Hoy por hoy la red social más usada; su estilo libre, breve, conciso, logró atrapar en cuestión de muy poco tiempo a más adeptos que Facebook en sus mejores tiempos. Twitter, que con su llamativo loguito de un ave, sus 140 caracteres, sus biografías cortas y sus miles de posibilidades, es además de una eficaz herramienta de comunicación, un arma psicológica que bien utilizada puede hacer un daño muy bien medido.

¿Creen que exagero?, es muy simple; usted acaba de explotar por algo, acaban de dejarlo plantado, ha tenido una pelea de dimensiones épicas y por supuesto lo más fácil, es tomar el celular y descargar toda tu ira contenida en los 140 caracteres que twitter pone a tu disposición. El resultado es aún más funesto, que si su rabia hubiera sido sacada de su cuerpo a modo de grito y contra esa persona que supo sacarlo de sus casillas ¿por qué?, es muy simple, esa persona que originó su nefasto sentimiento (lógicamente tiene twitter, de lo contrario no tendría sentido), además de leer el mensaje a modo de indirecta, sentir como si sobre su cabeza cayera una muy buena imitación de la bomba de Hiroshima y experimentar diferentes tipos de sensaciones (dependiendo del tipo y tamaño de la indirecta), debe lidiar con las preguntas incómodas que sus seguidores y ella tienen en común; si, esas preguntas del tipo ‘¿pasó algo?’ ‘¿todo bien con xxxx?’ ‘¡¡uyy ¿de qué me perdí?’ y similares. Adicional puede sumarle que aquellos que disfrutan con el caos y el dolor ajeno, empiezan con sus marcas de favorito y retweets de ocasión, para que el efecto de hongo gigante acaecido tras la explosión de hidrógeno, se vea aún más repotenciado, y por salud mental de quien se sienta identificado leyendo esta entrada, omitiré hablar de lo que sucede cuando alguien tiene la buena idea de darle respuesta al tweet que puede tenerlo al borde de las lágrimas.

Para mayor comodidad del usuario, twitter viene con la eficaz y buena opción de colocar una imagen y hasta registrar la ubicación desde donde se originan los tweets. No hace falta describir si una indirecta, ya de por si poderosa, viene acompañada de una imagen de refuerzo, como para que el efecto sea aún más agradable y la sensación más duradera.

Pero amigos, no me malentiendan, el problema no está en twitter, que como red social y herramienta, es una de las más útiles que he conocido; el problema radica en que como usuarios hacemos un pésimo uso de las herramientas que la tecnología pone a nuestra disposición, y así como en la vida real en la cual muchas veces no pensamos antes de hablar, debemos aplicarlo y pensar un poco antes de twittear. Y de la misma forma, como en la vida se invita a ser felices y tener palabras más positivas y afectuosas, de ese mismo modo, yo los invito a que hagamos de las redes sociales y en particular de twitter, un espacio lleno de cosas más agradables que esas dañinas indirectas.

Y no lo duden, ni por un segundo, esta también es una indirecta.

Comenta en el recuadro