La literatura de vampiros es inmensa, pueden hallar lo mismo historias de horror puro, hasta romances y libros infantiles. Hay mucha literatura de vampiros, pero no toda es buena.

De unos años para acá, cuando los vampiros volvieron a la popularidad, las librerías se abarrotaron de títulos “nuevos” sobre vampiros. Casi todos dirigidos a un público juvenil. Sin embargo, uno en especial resultó, a mi parecer, muy bueno, aunque no tuvo la mercadotecnia de muchos de los demás.

La Historiadora de Elizabeth Kostova, es una oda a los vampiros. Una oda a Drácula. Una oda a Vlad Tepes, el Empalador de Valaquia. Nos lleva de la mano por un viaje fantástico, con mucha historia, misterio y magia.

Amsterdam, Budapest, Sofía, Estambul y otras ciudades que nos llevan en la búsqueda de uno de los mitos más famosos: Vlad Tepes siendo Drácula. No trae la historia de Vlad, como complemento a su búsqueda, todo, dentro de una novela de aventuras con referencias históricas y folclóricas. Y es que el mito de vampiro, va más allá.

La novela empieza con el descubrimiento de un extraño libro y secuestro del profesor Paul y la búsqueda que inicia su hija, que parece paralela a la búsqueda que hizo Paul en su juventud de su profesor de tesis: Bartholomew Rossi. Ésta búsqueda los lleva a los dos de la mano y a través de cartas, por los rincones más mágicos y místicos de Europa, siguiendo cualquier rastro que pueda llevarles a encontrar a esos seres tan queridos.

La Historiadora, además de una novela de vampiros, es detectivesca, de viajes, una novela histórica postmoderna y un thriller histórico. Les recomiendo ampliamente que se den la oportunidad de leerla, es amena, interesante e inquietante.

Comenta en el recuadro