No cabe duda que lo peor que le puede seguir sucediendo al país es tener un representante del poder ejecutivo tan fuera de sí y leyendo guiones como si se tratara de una novela de dimes y diretes, lo anterior basado en la tan mencionada “invitación” al candidato presidencial por el partido republicano de los EE.UU. Donald Trump, y que “dicen” también fue extensiva a la candidata demócrata Hillary Clinton.

Desde mi óptica las invitaciones, conferencias de prensa y anexas desde un punto de vista diplomático (SÓLO DESDE ESE PUNTO DE VISTA), no está errado (sólo si hubiera sucedido en ese ámbito), sin embargo, una vez más se demuestra que la falta de pericia, habilidad política, pero ante todo una cantidad de errores sumamente perceptibles convirtió la visita en un desastre y queda asentado que un cúmulo de asesores, un gabinete y demás, no representan nada para la opinión de alguien sin carácter, sin temple, y sobre todo firmeza.

Desde la respuesta por “TW” del citado precandidato se pierde toda formalidad y todo plan de respuesta, porque hasta la misma presidencia tuvo que retractarse y responder vía “TW”, para seguir con la quema ¿a quién se le ocurrió que era buen momento para decidir hacerlo antes de su “relanzamiento” en Arizona?, ¿por qué pensaron que era “brillante” hacerlo a un par de días del desastre de su informe de gobierno?, ¿quién dijo que le debía dar un trato de jefe de estado?

Es increíble que todo el aparato gubernamental se haya tenido que mover de manera express para tenderle la mesa, la casa presidencial y no obstante una conferencia de prensa donde recalcó enfrente de toda la sociedad y del aparato gubernamental sus ínfimas propuestas, y el gobierno federal tal cual es (gris) opto por hacer silencio y según sus dichos “ser diplomático” y decirlo en “privado”.

Desconozco si sea una falta de pericia, tacto, y tal vez hasta amarillista y alarmante como diversos medios suelen extenderlo al infinito y más allá, lo que si no puede hacerse es ser un agachón, y hacer como si no pasara nada, y peor aún que se insista en líneas sosas y faltas de tacto tal y como demostró su guion cuando fue entrevistado por la noche por Denise Maerker y que se dedicó a sólo decir “que hizo lo que debió haber hecho” (lo que quiera significar eso), y no responder ni uno solo de los cuestionamientos, mismo caso de Claudia Ruiz (Secretaria de Relaciones Exteriores) en el programa de Adela, donde parecía que se tatuaron hasta la médula el mismo guion, los mismos párrafos, y la misma estructura de mirada y simplemente esquivar lo que se preguntaba.

Y para acabar de dar una estocada más al vilipendiado poder ejecutivo, por la noche Trump dijo: “México aún no lo sabe, pero ellos pagarán por el muro…”, increíble pero cierto que en su misma cara le restregó que es menos que insignificante para él y toda su política de odio, exclusión y terror antiinmigrante.

Y como cereza del pastel, su supuesto gabinete y encargado de la política interna la Secretaria de Gobernación dijo: “invitación era necesaria para hacerle ver sus inconsistencias…”, más estúpida no puede ser la gente que gobierna este país, parece que la única que estuvo en desacuerdo y parece indicar que sale del gabinete es la citada Ruiz Massieu, aún y cuando haya seguido al pie de la letra el “las cosas buenas no se cuentan, pero cuentan mucho”.

Peculiaridad

La puesta en escena del Informe Presidencial sólo muestra que el circo mediático es parte fundamental de aparentar lo que no es el país y el círculo del poder se regordea tratando de no hundirse más.

Comenta en el recuadro