Esta segunda entrega de Animales Fantásticos, Los Crímenes de Grindelwald vino con muchísimo contenido relevante para la saga original de Harry Potter, y sin duda ese es uno de sus mayores puntos a favor. Un montón de detalles interesantes y varios rumores que finalmente se confirmaron en la pantalla grande.

Al igual que con la primera parte, J.K. Rowling volvió al papel de guionista para oficialmente aclarar ciertos detalles sobre algunas subtramas de la saga. Desde la relación entre Dumbledore y Grindelwald, hasta la verdadera naturaleza de Nagini.

David Yates continúa como director, cargo que asumió desde la película de La Orden del Fénix, e igualmente Steve Kloves, David Heyman y Lionel Wigram, quienes han formado parte importante de la producción de la historia del niño que vivió, continúan empeñados con la recreación del mundo mágico.

La primera entrega de Animales Fantásticos, complació a muchos, sirvió como introducción a los nuevos personajes, criaturas y contexto de la época. No tocó tantos temas directamente relacionados con la saga inicial, pero sin duda cumplió con entretener y envolvernos en esa mágica historia. Ahora, Los Crímenes de Grindelwald, sí llevaron las referencias a otro nivel.

De vuelta a Hogwarts

Por supuesto que en alguna entrega de esta nueva saga tenía que aparecer Hogwarts, y aquí la tenemos, porque lo cierto es que las escenas en la Escuela de Magia y Hechicería donde todo inició, siempre se sienten especiales. El viejo truco de apelar a la nostalgia, pero por más evidente que sea, pocas veces falla.

Por instantes nos retrocedemos a La Piedra Filosofal y La Cámara Secreta con aquel revuelo entre los pasillos, incluso nos vamos hasta una de las escenas más memorables de El Prisionero de Azkaban, el momento de enfrentar al Boggart del armario en la clase de Defensa contra las Artes Oscuras, pero esta vez, en lugar de Lupin, el profesor no es otro sino el propio Albus Dumbledore, años antes de ser director.

La recreación de esa escena casi pudiera sentirse algo artificial, pero el temor de Newt, tan ocurrente como el de Neville Longbottom, y la misteriosa forma que toma el miedo de Leta Lestrange, le imparte esa misma sensación de diversión relevada por el desconcierto que una vez nos daría esa forma de luna llena ante Remus, justo antes del Riddikulus.

Dumbledore y Leta Lestrange

Por otra parte, la breve aparición de la profesora McGonagall reafirma el nostálgico fan service, pero esta vez, sin mucho sentido, puesto que según la línea cronológica ofrecida por la propia J. K. Rowling, para esa época, de acuerdo a las fechas, esta ni siquiera había nacido. McGonagall fue sencillamente un elemento para sacarnos una sonrisa al reconocerla nuevamente en Hogwarts, porque luego de tratar de coordinar la cronología histórica de cada parte, su aparición carece de ningún otro sentido.

Y no olvidemos una de las escenas finales, en los puentes de Hogwarts, justo en el momento en el que Dumbledore toma su decisión sobre Grindelwald. Quizás el mismo lugar donde, muchos años después, Harry acabaría con una de las más codiciadas reliquias de la muerte, la misma que en algún momento significó un vínculo entre Gellert y Albus.

Dumbledore y Grindelwald

Un aspecto que quizá faltó un poco desarrollar en la primera entrega, en Los Crímenes de Grindelwald se profundiza mucho más. La visión de Gellert y sus motivos “por un bien mayor”, el lema que él y el mismo Albus adoptaron desde jóvenes.

Los objetivos de Grindelwald no son exactamente los mismos que tendría Tom Riddle años después, su obsesión no es la pureza de la sangre, sino el poder y la superioridad de todos los magos ante los muggles o no-maj, dejando en evidencia de lo que son capaces de hacer, al exponer sus objetivos con un memorable discurso que nos recordaría a una particular figura de la Segunda Guerra Mundial. Una escena con la que Johnny Depp nos termina de comprar con la sobriedad de su interpretación, pero sigue siendo una lástima el diseño de su personaje.

Gellert Grindelwald (Johnny Depp)

Por otro lado, la vuelta de Dumbledore es sin duda una de las más relevantes y acertadas, además. La interpretación de Jude Law quedó como anillo al dedo, sabiendo darle esa sentida presencia que en su momento también le dieron Richard Harris y Michael Gambon, sin necesidad de mucho palabreo.

Pero a diferencia de McGonagall, su regreso no sólo significa nostalgia, la entrada del personaje de Dumbledore va ligado al desarrollo de una de las historias más interesantes de los libros, y de la cual no supimos demasiado, su relación con Grindelwald.

Otra significativa escena fue la del Espejo de Oesed, para terminar de contextualizar lo cercano de la relación entre Albus y Gellert, además de la razón por la que se rehúsan a enfrentarse. Y aunque quizá no toquen demasiado su pasado junto a los hermanos Dumbledore (Abeforth y Ariana), el duelo entre dos de los magos más poderosos de todos los tiempos, parece inevitable mostrarlo en pantalla. Sin duda una escena prometedora que por sí sola ya justifica un poco la existencia de esta nueva saga.

Dumbledore y Grindelwald en el Espejo de Oesed

Profundidad y varios enfoques

Una notable diferencia entre Animales Fantásticos y Dónde Encontrarlos con Los Crímenes de Grindelwald, es el enfoque relativamente disperso de esta segunda entrega. Mientras que en la primera, la trama fue bastante lineal, con esta se despegaron un poco más de la introducción y adjuntaron diversas subtramas que ayudaron a desarrollar no sólo lo planteado en su predecesora, sino también en todo el universo de Harry Potter, entre ellas, la historia de Leta Lestrange. Eso anudado a las apariciones de Nicholas Flamel e incluso Fawkes.

Así como la primera nos hizo rememorar un poco la caza de brujas con la trama de Credence, esta se enfocó más en recordarnos la Segunda Guerra Mundial. Maneja una retórica más profunda con alusión al tema sociopolítico del momento, un tópico bastante ligado al desarrollo de Grindelwald. Así como también la manipulación que este cometía con las mentes más dispersas y frágiles, tal y como hace con Queenie.

En esta ocasión, el personaje de Eddie Redmayne (Newt Scamander) cede un poco el protagonismo para desarrollar otras subtramas, pero no sin antes desenvolver un poco el paso de Newt por Hogwarts, y así lograr entender mejor su papel y personalidad.

Newt Scamander

La historia de Nagini

Si bien siempre existieron rumores y teorías conspirativas de los fans, hasta el momento, J.K. Rowling nunca había mencionado la verdadera naturaleza de Nagini, la serpiente de Lord Voldemort que conocimos en El Cáliz de Fuego. Se trata de una importante conexión con la saga de Harry Potter, debido a que, conforme a lo que suceda con el desarrollo de Nagini como personaje en Animales Fantásticos, la serpiente tomará nuevas capas en las películas anteriores.

Nagini

Un tema un poco controversial, puesto que para muchos, fue sólo un truco que Rowling se acaba de sacar bajo la manga, incluso cuando la escritora afirma que siempre lo imaginó así, pero lo había dejado de manera muy sugestiva para la perspectiva de cada lector, igualmente con las películas.

Lo cierto es que Nagini es una maledictus, una mujer con la capacidad de convertirse en serpiente a gusto, pero, con el pasar de los años, esta maldición hereditaria de madre a hija, la hará permanecer como serpiente hasta su muerte, sin poder volver a su forma humana. Hasta ahora su personaje no parece muy ligado a la maldad, habrá que esperar las próximas entregas para atar los cabos restantes y ver cómo llegó hasta las manos de Tom Ryddle y convertirse en un horrocrux. Por ahora todo indica que el destino de Credence pudiera estar envuelto en esta trama.

Nagini y Credence

Efectos especiales y banda sonora

Algo que sin duda Animales Fantásticos no heredó de las ocho películas de Harry Potter, fueron los efectos especiales. El uso del CGI, sobre todo en las criaturas, se sigue viendo bastante extraño en más de una ocasión, un aspecto que lamentablemente descoloca bastante del contexto de la escena.

Los Crímenes de Grindelwald. Matagot criaturas

Mientras la música, hecha por James Newton Howard aunque ciertas composiciones destacan, ninguna pasa a ser realmente memorable, la mayor parte de la banda sonora no hace más que brindar un acompañamiento absolutamente efectivo, pero bastante genérico.

En conclusión, Los Crímenes de Grindelwald supo profundizar en varios tópicos que enriquecen la historia de Animales Fantásticos y también el mundo de Harry Potter, además de lograr el sentido de nostalgia. Sin embargo, aun queda mucho por mejorar, y esperemos que la siguiente entrega lo haga.

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