Como de seguro ya sabrán, The Cursed Child se trata de un guión destinado principalmente para una obra de teatro. Escrito por el dramaturgo Jack Thorne. Sin embargo, fue autorizado por la misma J.K. Rowling como la 8va, y última –supuestamente- entrega de Harry Potter. Con esto, Rowling asegura que la historia del famoso mago con cicatriz en forma de rayo concluye definitivamente con todo lo expuesto en The Cursed Child.

¿De qué se trata The Cursed Child?

Empecemos señalando que el libro inicia inmediatamente donde culminó Las Reliquias de la Muerte, tanto el libro, como la última película de la saga. 19 años después de la Batalla de Hogwarts.

Desde el principio The Cursed Child tiene esa misma sensación de emoción que generan los primeros libros, pero es algo que lamentablemente cambia pronto. La verdad es que, mientras más avanza la trama, más extraño resulta todo, dando la impresión de estar leyendo un fanfic bastante irreal.

¿Irreal y poco creíble en qué sentido? La trama en sí parece un despropósito total, y definitivamente una historia para nada convincente. En cuanto a estructura se queda cortísimo, poco más de 200 páginas no son suficientes para ejecutar  como se debe todo lo que se quiere en The Cursed Child. Sin embargo, recordemos que se trata de una obra de teatro. Viéndolo únicamente desde esa perspectiva la cosa toma un mejor sabor, algo no tan serio y más desligado a la historia como tal. Pero como ya sabemos, según Rowling, querámoslo o no, supuestamente esta historia es una continuación oficial de aquello que ya conocíamos. Aun así, es algo que tal vez muchos no terminemos de aceptar, sobre todo por el hecho de que quizás confirmar este libro como tal se trate más que todo de mercadeo y publicidad, tomando en cuenta que, aunque Rowling colaboró directamente en su realización, no fue escrito por ella misma. The Cursed Child puede fácilmente funcionar en el teatro, como una obra desligada. El error está en confirmarla como “la octava historia”.

Con respecto a los personajes, pues, a muchos ya los conocíamos, Harry, Ron, Hermione, Ginny, Draco, McGonagall… sin embargo, aquí todos parecen desconocidos, todos tienen un tono distinto a lo que fueron en los libros y películas de la saga. Casi parece que se trataran de otros personajes completamente distintos, por más que compartan nombres. En cuanto a los nuevos… finalmente conocemos mejor a la segunda generación, Albus Severus, Scorpius Malfoy (hijo de Draco), Rose Weasley-Granger, y otro nuevo agregado que termina siendo una tremenda sorpresa, y no una muy complaciente a decir verdad. Lástima que todavía se sigue dejando por fuera a James Sirius (el primogénito de Harry y Ginny).

Este tema con los personajes es sin duda uno de los puntos desfavorables más grandes que tiene The Cursed Child, pero realmente es la historia lo que nos termina de decepcionar por completo.

¿Quién es “El Niño Maldito”?

Al inicio pensamos que se podía tratar de Scorpius Malfoy, ya que se rumoreaba que este en realidad era hijo de Voldemort, pero… descartado el rumor y adentrándonos más en la historia, pronto nos damos cuenta de que el niño maldito realmente sí es Albus Severus. Y ¿por qué exactamente está maldito? Pues, simple y llanamente por ser el hijo de Harry Potter (desde siempre prácticamente una celebridad). Albus se siente maldito por la propia sombra de su padre, por sentir que jamás podrá llenar las expectativas del famoso hombre que derrotó a Voldemort. Y aparte de eso… se encuentra al acecho de las alas de un descendiente directo del mago más temible de todos los tiempos.

¿Qué pasa exactamente en The Cursed Child?
¿Qué pasa exactamente en The Cursed Child?

¿Qué pasa exactamente en The Cursed Child?

Desde la estación de King Cross, a punto de a bordar el tren con destino al inicio de clases en Hogwarts, Albus Severus se ve preocupado por su primer año de clases, y sobre todo, por la casa que le asignaría el Sombrero Seleccionador. ¿Qué pasaría si era seleccionado en Slytherin? ¿Un hijo de Harry Potter en la casa conocida por albergar magos tenebrosos? Era algo que sin duda preocupaba mucho a Albus, sin embargo, luego de conocer a Scorpius Malfoy sus nervios se disiparon.

Albus inmediatamente se hace amigo de Scorpius, casi de la misma manera que Harry lo hizo con Ron. En ese entonces Draco discriminó duramente a Ron por su apellido y su familia, y aquí sucede exactamente lo mismo, pero es Rose Weasley-Granger quien trata de que Albus se aleje de Scorpius por las mismas razones. Pero a pesar del fallido intento de Rose por impedir una amistad entre estos dos, Albus decidió quedarse con Scorpius en su compartimiento del tren.

Aunque inicialmente Albus tenía cierta preocupación por ser escogido en Slytherin, en el momento que el Sombrero Seleccionador lo asignó a la casa de la serpiente, a decir verdad no se sintió precisamente mal, de hecho, estaba feliz por ir a la misma casa que su recién conocido amigo. Desde ese momento Albus y Scorpius fueron inseparables. Y a decir verdad, para muchos, esta amistad entre Potter y Malfoy es sin duda de lo mejor que tiene The Cursed Child, pero lamentablemente no compensa el resto.

Lo decepcionante de la trama es que a pesar de ser una “nueva historia”, podríamos decir que realmente no lo es. Albus y Scorpius viajarán 20 años en el tiempo para tratar de impedir que Cedric Diggory no muera al final del Torneo de los Tres Magos de ese entonces. Desde ese exacto momento empieza todo lo malo… y es que la simple premisa ya suena bastante mal. Eso sin tomar en cuenta que las ganas de involucrar a Harry y los demás a esta “nueva” historia se ve tan forzada que termina de hundir casi todos los actos en los que tienen aparición.

Pero la cosa no termina ahí, el nuevo personaje del que hablábamos más arriba se trata nada más y nada menos que de una supuesta hija perdida de Voldemort y Bellatrix. Sí, leyeron bien. Ni siquiera hace falta explicar las razones por las que ese giro tan forzado es sencillamente ridículo y sin sentido. Ya ven por qué la historia parece seriamente sacada de un fanfic, y uno muy malo.

¿Cuál es exactamente el rol que cumple esta hija de Voldemort en toda la historia? Pues, por supuesto, con el Señor Tenebroso muerto y la mayoría de los mortífagos en Azkaban… necesitaban un villano, y así es como verdaderamente nació Augurey, de la necesidad de “un malvado” para la historia y las ganas de involucrar de cualquier forma a la saga original. Un acto desesperado que definitivamente termina de sepultar todo lo bueno que podía significar este libro. Eso sin mencionar las numerosas inconsistencias con los libros originales, lo que lamentablemente con cada página que pasa hace menos convincente la cosa.

¿Vale la pena leer The Cursed Child?

Pues, es un libro bastante corto, y a pesar de lo predecible y extraña que puede ser la trama, se lee con bastante facilidad. Para los fanáticos de este mundo mágico usualmente siempre es bienvenida cualquier historia relacionada, sobre todo si es “oficial”, pero, si por algún motivo se deciden por dejarlo pasar… la verdad es que tampoco se pierden de gran cosa.

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