A unos días de que los mexicanos festejáramos más años del Grito de Independencia, y una vez que la euforia y el patriotismo han pasado, me salta la pregunta

¿Cuántos realmente somos patriotas y cuántos patrioteros?

En medio de todo lo que está viviendo este país; los desastres climatológicos, las llamadas reformas estructurales, manifestaciones, paros, marchas y un “grito de independencia” que, en mi opinión fue bastante descolorido; creo que se vivió un festejo un poco contrastante. Hay quienes pensaron que no había mucho que festejar y consideraron una ironía que se reprimiera a quienes luchan por sus derechos desalojando el plantón del Zócalo, en pos de conmemorar precisamente una lucha del pueblo, la más importante diría yo. Por otro lado, tenemos a los que profesan su amor por México y festejan pase lo que pase, esos que aunque la selección de futbol este por los suelos dicen que hay que apoyar a pesar de todo; así es, a pesar de la mediocridad de la que han hecho gala.

Es entonces cuando me pregunto, ¿Hasta dónde se debe festejar o alardear? ¿Hasta dónde hay que apoyar? ¿Cuándo dejamos de ser patriotas y nos volvemos patrioteros? ¿Qué nos hace una cosa u otra?

Para empezar, hay que definir qué es patriota y qué es patriotero:

  • Patriota: Persona que ama a su patria y se esfuerza por lograr su bien.
  • Patriotero: Persona que alardea excesiva e inoportunamente de patriotismo.

En general, la mayoría nos decimos orgullosos de ser mexicanos, nos ponen el himno y lo cantamos a todo pulmón, pero como leímos, ser patriota no es simplemente ponernos un sombrero de charro cantar el Cielito Lindo, comer tacos y gritar ¡VIVA MEXICO CABRONES!

  • Un patriota cuida su país. Sus calles, parques, selvas, playas, etc.
  • El patriotero como se siente muy mexicano, presume su país, pero cuando va a un bosque o una playa tira la basura en cualquier parte sin importar el daño que pueda hacer.
  • Un patriota es el aquel que trata de desempeñar lo mejor posible su trabajo, sabiendo que esto le hace bien a él, a su familia y por ende a su país.
  • El patriotero trata de trabajar las menos horas posibles, llega al trabajo y ya está contando las horas para salir, cuenta los días para el próximo puente o las próximas vacaciones.
  • El patriota participa para mejorar su país; dialoga, investiga, se informa.
  • El patriotero se presta a cualquier movimiento porque le dan el día libre y tiene que desquitarse del sistema sin tener idea de lo qué esta peleando.
  • El patriota tiene una conciencia social y medioambiental que busca inculcar en sus hijos y en su entorno.
  • El patriotero no hace nada en pro de los demás si no ve el beneficio directo para sí. Él no está para dar sino para que le den. Y siempre podemos escuchar su pretexto favorito “Si no lo hacen los demás, ¿Porqué lo tendría que hacer yo? Que lo hagan los demás y ya después de ver que lo hagan lo haré yo”
  • El patriota propone. El patriotero critica.
  • El patriota sabe que todos los países tienen elementos valiosos y está orgulloso de los del suyo, más no por ello deja de reconocer los rezagos que pueda tener, los toma como retos y trata de solucionarlos.
  • El patriotero cree que su país es el mejor sólo porque sí, exhibiendo su ignorancia y falso nacionalismo. Como ejemplo tenemos a aquellos que desprecian todo lo estadounidense al llamarlo despectivamente “gringo.”
  • El patriota festeja pero investiga, lee y aprende sobre la historia y cultura de su país.
  • El patriotero se emborracha, grita, alardea, busca llamar la atención dejando ver su complejo de inferioridad; además de dejar el lugar del festejo hecho un chiquero. Y obviamente si se le pregunta no tiene ni idea de lo que está festejando.
  • El patriota comparte con familiares y amigos, pasando el tiempo libre con ellos, ya sea en una feria, museo, concierto, etc. porque sabe que la diversión y el arte son importantes, tanto como la educación.
  • El patriotero se tira en un sillón y/o busca a “los cuates” para beber cerveza y ver el “fut”. Si al paso del tiempo sus hijos caen en drogas, abandonan la escuela o resultan embarazadas, dirá que éstos fallaron, que les salieron “defectuosos”.
  • El patriota procura aprender algo todos los días.
  • El patriotero no tiene interés de aprender ni superarse; “¿Para que?, si nada va a cambiar”.
  • El patriota sabe que el trabajo es la base del progreso social.
  • El patriotero cree que progreso significa que el peso gane unos centavos frente al dólar y que la selección nacional de fútbol algún día gane un mundial.
  • El patriota acepta su responsabilidad social y no se presta a la corrupción. Tiene iniciativa. Por ejemplo, si ve que falta seguridad en su colonia, hace una junta vecinal y busca soluciones al problema. Si la colonia se inunda, hace junto con los vecinos alguna campaña ambiental.
  • El patriotero es corrupto y nepotista por naturaleza. Culpa al gobierno de todo lo que “debiera hacer” y no hace, pero él no mueve un dedo, sólo se queja y se queja de que “papá gobierno” no hace nada y lo único que hace es estirar la mano y recibir dádivas. Si las calles de su colonia se inundan se queja, pero se le olvida que tira basura en su propia calle o en la de los demás.

El patriota quiere el bien de su país. Es honrado, trabajador y responsable. Se toma el tiempo de hacer un poco más de lo que le toca en pro del bienestar común

Al patriotero lo único que le importa es “la peda” disfrazada de festejo por su país y su dosis de enajenación y evasión. No se pierde los partidos de la selección y festeja la mediocridad pensando que exigir resultados a los jugadores significa no apoyarlos. Es flojo y comodino por naturaleza. Grita “Viva México Cabrones” a todo pulmón, pero no sabe ni quienes son los personajes a los que se menciona en la conmemoración del Grito de Independencia. Coloca banderas en su casa, en su coche, en la oficina… Pero ni siquiera sabe lo que representan los colores de la Bandera y el Escudo Nacional.

Así que dime… ¿Tú eres Patriota o patriotero?

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