Nota: Este artículo no pretende desacreditar, ni apoyar una práctica de adivinación; solo intenta presentarla objetivamente. La posición de quien escribe es que científicamente no existe manera de conocer o adivinar el futuro de una persona.

Vivimos en una era de adelantos tecnológicos que nos permiten tener acceso a una gran cantidad de información de manera más fácil que hace un par de décadas atrás, podría decirse que debido a esto no hay excusas para ser supersticiosos o creer en cosas extraordinarias como la magia o la adivinación.

También ocurre que muchas veces estamos tan envueltos en el día a día, el estrés del trabajo, las obligaciones familiares y otras eventualidades que de pronto pareciera que no encontramos la solución a nuestros problemas. Y muchas veces en la desesperación o incluso por simple curiosidad decidimos probar con algún método alternativo o incluso esotérico para comprender y enfrentar esa situaciones de la vida que pareciera que no podemos controlar. Y es así como algunos recurren a la lectura de cartas.

Se le llama cartomancia a la adivinación que se realiza a través de la tirada o lectura de barajas, estas pueden ser naipes normales (como la baraja española) o hechos especialmente para este fin (por ejemplo el Tarot). El objetivo es conocer el futuro del consultante a través de predicciones o augurios. También se emplean para “analizar” hechos pasados, comprender el presente, interpretar sueños o entender estados de ánimo.

Se dice que la persona que realiza la tirada de la baraja las interpreta a través de la lectura de los arquetipos, números o figuras impresos, lee lo que las cartas le dicen al consultante, por lo que generalmente se le llama “lector”.

El tarot es una baraja de naipes que data de la edad media, se estima que se originó en el siglo XIV en Italia, aunque las barajas más antiguas conservadas hasta nuestros días son del siglo XV y pertenecieron a Filippo María Visconti duque de Milán. Originalmente era un juego de naipes donde cada carta tenía un valor y la de mayor valor ganaba la partida, el juego fue muy popular en la época y se extendió por buena parte de Europa.

Es hasta el siglo XVIII que diferentes ocultistas relacionan la baraja del Tarot con la cábala, la numerología y la astrología; así como con los cultos europeos precristianos y con la simbología mágica del antiguo Egipto, dándole una interpretación distinta y utilizándola como un instrumento de adivinación. Se le atribuye al ocultista francés Jean-Baptiste Alliette la creación del tarot esotérico, aunque la versión más conocida hoy día es el Raider-Wait de 1910.

La baraja del tarot se compone de 78 cartas llamadas arcanos: 22 arcanos mayores o triunfos y 56 arcanos menores que se dividen en 4 palos que representan la estructura feudal (14 espadas – la nobleza-, 14 bastos – los campesinos- , 14 copas – el clero-  y 14 oros –los comerciantes-).

Tradicionalmente se dice que las espadas representan el pensamiento; los bastos a la vida, las copas son los sentimientos y los oros las cosas materiales.

La lectura del tarot se llama tirada, una tirada es la forma en que las cartas son acomodadas para su lectura. Existen infinidad de tiradas, en cada una se utilizan diferentes cantidades de cartas; el lector puede interpretarlo de acuerdo al significado que tradicionalmente se le da a cada carta (valor arquetípico) o bien de acuerdo a una interpretación aleatoria.

Algunas personas creen que ciertas fuerzas espirituales son las que guían la lectura; o bien que la simbología de la baraja entra en una conciencia colectiva al reproducir arquetipos universales.

Los arquetipos son imágenes (oníricas o fantásticas) universalmente conocidas por estar relacionadas a motivos religiosos, mitos o leyendas. Son imágenes ancestrales que se encuentran grabadas en el inconsciente colectivo.

En el siglo XX el psiquiatra suizo Carl Jung plantea una sincronía entre las imágenes de tarot con los fundamentos arquetípicos que proponía en sus estudios; aunque fueron sus discípulos los que ahondaron más en el tema; basados en el principio de sincronicidad junguiano afirman que el ser humano es capaz de intuir pasado, presente y futuro en una tirada del tarot sirviendo los arcanos como representaciones simbólicas-arquetípicas.

Y a ti ¿Te gustaría que te leyeran el tarot? ¿Sientes curiosidad? ¿Crees en la adivinación? ¡Comparte tu opinión con nosotros!

COMPARTE en:
Miguel Pérez
Miguel Pérez, profesional del comercio exterior subempleado con una malsana obsesión por ser escritor. Ensayista, narrador y cuentero totalmente desconocido y parcialmente deslactosado. Escribe en su blog Gegenverfrendungs-Effectk (http://www.en-el-divan.blogspot.mx/) desde 2005. Ha colaborado en varias revistas electrónicas.

Comenta en el recuadro