Ya sé que es mi culpa, entiendo bien que no hay nadie más a quien culpar porque mis sentimientos los controlo únicamente yo. Me queda más que claro que malinterprete tus palabras y la forma en que sostenías mis manos entre las tuyas, creí que eso que hacíamos cada noche entre tus sabanas significaba algo, aunque claro, era escondidos, deprisa, pues nadie debía vernos, nadie debía saber.

Entiendo mi atracción por los amores fatales, trágicos, por esos donde no existe el final feliz; esos amores donde cada caricia es una despedida y los besos son roces vacíos sin ningún compromiso de por medio. Aquí la culpa es de mi imaginación, de mis ilusiones que nacieron del brillo de tus ojos y de mi mente que empezó a trabajar sólo por haber visto tu sonrisa, porque cada estimulo alimentaba algo de mí, algo que sólo existía entre las sombras.

Calma, no pasa nada, yo misma fui la que abrió puertas y ventanas cuando debieron permanecer cerradas, pero es que hay sentimientos que no tocan a la puerta, sólo entran y arrasan con todo a su pasó, como huracanes, sacuden todo y no dejan un sólo cuadro en la pared. Perturban en cada rincón de la vida y el alma y eso paso cuando te escuche reír, “sólo amigos” decías y “sólo amigos” repetí.

En algún momento entre el conocerte y el saber todo de ti, desde como te gusta el café hasta la historia detrás de la pequeña cicatriz de tu barbilla, me enamoré como se enamoran los locos, sin medida. Y acepto que mentí “sólo amigos” nunca fue suficiente, pero era demasiado tarde para correr, pues tú tenías ganas y yo tenía lo que necesitabas más no lo que querías.

Te dije amor, la cosa más torpe porque no era lo que buscabas escuchar, es por eso que hoy aquí se queda la loca que te ama, la que todo perdona, la que cayó entre tus brazos, la que desea darte lo que nunca has tenido, tu apoyo y la que todo este tiempo te ha sido fiel. La que creyó que tú sentirías lo mismo, que eras el indicado y conserva secretamente la esperanza aunque sabe que es fantasía, pues creí que eras tú y cómo en todo lo demás me equivoque.

COMPARTE en:
MsIpRamz
Psicóloga, comunicologa, escritora de microcuentos y otros debrayes, consejera, twittera y algo geek (dicen por ahí).

1 Comentario

  1. Hoy escribo de la manera mas cobarde. Anónima mente y sin ganas de que sepas quién soy ¿porqué lo hago? Por que no soy libre. Suena ridículo que justo por este lugar que representa la libertad de expresión de nuestra era busque un pequeño espacio para expresarme y que mis cadenas no se enteren de esto pero esta es mi manera de salir adelante por hoy.

    Hoy resulta que las ganas no están conmigo y es que de tanto en tanto me gana el peso de cargar con mis propias celdas de repente se vuelve insostenible y es ahí cuando necesito hablar y sentir que puedo hacerlo y un día escapar pero no se si me atreva a hacerlo tal vez ya no sabría vivir así, libre.

    Espero que sepas de mi pero no me emociono pues yo se que nones el tiempo ni el lugar pero así es el universo sólo da una oportunidad y si no eres lo suficientemente valiente para tomarla seguro se va.

    Ya estoy mejor, en serio. Necesitaba estar y eso hice.

Comenta en el recuadro