángulos rebuscados y composición peculiar, El Camino tiene la misma esencia visual de Breaking Bad. Pero, por otro lado, incluso cuando el guion de pocas líneas encaja perfectamente con la serie, el desarrollo de Jesse a veces parece quedarse corto para justificar una película. Si nos quedamos con esta producción como una suerte de episodios extras, sin duda marcha mucho mejor.

Durante las 5 temporadas de la serie, el cambio de Jesse es notable. Su personaje ha madurado y es evidente en su rostro. Las torturas y el daño psicológico por el que atravesó mientras era un esclavo de Todd, dejó marcas. Mientras, por otra mano, seguimos viendo el mismo Jesse Pinkman, con una cumplidora interpretación de Aaron Paul.

Jane y Jesse, El Camino (2019). Netflix.

Nos quedamos con las ganas de ver un poco de Skyler y Walter Jr, pero al menos nos complacen con ciertos flashbacks con Walter, Jane y Mike. Además de breves apariciones de Skinny Pete y Badger. Pero quien se lleva toda la atención como el mejor secundario es sin duda Todd (Jesse Plemons), rompiendo de tanto en tanto con la tensión y dejándonos escenas con un humor bastante oscuro.

En conclusión, El Camino no daña ni un poco el legado de Breaking Bad, pero tampoco es imprescindible, puede ser ese pequeño trozo de historia que para muchos, hacía falta para finalmente dar cierre a una de las mejores series de todos los tiempos.

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