Lávate las manos, ve a hacer la compra, haz los deberes, sé bueno con la familia, hazle caso a tus padres, ve a los domingos a misa, sigue las reglas que te hemos enseñado, no salgas del patrón, haz caso y todo saldrá bien. Así se repite una y otra vez el ciclo de los padres y sus hijos, del deber y de las órdenes premeditadas, pero ¿Qué pasa cuándo el niño tiene sus propias elecciones?

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Reescribiendo su destino

Tener 12 años suele ser considerado como un limbo temporal, por un lado no eres niño  ni eres adolescente, tienes decisiones de cara a un gran conjunto de cambios pero no sabes cómo actuar, tus padres o superiores te dicen cómo pero cuestionas al máximo y sólo quieres seguir tu intuición. Moonrise Kingdom se enfoca en ello y en mucho más.

Estrenada en 2012 y de la mano de Wes Anderson, la historia nos muestra la huida de dos niños en medio de una isla de Inglaterra en 1965, uno de ellos es huérfano (Sam Shakusky) y cuenta con las habilidades que ha aprendido como scout, junto a él lo sigue Suzy Bishop, una chica que se pelea con las niñas de su edad, que contraria al sistema y que observa todo desde sus visores.

Ambos creen saber que quieren para sus vidas y huyen de las decisiones de un mundo que no los entiende, Suzy, harta de las decisiones arbitrarias de sus padres y del patrón excesivo de sus hermanos y Sam al margen de sus compañeros por ser considerado distinto, aprendiendo al llevar el duelo de no tener padres.

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Tanto Sam como Suzy entienden la ausencia y los silencios de cada uno, critican al mundo de los adultos pero lo replican a su propio modo, quieren hallar respuestas por su propia cuenta, la intuición resulta clave.

Anderson además crea una cinta con un ritmo uniforme y ante todo, una personalidad siempre presente, aquí hay un universo con sus propias reglas, la lógica la lleva los niños, pueden recrear desde una especie de pseudo-western entre ellos para sobrevivir, hasta una batalla campal al mero estilo de 300.

Al final, termina siendo un tributo a esa visión de un niño con sus propias reglas, a retar a la realidad bajo el control excesivo de los adultos y sobre todo ante una visión particular, que suelen tener cada uno de los protagonistas.

Más que recomendada, además tienden haber algunas referencias a otras obras de Anderson tal como Fantastic Mr. Fox.

Nos vemos en la próxima.

@Chdnk

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