Estamos a un par de días para que se realicen las marchas en defensa de la familia que el auto denominado Frente Nacional por la Familia ha convocado. Esta manifestación tiene como objetivo exigir que la iniciativa sobre el matrimonio igualitario emanada del ejecutivo sea rechazada en el legislativo.

Esta iniciativa otorga el reconocimiento jurídico a los matrimonios entre personas del mismo sexo a nivel federal (mismo que ya fue dado por la SCJN), lo que garantiza los derechos que la ley otorga a cualquier matrimonio, entre ellos el de formar una familia protegida por el estado.

A la Iglesia católica y otras denominaciones cristianas establecidas en el país, así como al ala más conservadora de los empresarios del país (íntimos aliados – secuaces del episcopado mexicano) están furiosos con esta propuesta y están llamando a manifestarse en contra.

En principio diría que ellos puede pensar lo que quieran y que pueden manifestarse pues es una garantía constitucional para todos. Pero estos señores están convocando a manifestarse con base en mentiras y con una intromisión directa de la cúpula del catolicismo en el quehacer jurídico del país, violando así el principio del estado laico que fundamenta este país.

Quizá lo más grave es que estás manifestaciones pretenden NEGAR UN DERECHO a un sector de la población, olvidándose que las creencias no deben de ser ley. Olvidan que el estado debe velar por el bienestar de TODOS los ciudadanos. Pasan por alto que el modelo familiar (que erróneamente llaman familia natural) es sólo un constructo social, que es sólo uno de los 11 modelos de familia que se reconocen en el país y que todos deben de tener los mismos derechos.

Quizá lo más nefasto de esta convocatoria son las mentiras en las que se basan para llamar a manifestarse:

  • Que la iniciativa pretende que cualquier hombre que se sienta mujer pueda entrar al baño de mujeres. Falso, la identidad de genero no se incluye dentro de la iniciativa.
  • Que a los niños desde preescolar se les vista con ropas características del sexo opuesto para que ellos decidan si quieren ser niños o niñas. A parte de falso, ridículo. Nuevamente, la iniciativa NO trata sobre la identidad de genero.
  • Que se gasten los impuestos en anuncios de radio y televisión en contra de la familia. A parte de disparatado ¿Qué se gana con eso? Los gobiernos en sus tres niveles deciden como gastar su presupuesto de difusión y sabrán en que áreas hacerlo. Yo preferiría ver anuncios por la equidad en lugar de los de autopistas mal hechas e inconclusas ¿Ustedes?
  • Que se haga legal que una niña desde los trece años tenga una relación con un adulto. Esto es terrible, con un conocimiento básico de nuestras leyes sabemos que esto está tipificado como delito y el delito no puede ser avalado por las leyes.
  • Que los adolescentes puedan realizarse exámenes médicos y recibir tratamientos sin el consentimiento de los padres. No es así, la iniciativa gira en torno a un contrato civil, la salud sexual y reproductiva de los menores de edad está en manos de los padres (y en muchos casos, malamente). El estado brinda servicios públicos a toda la población y habría que alentar a los adolescentes a acercarse para asesorarse en métodos anticonceptivos y prevención de enfermedades de transmisión sexual. El conflicto de identidad sexual y el tratamiento para cambio de sexo NO son parte de los servicios de salud publica en este país.

Es muy grave que se utilice la mentira para desinformar a los demás. Que se escuden en un discurso meramente eclesiástico para defender una violación a los derechos de los demás.

Pero me resulta más grave aún la intromisión de la iglesia para manipular a su conveniencia las leyes de este país, la CNDH y el CONAPRED se han visto lentos para sancionar a esta institución.

La iniciativa es de las pocas, muy pocas cosas plausibles de este gobierno (que se está colgando de la lucha de varias ONGs por los derechos LGBTTI que se han enfrentado al aparato burocrático para ser escuchados es harina de otro costal). Es extender los derechos del contrato matrimonial a más modelos familiares.

Este es un asunto de derechos civiles, nada tiene que ver con las creencias y los rituales retrogradas de la institución eclesiástica, que siguen ahí y que no se ven afectados por esta iniciativa.

Su lema “No se metan con mis hijos” me causa risa. Nadie se mete con sus hijos, pero el Fente Nacional por la Familia sí pretende meterse en la formación de los hijos de los demás.

#NoTeMetasConMisHijos
#NoTeMetasConMisHijos

Creo que es tiempo de velar por las familias, por todos los modelos familiares, de generar una sociedad incluyente, respetuosa, tolerante y libre. Las sociedades evolucionan y una cultura de plenos derechos debe de ser un objetivo común.

Los tiempos cambian y en un par de décadas, si participas en esas marchas sentiras vergüenza de haber apoyado el sinsentido, el odio, la intolerancia. Te sentirás ridículo por haber marchado en contra de un derecho.

7 Comentarios

  1. Simpre me a molestado las etiquetas y eso de nombrar LGBTTI se me hace tan corto y limitado, cada quien es diferente e individual de sentir, amar, pensar y hasta coger y ya! Para que etiquetar manias y preferencias si es tan universal todo!

    • Hola Toño, gracias por comentar. Yo tampoco comprendía el porque la insistencia en la denominación hasta que platicando con un amigo activista me hizo notar la necesidad de hacer visible a la diversidad y esto para hacerlo “sonoro” sólo se puede lograr a través de esta estas definiciones. Creo que el punto en el que todos deberíamos fijarnos ahora es en la pretensión de los grupos conservadores de negar derechos igualitarios a las personas con una orientación sexual distinta y la descarada intromisión del episcopado mexicano en el quehacer jurídico del país. Abrazos querido.

  2. Sólo una aclaración, el tema está muy bien desarrollado, sólo que no es iniciativa del Ejecutivo, es un criterio de la SCJN del que el presidente EPN se colgó casi un año después, y sus políticas públicas en materia de equidad se quedaron en discurso.

  3. Supongo que la primera familia humana sobre el planeta apareció cuando una madre y su cría se unieron a otras personas para vivir juntos y protegerse mutuamente, bien pudo haberse incluido al progenitor del menor dentro de ese grupo, o quizás no; o también otros más cohabitaban. El núcleo básico de una familia nace para que dos o más mayores cuiden de ellos mismos y de uno o más menores, alguno tiene la tarea de fecundar y otro la de reproducir. Si un adulto fallece otro le sustituye en la crianza; luego se agregan más elementos y aparece el clan. El armado de todo esto no siempre permitió numerar la composición exacta de hembras o machos en el conjunto, pero la necesidad de cuidarse unos con otros siempre estuvo presente para generar esta organización básica.
    Cuando la sociedad se hizo más compleja apareció la religión y los Dioses-hombres debieron reflejarse en los grupos sociales; se necesitó su semejanza con el humano para ser comprendidos y a partir de comparaciones idealizadas construir los conceptos con que regirlos en busca de una convivencia justa para todos. Hoy tal modelo comienza a agotarse.
    Nuestro tiempo actual necesita conceptos actualizados del núcleo familiar básico que aseguren un buen desarrollo a las generaciones subsiguientes, la cantidad de habitantes sobre el planeta más la escases de recursos en economías cada vez más débiles, exigen estrategias diferentes para las sociedades del futuro y es entonces cuando se deben re-crear las ideas moralistas de la familia para hacerla acorde a sus nuevas necesidades; viene siendo cosa de supervivencia, no de Fe.

Comenta en el recuadro